ERIN MAGEE deja SUPREME después de 22 años: su nueva etapa en SKIMS

Después de 22 años en la compañía, la hasta ahora Chief Creative Officer de Supreme abandona la marca y pone fin a una de las trayectorias más largas dentro de su equipo creativo. Cinco días después de anunciar su salida, ya tiene nuevo destino: SKIMS

Erin Magee: de Supreme a SKIMS

Erin Magee deja Supreme. La noticia, anunciada el pasado 19 de agosto, pone fin a más de dos décadas de relación con una de las marcas que más ha transformado la moda urbana. Magee se incorporó a la compañía en 2004, cuando Supreme todavía estaba muy lejos de ser el fenómeno global que conocemos hoy, y fue ascendiendo dentro de su estructura hasta convertirse en Chief Creative Officer. Ahora, tras 22 años, comienza una nueva etapa en SKIMS, donde acaba de ser nombrada su primera Chief Design Officer.

Su salida llega, además, en un momento especialmente complejo para Supreme. La marca ha cambiado de propietario dos veces en los últimos años, ha atravesado la breve etapa de Tremaine Emory como director creativo y continúa intentando definir cuál será su lugar dentro de una industria que ha cambiado considerablemente desde sus comienzos. Pero para entender qué significa realmente la marcha de Magee hay que remontarse mucho antes…

Pharrell Williams junto a Cam’ron, dos figuras vinculadas a la cultura hip-hop y al universo streetwear de Supreme. Imagen: @archivedbykyle
Pharrell Williams junto a Cam’ron, dos figuras vinculadas a la cultura hip-hop y al universo streetwear de Supreme. Imagen: @archivedbykyle

2004: cuando Magee llegó a Supreme

Erin Magee comenzó su trayectoria profesional lejos de los grandes estudios de diseño. Originaria de Burlington, Ontario, estudió Comunicación y llegó a Nueva York con una beca deportiva. Su entrada en la moda estuvo vinculada a Umbro, donde trabajaba cuando comenzó su relación profesional con Supreme. En 2004 se incorporó oficialmente a la compañía.

La diferencia entre aquella Supreme y la actual es fundamental. La marca fundada por James Jebbia en 1994 seguía teniendo una conexión especialmente fuerte con la escena skate y con el downtown neoyorquino. Todavía no era una multinacional ni una marca capaz de generar colas, reventas y colaboraciones con algunas de las compañías más importantes del mundo. Magee creció al mismo tiempo que Supreme.

Supreme presenta su colección Primavera/Verano 2016 a través de su icónico lookbook digital. Imagen: @archivedbykyle
Supreme presenta su colección Primavera/Verano 2016 a través de su icónico lookbook digital. Imagen: @archivedbykyle

No comenzó como Chief Creative Officer. Durante sus primeros años ocupó diferentes puestos dentro de la estructura de la compañía y fue adquiriendo responsabilidades relacionadas con producción, desarrollo y diseño. En 2013, por ejemplo, ya ejercía como Production Manager, participando en el desarrollo de producto y en piezas tan reconocibles como las camp caps de Supreme. Con el tiempo terminaría ascendiendo hasta convertirse en una de las principales responsables de la dirección creativa de la firma. Por eso sus 22 años dentro de Supreme son importantes no solo por la duración, sino por el momento histórico que abarcan.

De la tienda de skate al fenómeno global

Durante las dos décadas que Magee pasó en la firma, el streetwear dejó de ser una categoría asociada principalmente a determinadas subculturas para convertirse en uno de los principales motores de la moda contemporánea. Supreme fue una de las compañías que impulsó ese cambio. El sistema de lanzamientos semanales, las cantidades limitadas, las colaboraciones y la relación directa con las comunidades, hicieron que comprar una prenda dejara de ser únicamente una cuestión de vestir. El producto adquirió una dimensión cultural y, en muchos casos, también coleccionista. Y fue Magee quien estuvo dentro de esa transformación desde prácticamente el principio.

En sus últimos años como Chief Creative Officer, sus responsabilidades abarcaban la visión creativa de la compañía, el diseño, el desarrollo de producto y la estrategia, además de las colaboraciones y proyectos especiales. Su posición implicaba intervenir en cómo Supreme debía continuar comunicándose y construyendo producto. Además, hay otro elemento que hace especialmente interesante su trayectoria: mientras ayudaba a construir Supreme, también estaba desarrollando su propio lenguaje.

Imágenes de archivo que retratan los primeros años de Supreme y su estrecha relación con la escena skate de Nueva York. Imagen: @savethearchives
Imágenes de archivo que retratan los primeros años de Supreme y su estrecha relación con la escena skate de Nueva York. Imagen: @savethearchives

MadeMe: la otra cara de Erin Magee

En 2007, tres años después de incorporarse a Supreme, Magee fundó MadeMe. La marca nació desde una perspectiva muy diferente a la que tradicionalmente había dominado el streetwear. Su universo estaba relacionado con el punk, el Riot Grrrl, la cultura juvenil de los noventa y una estética deliberadamente rebelde. MadeMe buscaba crear un espacio para mujeres (by girls, for girls),  dentro de una escena que históricamente había estado mucho más vinculada a los hombres.

Baby tees, faldas de cuadros, estampados animales, bolsos y referencias a diferentes subculturas formaron parte de un lenguaje que acabaría convirtiéndose en la identidad de la marca.

Erin Magee durante un encuentro de MadeMe, la marca que creó mientras desarrollaba su carrera dentro de Supreme. Imagen: @mademe_nyc
Erin Magee durante un encuentro de MadeMe, la marca que creó mientras desarrollaba su carrera dentro de Supreme. Imagen: @mademe_nyc

También sus campañas fueron importantes. MadeMe trabajó con nombres como Nike, Converse, Vans, X-girl y Dr. Martens, mientras que sus imágenes ayudaron a poner en el mapa a nuevas generaciones de artistas y modelos. Entre ellas estuvieron figuras como Princess Nokia, Lourdes Leon, Coco Gordon Moore o Paloma Elsesser.

La existencia paralela de Supreme y MadeMe dice bastante sobre la posición de Magee dentro de la industria. Por un lado, estaba trabajando en una de las compañías más importantes del streetwear masculino. Por otro, estaba creando una marca que cuestionaba precisamente algunas de las reglas de esa escena.

La estética Y2K y las subculturas femeninas forman parte del imaginario de MadeMe, la firma creada por Erin Magee. Imagen: @mademe_nyc
La estética Y2K y las subculturas femeninas forman parte del imaginario de MadeMe, la firma creada por Erin Magee. Imagen: @mademe_nyc

Una figura constante mientras Supreme cambiaba de manos

La salida de Magee también importa por el contexto empresarial de Supreme. En 2020, VF Corporation compró Supreme por aproximadamente 2.100 millones de dólares. La adquisición supuso uno de los grandes cambios en la historia de la marca, ya que aquella compañía que había construido gran parte de su identidad desde una lógica independiente, pasaba a formar parte de uno de los mayores grupos internacionales de moda y retail.

Dos años después, Supreme nombró a Tremaine Emory como su primer Creative Director Oficial. La relación terminó en 2023, después de dos temporadas. Emory abandonó la compañía denunciando problemas que describió como racismo sistémico dentro de Supreme, unas acusaciones que la empresa negó ya en su momento.

Una de las colaboraciones de Supreme, ejemplo de cómo la firma convirtió el streetwear en un fenómeno global. Imagen: @reversible_style
Una de las colaboraciones de Supreme, ejemplo de cómo la firma convirtió el streetwear en un fenómeno global. Imagen: @reversible_style

Justo después llegó otro cambio. En 2024, VF Corporation vendió Supreme a EssilorLuxottica por 1.500 millones de dólares. Dicho esto, James Jebbia, fundador de la marca, continuó vinculado a la compañía después de esta operación. Durante todos estos movimientos, Magee permaneció. Esa continuidad es precisamente lo que hace que su salida tenga ahora una lectura diferente.

¿Por qué se marcha?

Aquí es donde conviene separar los hechos de las interpretaciones. Magee anunció su salida a través de Instagram el 19 de agosto, compartiendo fotografías de diferentes momentos de sus 22 años en Supreme y acompañándolas de un breve mensaje en el que describía haber formado parte del equipo como «el honor de toda una vida». Aun así, no ofreció públicamente una explicación detallada sobre los motivos de su marcha.

Por el momento, por tanto, no existe una razón oficial que permita afirmar que se debe a diferencias creativas, cambios internos o problemas con la dirección de la compañía. Lo que sí se sabe es que su siguiente movimiento ha llegado prácticamente de inmediato.

 

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De Supreme a SKIMS

El 24 de agosto, SKIMS confirmó el nombramiento de Magee como su primera Chief Design Officer. Desde este nuevo puesto se encargará de la dirección de diseño y del desarrollo creativo de producto de la compañía, que continúa ampliando categorías y mercados internacionales. Un movimiento significativo.

SKIMS nació vinculada a una categoría muy concreta, la ropa moldeadora y la lencería, pero en los últimos años ha construido una propuesta mucho más amplia alrededor del concepto de lifestyle. La experiencia de Magee en Supreme, precisamente, está relacionada con algo que la compañía parece querer potenciar: convertir producto en cultura.

Jens Grede, CEO y cofundador de SKIMS, ha señalado su conocimiento del producto, su visión creativa y su capacidad para entender qué conecta con el consumidor como algunas de las razones detrás de este nombramiento. Para Magee, por lo tanto, supone pasar de una marca que ayudó a construir durante más de dos décadas a una compañía que todavía está definiendo buena parte de su futuro.

Kim Kardashian con una chaqueta de la colaboración entre SKIMS, Nike y Los Angeles Dodgers. Imagen: @hypedstreets
Kim Kardashian con una chaqueta de la colaboración entre SKIMS, Nike y Los Angeles Dodgers. Imagen: @hypedstreets

¿Qué queda ahora en Supreme?

La pregunta que deja su salida no es tanto quién ocupará inmediatamente su puesto, la compañía todavía no ha anunciado un/a sustituto/a, sino qué dirección tomará Supreme a partir de ahora. Magee era una de las figuras que permanecían de aquella etapa anterior a las grandes adquisiciones. Su salida no significa que desaparezca el ADN de Supreme, pero sí elimina una conexión directa con una parte importante de su historia. Lo cual puede que sea la verdadera dimensión de la noticia.

Durante 22 años, Erin Magee pasó de trabajar en producción a ocupar la máxima responsabilidad creativa de una marca que cambió las reglas del streetwear. Lo hizo mientras construía paralelamente MadeMe y desarrollaba una perspectiva propia sobre la relación entre moda, música, subculturas y comunidad.

Camisetas de Supreme intervenidas con mensajes y dibujos dedicados a Erin Magee tras su salida de la firma. Imagen: @lil__mosh
Camisetas de Supreme intervenidas con mensajes y dibujos dedicados a Erin Magee tras su salida de la firma. Imagen: @lil__mosh

Ahora Supreme tendrá que continuar sin una de las personas que más tiempo ha pasado dentro de la compañía. Y Magee, por su parte, tendrá que demostrar si todo aquello que aprendió construyendo Supreme puede funcionar en un escenario completamente diferente. De momento, su salida cierra una etapa. Lo que ocurra después puede ser todavía más interesante.

Eneko Méndez @enekomndez

Imágenes: Instagram

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