El último gesto de Pieter Mulier en ALAÏA antes de su salto a Versace

Tras cinco años al frente de la Maison fundada por Azzedine Alaïa, el diseñador belga cerró su etapa con una colección profundamente personal que rinde homenaje al archivo de la casa, al equipo del «atelier» y a la comunidad creativa que ha marcado su trayectoria

El último desfile de Pieter Mulier para Alaïa no fue solo una presentación dentro del calendario de la Semana de la Moda de París. Fue, sobre todo, una despedida. Un momento cuidadosamente construido para cerrar un capítulo que, durante cinco años, redefinió el rumbo de una de las casas más singulares de la moda francesa.

La colección, presentada ayer en la capital francesa, marcó el final de la etapa del diseñador belga al frente de la Maison antes de emprender su próximo proyecto creativo en Versace. Pero lejos de plantearse como un gesto espectacular o una ruptura dramática, el desfile se desarrolló con la misma precisión que ha caracterizado su trabajo desde que llegó a Alaïa: sobrio, reflexivo y profundamente conectado con la identidad de la casa.

Más que mirar hacia adelante, Mulier decidió dedicar este último gesto a aquello que había construido durante estos años.

Detalle backstage de uno de los vestidos rojos de la colección Alaïa WS26 diseñada por Pieter Mulier
ScreeDetalle backstage de uno de los vestidos rojos de la colección Alaïa WS26 diseñada por Pieter Muliernshot

Cinco años que redefinieron Alaïa: el adiós de Pieter Mulier en la pasarela

Una conversación con el legado de Alaïa

Desde su llegada, el diseñador ha demostrado una relación particularmente respetuosa con el legado de Azzedine Alaïa. En lugar de reinterpretarlo de forma literal, ha preferido estudiarlo y traducirlo a su propio lenguaje contemporáneo. En esta última colección, esa conversación con el archivo fue especialmente evidente.

Las siluetas ceñidas al cuerpo, una de las firmas históricas de la Maison, volvieron a ocupar un lugar central en la pasarela. Vestidos de líneas limpias y escotes estructurados aparecieron reinterpretados con nuevas proporciones, recordando la manera en que Alaïa entendía la ropa como una forma de escultura sobre el cuerpo.

Vestido gris de escote cuadrado y silueta ceñida al cuerpo en la colección Alaïa AW26, una reinterpretación contemporánea del legado de Azzedine Alaïa
Vestido gris de escote cuadrado y silueta ceñida al cuerpo en la colección Alaïa AW26, una reinterpretación contemporánea del legado de Azzedine Alaïa
Abrigo vestido de terciopelo verde con corte arquitectónico sobre la pasarela de Alaïa AW26, colección final de Pieter Mulier para la maison
Abrigo vestido de terciopelo verde con corte arquitectónico sobre la pasarela de Alaïa AW26, colección final de Pieter Mulier para la Maison

Entre las referencias más reconocibles destacaban versiones actualizadas de los icónicos vestidos de escote cuadrado popularizados en los años noventa, una silueta que forma parte del imaginario cultural de la casa. Lejos de reproducirlos tal cual, Mulier jugó con su estructura y sus materiales para integrarlos en un lenguaje actual.

La colección se completaba con faldas negras superpuestas, abrigos de construcción precisa, trench coats de cuero texturizado y algunas piezas más expresivas, como un poncho rojo de pelo de pony, que introducían un momento de dramatismo dentro de una propuesta dominada por la disciplina formal.

Vestido rojo de punto con silueta columna presentado en el desfile de Alaïa AW26 durante la Semana de la Moda de París
Vestido rojo de punto con silueta columna presentado en el desfile de Alaïa AW26 durante la Semana de la Moda de París
Diseño blanco con cuello alto y falda plisada escultórica presentado en la colección Alaïa AW26 en París
Diseño blanco con cuello alto y falda plisada escultórica presentado en la colección Alaïa AW26 en París

El resultado fue una colección coherente con la estética que Mulier ha desarrollado durante su etapa en la casa: una moda que se apoya en la arquitectura del corte, en la relación entre tejido y cuerpo, y en una idea de sensualidad que nunca depende del exceso.

Un desfile dedicado al equipo

Si la ropa hablaba del legado de Alaïa, la escenografía del desfile hablaba de las personas que mantienen vivo ese legado. A lo largo del espacio aparecían retratos vinculados al atelier y al equipo que trabaja en la Maison: modistas, artesanos y colaboradores que participan en la creación de cada colección. Con este gesto, Mulier quiso visibilizar el trabajo colectivo que sostiene la moda. Era una forma de recordar que, detrás de cada prenda que llega a la pasarela, existe una red de conocimiento y experiencia acumulada durante años.

Instalación con retratos del equipo del atelier de Alaïa que formó parte de la escenografía del último desfile de Pieter Mulier
Instalación con retratos del equipo del atelier de Alaïa que formó parte de la escenografía del último desfile de Pieter Mulier

Este reconocimiento al trabajo del equipo no es nuevo en su trayectoria. Durante su etapa como asistente de Raf Simons en Dior, Mulier ya mostraba una atención especial hacia la dimensión colectiva del proceso creativo, insistiendo en la importancia del atelier y del trabajo técnico que sostiene cada colección.

En Alaïa, esa misma sensibilidad se ha mantenido como una constante, y el mismo diseñador ha insistido en esa idea: la moda no es únicamente la visión de un creador, sino el resultado de una comunidad creativa. Y en su último desfile para la casa, ese mensaje se volvió especialmente significativo.

Maniquíes técnicos del atelier de Alaïa utilizados para construir las siluetas de la colección presentada por Pieter Mulier
Maniquíes técnicos del atelier de Alaïa utilizados para construir las siluetas de la colección presentada por Pieter Mulier

El camino hasta Alaïa

Cuando Pieter Mulier fue nombrado director creativo de Alaïa en 2021, su perfil era conocido dentro de la industria, aunque no necesariamente para el gran público. Durante casi dos décadas había trabajado estrechamente con Raf Simons, primero en la marca del diseñador belga y posteriormente en distintas casas de moda. En Dior, donde Simons ejerció como director creativo entre 2012 y 2015, Mulier fue una de las figuras clave dentro del equipo creativo. Aquella experiencia marcó profundamente su manera de entender la moda: rigurosa, conceptual y extremadamente cuidadosa con la construcción de la prenda.

Antes incluso de entrar en la industria, Mulier había estudiado arquitectura en Bruselas, una formación que continúa influyendo en su forma de diseñar. Su aproximación a la moda suele partir de la estructura, del volumen y de la manera en que la ropa se relaciona con el cuerpo en movimiento. Pero cuando llegó a Alaïa, el desafío era particular.

Tras la muerte de su fundador en 2017, la Maison debía encontrar una nueva dirección sin perder la esencia que la había convertido en una referencia, ya que se convertiría en el primer director creativo en suceder a Azzedine Alaïa. Por lo tanto, Mulier consiguió algo difícil: modernizar el lenguaje de la casa sin romper con su historia.

El periodo Mulier

Durante su etapa al frente de Alaïa, el diseñador consolidó una identidad clara para la marca en el contexto contemporáneo. Sus colecciones mantuvieron el énfasis técnico que siempre ha caracterizado a la Maison, pero introdujeron nuevas exploraciones en materiales, accesorios y proporciones. 

Al mismo tiempo, Mulier consiguió algo esencial para el presente de la marca: devolverla al centro de la conversación cultural de la moda. Durante estos años, Alaïa ha recuperado visibilidad tanto en pasarela como en el ámbito comercial, con accesorios que se han convertido en piezas especialmente deseadas por los nuevos clientes, reconectando a su vez con una nueva generación de público sin abandonar su base histórica de seguidores.

Vestido de terciopelo color camel con escote cuadrado y corte minimalista en la colección Alaïa AW26 firmada por Pieter Mulier
Vestido de terciopelo color camel con escote cuadrado y corte minimalista en la colección Alaïa AW26 firmada por Pieter Mulier

Pero quizá su contribución más significativa ha sido mantener intacto el espíritu de la casa. En una industria acostumbrada a transformaciones radicales cada vez que cambia un director creativo, Mulier apostó por una estrategia distinta: evolución en lugar de ruptura. Y en ese sentido, su legado en la casa no se mide únicamente en colecciones, sino en haber devuelto a Alaïa una presencia cultural fuerte dentro del sistema de la moda.

Despedida entre aliados

La última colección de Mulier también fue, de algún modo, una reunión personal. Entre los asistentes al desfile se encontraban varias figuras importantes de su trayectoria. Raf Simons, mentor y colaborador durante años, acudió a presenciar el cierre de esta etapa. También lo hizo Matthieu Blazy, actual director creativo de Chanel y pareja de Mulier durante más de una década.

Pieter Mulier recibe la ovación del público tras su último desfile como director creativo de Alaïa en París
Pieter Mulier recibe la ovación del público tras su último desfile como director creativo de Alaïa en París

La presencia de ambos, entre otros invitados cercanos al diseñador, añadía una dimensión emocional al momento. En la primera fila se reunían figuras que han formado parte de su trayectoria profesional y personal. Y en una industria que a menudo se percibe como competitiva y fragmentada, el desfile transmitía algo distinto: una sensación de continuidad y apoyo para acompañar el cierre de una etapa.

El arte de cerrar una etapa

Con este desfile, Pieter Mulier cierra oficialmente su capítulo en Alaïa y se prepara para comenzar una nueva etapa como director creativo de Versace.

El contraste entre ambas casas es evidente. Mientras Alaïa se define por su rigor estructural y su relación casi escultórica con el cuerpo, Versace ha construido históricamente su identidad en torno al glamour, la exuberancia y una sensualidad más explícita.

Precisamente por eso, su llegada genera tanta expectación. Porque si algo ha demostrado durante estos años es su capacidad para comprender profundamente el ADN de una casa y reinterpretar sin traicionarlo. 

Mensaje de despedida de Pieter Mulier dedicado al equipo de Alaïa tras su último desfile para la Maison
Mensaje de despedida de Pieter Mulier dedicado al equipo de Alaïa tras su último desfile para la Maison

En lugar de despedirse con un gesto grandilocuente, Mulier optó por un final contenido, casi silencioso. Porque en un momento en el que la industria de la moda se mueve con cambios constantes de dirección creativa, el desfile transmitió una sensación poco habitual: no era un final abrupto, sino la conclusión natural de un capítulo cuidadosamente construido.

Eneko Méndez @enekomndez

Imágenes: cortesía de la marca

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