El escote Bardot vuelve a ser protagonista este verano con vestidos y tops que dejan los hombros al descubierto. Imagen: Maje Paris
Romántico, sofisticado y con ese aire effortless que nunca pasa de moda. El escote que popularizó Brigitte Bardot vuelve a ocupar un lugar protagonista en el armario estival y confirma que enseñar los hombros sigue siendo uno de los gestos más elegantes de la temporada
El escote bardot es el favorito del verano: cómo llevarlo y dónde comprarlo
Hay tendencias que aparecen y desaparecen cada verano, y otras que simplemente se reinventan. El escote bardot pertenece a este segundo grupo. Su estilo femenino, favorecedor y capaz de elevar desde unos vaqueros básicos hasta el vestido más especial, vuelve esta temporada para demostrar que los hombros siguen siendo el mejor accesorio.
Por qué el escote bardot regresa este verano
Bautizado en honor a Brigitte Bardot, que lo convirtió en uno de sus sellos de identidad durante los años sesenta, este diseño deja los hombros al descubierto sin perder sofisticación y consigue ese equilibrio entre sensualidad y elegancia que pocas prendas ofrecen.
Este verano regresa con fuerza sobre vestidos, tops de punto, blusas y tejidos ligeros como el algodón. Las firmas de lujo y las marcas high street coinciden en una misma idea: cuanto más limpio sea el diseño, más protagonismo adquiere el escote. El resultado son prendas fáciles de combinar, muy versátiles y perfectas tanto para una comida frente al mar como para una cena en la ciudad.
Las prendas con escote bardot que ya están en nuestro radar
1. Top de punto, de Maje Paris
Hay prendas que no necesitan grandes estampados ni detalles para captar todas las miradas, y este top de Maje en color blanco es el mejor ejemplo. Confeccionado en un punto de canalé que se adapta al cuerpo con naturalidad, su escote bardot dibuja una silueta elegante y muy favorecedora, convirtiéndose en ese básico elevado que nunca pasa de moda.
Esta prenda es perfecta como fondo de armario ya que combina igual de bien con un pantalón de lino durante el día que con una falda satinada o un traje sastre al caer la tarde.
Maje Paris. Precio: 115€
2. Top de canalé con escote bardot, de Hollister
Hay básicos que consiguen condensar las tendencias del momento sin perder ese carácter atemporal que los convierte en un imprescindible del armario. Este top de canalé de Hollister en color rojo apuesta por un escote Bardot con cuello vuelto que enmarca los hombros con naturalidad, mientras que su tejido elástico de algodón se adapta al cuerpo como una segunda piel, ofreciendo comodidad y una silueta súper favorecedora.
Hollister. Precio: 17,95€
3. Un vestido de invitada en clave bardot, de Love is in the air
De la diseñadora egipcia Marmar Halim, este vestido de invitada demuestra que la sofisticación también puede hablar el lenguaje de la sencillez. Este vestido de la nueva colección reinterpreta el escote bardot desde una estética depurada y arquitectónica. El amplio cuello que enmarca los hombros se convierte en el gran protagonista del diseño, mientras que el cuerpo ligeramente drapeado estiliza la silueta con una elegancia serena.
Su intenso tono lo convierte en una de esas piezas que no necesitan grandes accesorios para destacar como invitada de eventos en verano, cenas especiales o celebraciones al aire libre.
Marmar Halim via Love is in the air. Precio: 2.452€
4. Vestido romántico, de Trucco
Femenino y con ese aire sofisticado que siempre funciona en verano, así es este vestido de Trucco que reinterpreta el escote Bardot desde una silueta mucho más actual. Sus mangas abullonadas aportan volumen y personalidad, mientras que el escote descubierto enmarca los hombros de una forma especialmente favorecedora y elegante.
Es una de esas prendas que solucionan cualquier plan estival con muy poco esfuerzo: funciona para una cena al aire libre, una celebración de verano o incluso una escapada donde el dress code pide algo especial.
Trucco. Precio: 175€
Porque si algo nos recuerda esta tendencia es que, a veces, el gesto más elegante del verano es también el más sencillo: dejar los hombros al descubierto y dejar que el look hable por sí solo.