La propuesta atemporal de HERMÈS FW25 o cómo habitar el tiempo
Todo sobre la colección otoño-invierno 2025/26 de Hermès. Imagen: Cortesía de la firma.
Refugiarse en una prenda como si fuera un hogar, vestirse con la sensación de ser acogido. Con este propósito, Hermès presentaba su colección otoño-invierno 2025-2026. Sigue leyendo para conocer todos los detalles.
La línea masculina de Hermès, dirigida por Véronique Nichanian desde hace poco más de 36 años, se mantiene firme a los temblores propiciados por el juego de las sillas de la moda. Al menos por ahora. Y es que esta historia de amor de casi cuatro décadas, todavía tiene mucho por dar: su propuesta para la temporada FW25 es la gran prueba de ello.
Anticipando los deseos de los hombres para la próxima temporada invernal, Nichanian volvía al Palacio de Iéna de París para presentar su colección entre las majestuosas columnas de hormigón del arquitecto Auguste Perret, dejándonos ser testigos de sus intenciones desde el primer diseño. Y es que Hermès no necesita un front-row repleto de rostros conocidos para brillar, pues sus piezas lo hacen por sí solas.
Con la premisa de «habitar el tiempo», la casa francesa presentaba –de manera sucesiva pero las pausas necesarias para dejarnos reaccionar–, una colección otoño-invierno 2025-2026 repleta de esenciales que, cualquier hombre, incluso mujer, querríamos en nuestro armario para siempre. Un abecedario de clásicos revisitados.
Volúmenes cortos, hombros suavizados y pantalones con líneas depuradas y dinámicas, inspiraban nuevas formas de llevar abrigos, parkas, camisas, jerséis e incluso pañuelos, con un estilo más desenfadado y urbano, a la par que disciplinado.
Las 5 claves más trendy –y atemporales– de la colección otoño-invierno 2025-2026 de Hermès
1. El truco del doble abrigo
Si se trata de Hermès, el estilo nunca renuncia a lo práctico. Y, por ello, para la próxima temporada invernal, la firma nos propone jugar con el layering, pero desde las capas más superficiales: los abrigos.
Pero esto no es tan simple como ponerte dos prendas exteriores, una encima de otra; el secreto está en la combinación de texturas, cortes y colores (del gris marengo al prunoir, del verde cromo al bronce), para lograr un efecto sofisticado y nada recargado.
2. La combinación de tejidos más evidente
Al hilo de la tendencia anterior, Hermès se atreve con la fusión, en un mismo look, de tejidos como la franela nevada de alpaca y cachemira, el terciopelo, las pieles, la seda, el bouclé matizado o el mohair.
Materiales excepcionalmente bellos y naturales que, con la dosis justa de tecnologías futuristas, consiguen crear un guardarropa envolvente, vanguardista y eterno.
3. El nuevo uniforme del ejecutivo
Olvídate del clásico traje, porque si algo tiene la propuesta FW25 de Hermès, es una clara predilección por el corpcore (o, lo que es lo mismo, por el auge de la moda corporativa fuera de la oficina).
Para ello, la casa sustituye la seriedad de los uniformes de los ejecutivos por trajes con un giro, cuanto menos, seductor. Así, americanas de doble botonadura con cuello doble o de botonadura sencilla, se combinan con pantalones estrechos y anchos de franela y terciopelo respectivamente, rematando con camisas a rayas, corbatas sutilmente estampadas, parkas de acabado brillante o bolsos tipo clutch.
4. Oda a su pasado ecuestre
Rindiendo homenaje a sus raíces ecuestres (pues no podemos olvidar que Hermès empezó fabricando arneses y otros productos de cuero para montar a caballo), la firma demuestra, casi dos siglos más tarde, que la influencia por este arte sigue muy presente en sus prendas y accesorios.
Lo vemos mediante líneas limpias, materiales de alta calidad y detalles gráficos geométricos de inspiración jockey, entre otros complementos, como cinturones con hebilla.
5. Una selección de accesorios infinita
Junto las habituales joyas en forma de bolso de las que puede presumir Hermès, esta colección también demuestra que la casa tiene un infinito surtido de accesorios que completan –e incluso consiguen robar el protagonismo– a cualquier look.
Así, más allá de los Birkin, que se presentaron con múltiples bolsillos exteriores y otras variaciones, la firma sacó a relucir balaclavas de cachemira y lana, guantes, relojes, como el H08, pendientes, anillos, pulseras, corbatas, carrés, cinturones, botas y derbies con suela chunky.