Madison Beer, la neoyorquina que pasó de subir «covers» de Justin Bieber en YouTube a sus 13 años a convertirse en sinónimo de pop emotivo y visuales impecables, regresa con «Locket»
Analizamos «Locket» de Madison Beer. Imagen: @madisonbeer
Analizamos «Locket» de Madison Beer. Imagen: @madisonbeer
Madison Beer, la neoyorquina que pasó de subir «covers» de Justin Bieber en YouTube a sus 13 años a convertirse en sinónimo de pop emotivo y visuales impecables, regresa con «Locket»
Este tercer álbum de Beer es un relicario de recuerdos. Con singles como «make you mine» (nominado a los premios Grammy), «yes baby» o «bittersweet». Con 26 millones de oyentes mensuales en Spotify, «Locket» llega en su mejor momento vocal, cerrando eras personales tras el pico baddie de 2019.
A los 13 años, en 2012, subía versiones de Justin Bieber desde su habitación, lo cual hizo que él la retuiteara y la fichara en 2014 una discográfica para impulsarla en su debut. Sin embargo, a los 16 años le dijeron que era «demasiado sexy para vender», así que decidió independizarse para lanzar música en solitario. Por ello renunció a veranos normales y ha confesado en el pódcast Podcrushed que fue «más artista que niña». Ese bagaje al final también define su rollo auténtico, sin filtros.
En 2018 sacó su primer EP y en 2019 explotó el hype con su estética Insta Baddie total, pura heredera de Ariana Grande en la era «thank u, next». En 2020, tras el lanzamiento de su single «Selfish» confirma ese status ya construido con 360 millones de streams, TikToks en loop y Gen Z coronándola it girl absoluta. En 2021, «Reckless» llevó esa fórmula aún más lejos: más de 700 millones de streams, entradas agotadas y muchos memes, afianzándola como reina emocional del pop.

Esta funciona como intro ambiental con un piano etéreo, incluso en algún momento suena un arpa, cuerdas y susurros. Establece el mood del «colgante de recuerdos» en forma de corazón: frágil, nostálgico, como abrir una caja de joyas oxidadas. Actúa de puente perfecto para «yes baby».
Es su primer single del disco el cual es #1 Billboard Dance/Mix Show Airplay. Un dance-pop eufórico con muchos bajos y letras de deseo impulsivo. Catarsis post-ruptura, ideal para discotecas.
Es de las favoritas de los fans según Madison. Mid-tempo emotivo con sintetizadores y falsetes; habla de una pérdida angelical y tiene una textura dream pop.

Es otra canción top del disco. Nocturno R&B con beats minimalistas y una vulnerabilidad que incluso recuerda a alguna canción de Billie Eilish. Groove seductor, perfecto para playlists nocturnas con su voz cruda que hipnotiza.
Continuamos con un dark pop con edge en su canción «bad enough» la cual contiene un autotune sutil y letras de auto-sabotaje que recuerdan al cantante JOJI. En «healthy habit» nos canta una canción cortita e irónica con un pop-soul sobre adicciones no saludables con hooks pegajosos y cambios de ritmo. Para Madison es el verdadero guilty pleasure del disco.
«you’re still everything» es la propuesta más triste y personal. Balada con piano, sintetizadores y voces con letras de apego imposible. Desgarro total para la Gen Z, minimalista y confesional. «bittersweet» ha sido Debut Hot 100, con texturas nostálgicas y ad-libs. Y, sobre todo, todo esto con un falsete que te produce un sentimiento muy concreto.
En «complexity» podemos ver un electro-pop sobre relaciones enredadas con beats glitchy, letras crudas y un puente experimental al final muy típico del género hyperpop. En cuanto a «make you mine» —que está nominada a Grammy Best Dance Pop— es la canción más escuchada del disco. En hit masivo que expresa deseo tóxico con drops intensos. Sin ninguna duda es un himno de giras. Para terminar el disco «nothing at all» un outro reflexivo con fade-out synths, cuerdas al final y voz sola. Sirve como cierre de «eras» que deja un eco emocional, perfecto para terminar «Locket».

En España, Madison crece con streams sólidos, pero sin un fandom masivo aún. En mayo esto cambiará ya que The Locket Tour aterriza en el Palacio Vistalegre (Madrid, 24 de mayo) y Sant Jordi Club (Barcelona, 26 de mayo). Dos años después de su última visita con un directo impecable, estamos deseando escucharla en directo ya. Por supuesto que esta baddie madura promete sold-out y merece este spotlight local. Así que, preparad los coros para «bittersweet».
Arlette Martínez @arletteemartinez
Imágenes: Instagram
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