El cuello PIERROT: la historia detrás de la tendencia que vuelve a las pasarelas

El cuello de volantes que identificaba a uno de los personajes más reconocibles del teatro europeo vuelve a cobrar protagonismo en la moda contemporánea. De los comediantes italianos del siglo XVII a las colecciones de Dior y Chanel, su historia explica cómo un elemento asociado al disfraz, la teatralidad y la indumentaria histórica puede adquirir nuevos significados.

Todo lo que debes saber sobre el cuello Pierrot

En las últimas Fashion Week, los diseñadores han recuperado diferentes elementos de la indumentaria histórica para incorporarlos a sus colecciones desde una perspectiva contemporánea. Entre ellos destaca una pieza vinculada al vestuario teatral europeo cuyo nombre procede de un personaje de la commedia dell’arte: Pierrot. Su imagen, popularizada en Francia durante los siglos XVII y XVIII, ha llegado hasta nuestros días a través de la pintura, el teatro y la propia historia de la moda. Ahora, su estética vuelve a las pasarelas y plantea una pregunta interesante: ¿cómo ha pasado de identificar a un personaje teatral a convertirse en una referencia para los diseñadores actuales con el cuello Pierrot?

¿Qué es exactamente?

El cuello Pierrot suele identificarse por sus volantes y pliegues, que pueden rodear el cuello y extenderse sobre los hombros. Aparece habitualmente en camisas y blusas, aunque también puede incorporarse a vestidos, chaquetas y otras prendas. El blanco y los tejidos ligeros forman parte de su imaginario más reconocible, pero las versiones actuales también recurren a contrastes de color, estampados y materiales diferentes.

Su principal característica es el volumen que aporta a la parte superior de la silueta. A diferencia de un cuello camisero convencional, que cumple una función principalmente estructural, el Pierrot destaca por su componente decorativo.

La imagen muestra una fotografía de una persona con un maquillaje artístico inspirado en el personaje de Pierrot, con un volante de cuello plisado en blanco y negro. Imagen: @thegirlonthebike
La imagen muestra una fotografía de una persona con un maquillaje artístico inspirado en el personaje de Pierrot, con un volante de cuello plisado en blanco y negro. Imagen: @thegirlonthebike

Conviene aclarar una cuestión: no todos los cuellos con volantes son necesariamente cuellos Pierrot. Algunos se acercan más a las gorgueras renacentistas, mientras que otros recuerdan a los cuellos de la indumentaria de los siglos XVIII y XIX. Aunque comparten recursos como los pliegues y el volumen, sus orígenes no son los mismos.

La denominación Pierrot remite a un personaje teatral y a una imagen concreta del vestuario europeo. En la moda actual, sin embargo, el término se utiliza para describir diferentes interpretaciones de ese cuello, sin que todas reproduzcan exactamente el diseño histórico.

Pierrot: el personaje que dio nombre al cuello

Para entender el origen del nombre hay que remontarse a la commedia dell’arte, una forma de teatro popular que surgió en Italia durante el siglo XVI y que se extendió por Europa durante las décadas siguientes. A diferencia de otras tradiciones teatrales basadas en textos cerrados, sus representaciones combinaban situaciones reconocibles, improvisación, gestos exagerados y personajes recurrentes, cada uno con una personalidad y una apariencia características.

Entre ellos estaban Arlecchino, conocido como Arlequín, con su vestuario de rombos; Colombina, la criada ingeniosa, y Pedrolino, un sirviente ingenuo que aceptaba culpas que no le correspondían. Este último está considerado el antecedente del Pierrot francés.

Pierrot adquirió su identidad particular cuando este personaje pasó al teatro francés. Su indumentaria se caracterizaba por prendas blancas y holgadas, a menudo acompañadas de un cuello con volantes, pompones y un gorro. A diferencia de otros personajes de la tradición teatral italiana, su rostro no estaba necesariamente cubierto por una máscara, lo que permitía dar mayor protagonismo a sus expresiones.

Su apariencia terminó asociándose con la ingenuidad, la vulnerabilidad y una cierta melancolía. En ese proceso, Pierrot dejó de ser únicamente un personaje cómico para convertirse también en una figura con una dimensión emocional y artística.

La diferencia es importante: el cuello no nació como una tendencia de moda independiente. Formaba parte de un conjunto teatral diseñado para que el público reconociera al personaje. Su función era, ante todo, visual y escénica.

Watteau y la construcción de una imagen que trascendió el teatro

Uno de los artistas fundamentales para entender la popularización de esta imagen fue Jean-Antoine Watteau (1684-1721), pintor francés que retrató en numerosas ocasiones a personajes y compañías de la tradición teatral italiana.

Su célebre pintura Pierrot, conocida también como Gilles y fechada habitualmente hacia 1718-1719, muestra al personaje vestido de blanco, con una silueta amplia y una expresión difícil de interpretar. La obra convirtió su vestuario en una imagen artística reconocible más allá del escenario.

Watteau no inventó el personaje ni su indumentaria. Su importancia reside en haber contribuido a fijar una representación visual que después sería reinterpretada por artistas, escenógrafos, fotógrafos y diseñadores. El blanco, el volumen de las prendas y los detalles del cuello pasaron a formar parte de un lenguaje visual asociado a Pierrot.

El actor John Malkovich desfiló por la alfombra roja del Festival de Cine de Venecia rindiendo homenaje al icónico cuadro de Pierrot (tradicionalmente conocido como Gilles) del pintor francés Jean-Antoine Watteau. Imagen: @meelzonart
El actor John Malkovich desfiló por la alfombra roja del Festival de Cine de Venecia rindiendo homenaje al icónico cuadro de Pierrot (tradicionalmente conocido como Gilles) del pintor francés Jean-Antoine Watteau. Imagen: @meelzonart

Durante los siglos XIX y XX, el personaje también interesó a escritores, intérpretes y artistas que encontraron en él una figura con la que explorar la soledad, la identidad y la relación entre apariencia y emoción. En Francia, el actor Jean-Gaspard Deburau y, posteriormente, su hijo Jean-Charles contribuyeron a consolidar su presencia en el teatro parisino.

Así, una pieza originalmente vinculada al vestuario escénico acabó incorporándose a un repertorio visual mucho más amplio. El cuello Pierrot se convirtió en una referencia que podía evocar tanto el mundo del espectáculo como una determinada idea de romanticismo histórico.

Del vestuario teatral al armario cotidiano

El paso de los elementos teatrales a la indumentaria cotidiana no es exclusivo de Pierrot. La historia de la moda está llena de prendas y accesorios que cambian de significado cuando abandonan su contexto original.

En el caso del cuello, hay que distinguir dos procesos. Por un lado, el vestuario de Pierrot mantuvo su función de caracterización dentro del teatro y de los disfraces populares. Por otro, las siluetas y los detalles decorativos asociados al personaje empezaron a aparecer en prendas que no pretendían reproducir literalmente su traje.

La imagen muestra un retrato de Margaret French disfrazada de arlequín o Pierrot, una fotografía tomada por George Platt Lynes. Imagen: @documenting_fashion
La imagen muestra un retrato de Margaret French disfrazada de arlequín o Pierrot, una fotografía tomada por George Platt Lynes. Imagen: @documenting_fashion

El Museo del Traje de Madrid conserva, por ejemplo, un conjunto español fechado entre 1780 y 1795 que incluye un cuerpo conocido como pirro o pierrot. Se trata de una chaquetilla ajustada, con escote amplio y mangas estrechas, cuyo nombre y construcción se relacionan con la indumentaria de finales del siglo XVIII. No es exactamente el cuello que vemos hoy en las pasarelas, pero demuestra que la referencia también llegó a la historia de la indumentaria civil.

A finales del siglo XIX y comienzos del XX, los disfraces de Pierrot y Pierrette también se popularizaron fuera de los escenarios, en fiestas y celebraciones. La disponibilidad de tejidos económicos y patrones sencillos facilitó que este tipo de vestuario se extendiera entre el público.

Es así como la moda contemporánea recoge esa historia de manera selectiva. 

De la referencia histórica a las Fashion Week actuales

El regreso de los cuellos históricos se entiende mejor si se observa dentro de una tendencia más amplia: la recuperación de elementos ornamentales que durante décadas quedaron asociados a épocas concretas, al vestuario de época o a una idea de elegancia tradicional.

En las últimas temporadas, las pasarelas han recuperado gorgueras, volantes, encajes y cuellos altos, pero también los han separado de sus contextos originales. Ya no aparecen necesariamente acompañados de vestidos históricos, corsés o siluetas de época. En ocasiones se combinan con chaquetas contemporáneas, tejidos técnicos o prendas de líneas sencillas.

Uno de los ejemplos más claros es la colección otoño-invierno 2025-2026 de Dior, diseñada por Maria Grazia Chiuri. La propuesta tomó como referencia Orlando, la novela de Virginia Woolf, y su exploración de la identidad y la transformación. La firma reinterpretó la gorguera a través de cuellos extraíbles y versiones confeccionadas en distintos materiales, desde tejidos hasta piezas bordadas y ornamentadas. 

Este vestido es una creación de Alta Costura de Valentino, perteneciente a la colección Primavera/Verano 2025 diseñada por Alessandro Michele. Imagen: @maisonvalentino
Este vestido es una creación de Alta Costura de Valentino, perteneciente a la colección Primavera/Verano 2025 diseñada por Alessandro Michele. Imagen: @maisonvalentino

En esta propuesta, el interés no reside únicamente en recuperar una silueta antigua. La posibilidad de quitar, añadir o modificar el cuello introduce una dimensión práctica y conceptual: una misma prenda puede adquirir apariencias distintas según cómo se combine.

También hay que diferenciar las referencias. Dior trabajó principalmente con la gorguera y el imaginario histórico de Orlando, pero no todos esos diseños son cuellos Pierrot en sentido estricto. Sin embargo, comparten con ellos el uso del volumen alrededor del cuello y la recuperación de códigos ornamentales procedentes de otros periodos.

La tendencia, por tanto, no consiste en que todas las firmas reproduzcan un mismo accesorio, sino en que distintas casas están explorando cómo los cuellos históricos pueden transformar la silueta contemporánea.

Chanel y el regreso más literal de Pierrot

Si hay una colección reciente que permite hablar específicamente del cuello Pierrot es la de Chanel para la primavera-verano de 2027. Presentada por Matthieu Blazy, la propuesta recupera diferentes aspectos de la vida y el estilo de Gabrielle Chanel, incluidos algunos looks que la diseñadora vistió antes de consolidar la imagen minimalista por la que se hizo famosa.

Entre las referencias destaca un conjunto de 1939 en el que Chanel aparece con un cuello de volantes asociado a la imagen de Pierrot. Blazy recupera ese lenguaje mediante cuellos amplios y plisados, combinados con chaquetas de tweed y prendas estampadas. El resultado conserva la referencia histórica, pero la introduce en una colección que no pretende reproducir literalmente el vestuario del siglo XVIII.

La imagen muestra el desfile prêt-à-porter de Chanel para la temporada Otoño/Invierno 2008-2009 en París, diseñado por Karl Lagerfeld. Imagen: @time.f_vintage
La imagen muestra el desfile prêt-à-porter de Chanel para la temporada Otoño/Invierno 2008-2009 en París, diseñado por Karl Lagerfeld. Imagen: @time.f_vintage

La elección resulta especialmente interesante por la relación de Chanel con la ornamentación. Aunque su nombre suele vincularse a una estética de líneas depuradas, la diseñadora también utilizó detalles históricos y referencias teatrales en su propio vestuario. Un traje de terciopelo rojo creado en 1938 para Diana Vreeland, entonces editora de Harper’s Bazaar, constituye otro ejemplo de esa faceta menos conocida. El conjunto incluía una blusa con cuello de volantes.

Dicho esto, la tendencia tampoco se limita a Chanel y Dior. En las colecciones FW25, Alexander McQueen presentó cuellos altos de encaje que enmarcaban el rostro, mientras que Patou apostó por volantes alrededor del cuello combinados con collares llamativos. Ralph Lauren recuperó las camisas con jabot, un adorno frontal de encaje y volantes relacionado con la indumentaria histórica masculina. Valentino, por su parte, incorporó gorgueras de inspiración isabelina en sus propuestas de alta costura, y Louis Vuitton exploró versiones más decorativas, con cuellos que recordaban a composiciones de pétalos. 

La imagen muestra a un modelo desfilando con un conjunto de chaqueta y pantalón estampados con flores y detalles de encaje de la colección Primavera/Verano 2025 de la marca KidSuper, diseñada por Colm Dillane. Imagen: @enigma.curation
La imagen muestra a un modelo desfilando con un conjunto de chaqueta y pantalón estampados con flores y detalles de encaje de la colección Primavera/Verano 2025 de la marca KidSuper, diseñada por Colm Dillane. Imagen: @enigma.curation

La referencia también apareció en colecciones anteriores: en SS25, Richard Quinn combinó cuellos y puños de volantes con una estética gótica, mientras que KidSuper utilizó encajes y cuellos teatrales en prendas que evocaban el universo de los títeres. Aunque no todos estos diseños son estrictamente cuellos Pierrot, comparten la recuperación de volúmenes históricos y el uso de los volantes como elemento central de la silueta. 

En conjunto, estos ejemplos muestran que la tendencia admite interpretaciones muy diferentes, desde la sastrería clásica hasta propuestas más teatrales.

¿Cómo se lleva ahora y qué ha cambiado respecto al pasado?

La principal diferencia entre el cuello Pierrot de su contexto teatral y sus versiones contemporáneas está en su función. En el escenario, el vestuario debía ayudar a identificar al personaje y hacer reconocible su silueta desde la distancia. En la moda actual, el cuello puede utilizarse como un elemento decorativo independiente, sin que el resto de la ropa tenga que remitir a Pierrot.

Diseño de Alta Costura de Valentino, perteneciente a la colección Primavera/Verano 2025. Imagen: @maisonvalentino
Diseño de Alta Costura de Valentino, perteneciente a la colección Primavera/Verano 2025. Imagen: @maisonvalentino

Las interpretaciones contemporáneas permiten varias posibilidades. Con sastrería: un cuello de volantes puede suavizar una chaqueta estructurada o introducir un contraste con prendas de inspiración masculina. Sobre camisas sencillas: el cuello adquiere protagonismo y transforma una base minimalista sin necesidad de añadir más accesorios. Con encaje y transparencias: la referencia histórica se acerca a una estética romántica, aunque el resultado depende del tejido, el volumen y el resto de la silueta. Como accesorio extraíble: las versiones desmontables permiten incorporar el detalle a distintos conjuntos, siguiendo la lógica modular que Dior exploró en su colección FW25-26.

No existe una única manera de llevarlo ni una forma universal que defina todas las versiones actuales. 

¿Por qué vuelve un cuello con tanta historia?

La presencia de estos cuellos en las pasarelas demuestra que los archivos de la moda no son un repertorio cerrado de prendas que se reproducen de forma idéntica. Son una colección de formas, símbolos y técnicas que pueden reinterpretarse según las preocupaciones de cada época.

En el caso de Pierrot, hay además una ventaja visual: el cuello es reconocible, tiene una silueta marcada y puede modificar un conjunto sin exigir una transformación completa del vestuario. Es un detalle capaz de introducir teatralidad sin necesidad de recurrir a un disfraz.

Su regreso también permite observar cómo se relacionan las referencias históricas entre sí. La gorguera, el cuello eduardiano y el cuello Pierrot pueden parecer similares en una fotografía, pero proceden de contextos distintos. Precisamente por eso, identificar su origen permite ir más allá de la descripción de una tendencia y comprender qué está recuperando realmente cada diseñador.

En Chanel, la referencia conecta con la propia historia de Gabrielle Chanel; en Dior, la gorguera se relaciona con una reflexión sobre la identidad, el vestuario y la transformación. En ambos casos, la historia no aparece como una simple decoración: forma parte del lenguaje con el que las colecciones construyen su significado.

Eneko Méndez @enekomndez

Imágenes: cortesía de Instagram

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