La colección que le costó el puesto a MARC JACOBS y cambió la historia de la moda

En 1992, un joven Marc Jacobs presentó para Perry Ellis una colección inspirada en la estética grunge que dividió a la crítica, desconcertó a los directivos de la firma y terminó provocando su salida de la casa. Aun así, lo que entonces fue visto como un error comercial, acabó convirtiéndose en una de las colecciones más influyentes de la historia de la moda.

Un despido histórico: la colección de Perry Ellis que cambió la carrera de Marc Jacobs

A comienzos de los años noventa, la moda vivía un momento de transición. La exuberancia y el exceso característicos de la década anterior empezaban a perder fuerza frente a una nueva sensibilidad más relajada, minimalista y cercana a la calle. En paralelo, desde Seattle emergía un movimiento cultural que cambiaría la música, la estética y la actitud de toda una generación: el grunge. Un estilo cuyo salto a la moda llegó gracias a Marc Jacobs, cuanto todavía trabajaba para Perry Ellis.

Bandas como Nirvana, Pearl Jam o Soundgarden popularizaron una imagen basada en camisas de franela, prendas desgastadas, botas militares y una apariencia deliberadamente descuidada. Lo que nació como una expresión auténtica de la juventud alternativa acabaría llegando a las pasarelas de la mano de un diseñador que entonces tenía apenas 29 años: Marc Jacobs. 

Marc Jacobs aplaudiendo durante el final de su histórico desfile «Grunge» en la primavera de 1993. Imagen: @shopmyvault
Marc Jacobs aplaudiendo durante el final de su histórico desfile para Perry Ellis en la primavera de 1993. Imagen: @shopmyvault

El desfile que llevó el grunge a la alta moda

Jacobs ocupaba el cargo de director creativo de la línea femenina de Perry Ellis y ya era considerado una de las promesas más interesantes de la moda estadounidense. Sin embargo, nadie imaginaba que la colección que presentó en noviembre de 1992 para la temporada primavera-verano de 1993 terminaría convirtiéndose en una de las más polémicas de la década.

Kate Moss y Kristen McMenamy desfilando para la revolucionaria colección Primavera/Verano 1993 de Perry Ellis. Imagen: @shopmyvault
Kate Moss y Kristen McMenamy desfilando para la revolucionaria colección Primavera/Verano 1993 de Perry Ellis, diseñada por Marc Jacobs. Imagen: @shopmyvault

La propuesta pasó a la historia como la «Grunge Collection». Sobre la pasarela desfilaron algunas de las modelos más importantes del momento como Naomi Campbell, Kate Moss o Christy Turlington, luciendo vestidos lenceros, camisas de cuadros, gorros de punto, botas Dr. Martens y prendas inspiradas en la ropa que podía encontrarse en tiendas de segunda mano.

Imagen de la colección Primavera/Verano 1993 de Perry Ellis. Imagen: @velvetcoke
Imagen de la colección Primavera/Verano 1993 de Perry Ellis, diseñada por Marc Jacobs. Imagen: @velvetcoke

Sin embargo, Jacobs no se limitó a copiar la estética de la calle. Su idea consistía en reinterpretar aquel lenguaje visual utilizando tejidos lujosos y acabados propios de la alta moda. Había vestidos confeccionados en seda que imitaban la apariencia de prendas gastadas, camisas de franela realizadas con materiales de gran calidad, y una combinación deliberada de elementos aparentemente incompatibles.

Imagen de la colección Primavera/Verano 1993 de Perry Ellis. Imagen: @velvetcoke
Imagen de la colección Primavera/Verano 1993 creada por Marc Jacobs para Perry Ellis. Imagen: @velvetcoke

¿Por qué la colección generó tanta polémica?

Precisamente esa apariencia despreocupada fue una de las razones por las que la colección generó tanta controversia. Con el paso del tiempo se ha popularizado la idea de que Jacobs se inspiró en la estética de las personas sin hogar, pero esa interpretación simplifica lo que realmente buscaba el diseñador.

Su referencia principal era el movimiento grunge y la forma de vestir asociada a la escena musical alternativa de principios de los noventa. Sin embargo, algunos críticos vieron en aquellas prendas desgastadas, las siluetas amplias y el aspecto descuidado una romantización de la pobreza o de la ropa vinculada a contextos de precariedad. 

Diseño de la colección Primavera/Verano 1993 de Perry Ellis. Foto: @velvetcoke
Diseño de la colección Primavera/Verano 1993 creada por Marc Jacobs para Perry Ellis. Imagen: @velvetcoke

Aunque esa lectura contribuyó a alimentar la polémica, Jacobs nunca presentó la colección como un homenaje a las personas sin hogar, sino como una reinterpretación de una estética juvenil que ya estaba presente en las calles y en la cultura popular.

Una de las propuestas de la colección Primavera/Verano 1993 firmada por Marc Jacobs para Perry Ellis. Imagen: @shopmyvault
Una de las propuestas de la colección Primavera/Verano 1993 firmada por Marc Jacobs para Perry Ellis. Imagen: @shopmyvault

Cuando la visión creativa chocó con Perry Ellis

De esta manera, aquella propuesta chocaba frontalmente con la identidad comercial de Perry Ellis. La firma representaba un estilo deportivo, limpio y accesible para el consumidor estadounidense medio.

Frente a esa imagen, Jacobs presentó una colección que celebraba la imperfección, la mezcla de referencias y el espíritu rebelde de una subcultura que, precisamente, había nacido al margen de las tendencias dominantes. Es decir, para muchos ejecutivos, aquello suponía un riesgo innecesario y una desviación respecto al ADN de la marca.

Las supermodelos Carla Bruni y Christy Turlington entre bastidores. Imagen: @velvetcoke
Las supermodelos Carla Bruni y Christy Turlington entre bastidores durante el desfile de moda de Perry Ellis en 1993. Imagen: @velvetcoke

Las críticas que marcaron el destino de la colección

La reacción inicial fue dura. Parte de la crítica consideró que convertir una estética asociada a jóvenes que compraban ropa barata en tiendas de segunda mano en prendas de lujo era una contradicción, cuando realmente la alta moda nunca ha inventado nada, sino que se ha aprovechado de todas las estéticas nacidas en las calles pero bueno.

Otros cuestionaron la autenticidad de la propuesta y acusaron a la industria de apropiarse de una cultura que había surgido precisamente como una alternativa a los códigos tradicionales de la moda. Pero en particular, una de las críticas más recordadas fue la de la periodista Suzy Menkes, que resumió su opinión con una frase que se hizo célebre: Grunge is ghastly, algo así como «el grunge es espantoso”»

 tarjeta de identificación de estudiante internacional antigua que pertenecía al diseñador Marc Jacobs durante su tiempo en Parsons School of Design. Imagen: @archivethreads
tarjeta de identificación de estudiante internacional antigua que pertenecía al diseñador Marc Jacobs durante su tiempo en Parsons School of Design. Imagen: @archivethreads

Pero el problema aquí no fue únicamente estético. También existía una cuestión empresarial. Aunque la colección generó una enorme atención mediática, muchos responsables de la compañía dudaban de su viabilidad comercial. Y claro, la propuesta de Jacobs, en cambio, parecía más interesada en capturar el espíritu de una generación que en responder a las expectativas del mercado. Dicho esto, para los directivos el riesgo era demasiado alto.

Suéter diseñado por Marc Jacobs. Imagen: @aralda.vintage
Suéter de Perry Ellis diseñado por Marc Jacobs. Imagen: @aralda.vintage

¿Marc Jacobs fue realmente despedido por la colección grunge?

Poco después de la presentación de la colección, Marc Jacobs y su socio Robert Duffy abandonaron la empresa. Aunque cabe recalcar que él mismo declaró que fue un punto de ruptura profesional, pero no un despido instantáneo tipo escándalo. 

Con el paso del tiempo, aquella salida quedó resumida en una frase que todavía se repite hoy: Marc Jacobs fue despedido por la colección grunge. Aunque la realidad empresarial fue más compleja y estuvo ligada a diferencias estratégicas con la dirección de la compañía, la colección se convirtió en el símbolo de aquella ruptura.

Estilismo de la olección Primavera/Verano 1993 de Perry Ellis. Imagen: @salima_chaieb
Estilismo de la olección Primavera/Verano 1993 creada por Marc Jacobs para Perry Ellis. Imagen: @salima_chaieb

De fracaso comercial a colección de culto

Lo paradójico es que, mientras la propuesta generaba rechazo dentro de Perry Ellis, también estaba construyendo la reputación de Jacobs como uno de los diseñadores más visionarios de su generación. Muchos observadores comenzaron a verla como una colección adelantada a su tiempo. Y en lugar de mirar exclusivamente a las élites o a las referencias clásicas del lujo, parecía que Jacobs había entendido que la moda podía encontrar inspiración en la calle, en la música y en las subculturas juveniles, algo que se viene haciendo desde siempre también. 

Pero bueno, lo que para algunos fue una provocación terminó siendo una nueva forma de entender el diseño.

Archivo de la colección Primavera/Verano 1993 diseñada por Marc Jacobs para Perry Ellis. Imagen: @shopmyvault
Archivo de la colección Primavera/Verano 1993 diseñada por Marc Jacobs para Perry Ellis. Imagen: @shopmyvault

El legado de la colección Primavera/Verano 1993

Por lo tanto, la historia acabó dándole la razón. Durante los años siguientes, la influencia del grunge se extendió por toda la industria y se convirtió en una de las estéticas más representativas de los noventa. Diseñadores de distintos países comenzaron a incorporar elementos similares en sus propuestas, mientras que la moda se abría cada vez más a influencias procedentes de la cultura popular. Es decir, que lo que en 1992 parecía una apuesta arriesgada acabó siendo reconocido como un momento decisivo en la evolución de la moda contemporánea.

El propio Marc Jacobs además ha reconocido en varias ocasiones que sigue considerando aquella colección como una de las más importantes de su carrera. No solo por la repercusión que tuvo, sino porque representó la primera vez que defendió una visión creativa sin hacer concesiones. En lugar de diseñar pensando únicamente en las exigencias comerciales, apostó por una idea en la que creía profundamente y asumió las consecuencias.

Pasarela de la colección Primavera/Verano 1993 de Marc Jacobs para Perry Ellis. Foto: @velvetcoke
Pasarela de la colección Primavera/Verano 1993 de Marc Jacobs para Perry Ellis. Imagen: @velvetcoke

La reivindicación definitiva llegó décadas después. En 2018, el diseñador relanzó parte de aquellas prendas en una reedición que recuperaba algunos de los diseños originales. Aquello confirmó que la colección que había sido criticada, incomprendida e incluso castigada por la industria, se había convertido en una pieza fundamental de la historia de la moda.

Por lo que, más de treinta años después, la llamada «Grunge Collection» sigue estudiándose porque representa uno de los grandes puntos de inflexión de finales del siglo XX. No solo marcó el final de la etapa de Marc Jacobs en Perry Ellis, sino que abrió un debate que continúa vigente en la actualidad: hasta qué punto la moda puede inspirarse en la calle, en las subculturas o en determinadas realidades sociales sin descontextualizarlas. 

La modelo Naomi Campbell entre bastidores en el desfile de la colección "Grunge" de Perry Ellis Primavera 1993, diseñado por Marc Jacobs. Imagen: @velvetcoke
La modelo Naomi Campbell entre bastidores en el desfile de la colección «Grunge» de Perry Ellis Primavera 1993, diseñado por Marc Jacobs. Imagen: @velvetcoke

En el caso de Jacobs, el tiempo ha demostrado que su intención no era glorificar la pobreza ni provocar por provocar, sino reconocer que las tendencias no nacían en las pasarelas, sino que procedían de la música, la cultura juvenil y de las calles.

La gran paradoja de esta historia es que aquello que le costó el puesto terminó convirtiéndose en la prueba de su talento. Donde Perry Ellis vio una colección que se alejaba de su identidad de marca, la historia vio a un diseñador capaz de anticipar el futuro. Y aunque en aquel momento la apuesta tuvo un precio, tres décadas después sigue siendo recordada como una de las decisiones creativas más influyentes de las últimas décadas.

Eneko Méndez @enekomndez

Imágenes: Instagram

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