Macondo Park: SHAKIRA arrasa en el inicio de su residencia en Madrid
Todo lo que debes saber sobre Macondo Park. Imagen: @shakira
Shakira inauguró el 18 de septiembre su residencia europea en Madrid, doce noches en una ciudad efímera de 220.000 metros cuadrados levantada en Villaverde. Dentro hay ocho pabellones con museo, biblioteca, mercado gastronómico y pasarela, el festival Eslatina y un desfile de Ágatha Ruiz de la Prada. El formato apunta a dónde se dirige la industria del directo
Todos los secretos de Macondo Park, la residencia de Shakira en Madrid
Shakira abrió el 18 de septiembre las puertas de Macondo Park, el recinto construido en el espacio Iberdrola Music de Villaverde para albergar sus doce conciertos en Madrid. Las fechas se reparten en cuatro fines de semana, los días 18, 19, 20, 25, 26 y 27 de septiembre y 2, 3, 4, 9, 10 y 11 de octubre, con un aforo cercano a los 55.000 espectadores por jornada. La instalación ocupa alrededor de 220.000 metros cuadrados y desaparecerá cuando termine la residencia.
El proyecto toma el nombre del pueblo de «Cien años de soledad», el famosísimo libro de Gabriel García Márquez, y organiza alrededor del escenario ocho pabellones temáticos dedicados a literatura, moda, gastronomía, arte, danza y música latinoamericana. La arquitectura corre a cargo del estudio danés Bjarke Ingels Group. Estas son las claves de un montaje que cambia la definición de lo que se compra al adquirir una entrada.
Ocho pabellones alrededor de un escenario
La Biblioteca reúne el universo de Gabriel García Márquez con títulos que han marcado a la cantante, en un espacio desarrollado junto a Penguin Random House que incluye librería, talleres de escritura y encuentros con autores. El Museo de Shakira expone fotografías, vídeos, premios, instrumentos y vestuario de distintas etapas de su carrera. El Taller funciona como circuito de moda, con exposiciones y desfiles que cruzan el trabajo de diseñadores españoles emergentes con firmas consolidadas. El Mercado concentra la propuesta gastronómica bajo la dirección del cocinero Rafa Zafra, con cocina latinoamericana que va de los tequeños y las arepas a la alta cocina. El conjunto se articula alrededor de un gran Árbol de la Vida, con la coreógrafa Blanca Li implicada en la parte de danza.
Imagen del concierto de Shakira. Imagen: @shakira
El primer fin de semana ya dejó claro el funcionamiento. Ágatha Ruiz de la Prada inauguró el circuito de moda con un desfile en El Taller donde presentó su colección primavera-verano de 2027, la misma que había mostrado tres días antes en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, y anunció además una tienda temporal dentro del recinto. La diseñadora se declaró seguidora de la cantante antes de que se conocieran.
Eslatina: un festival dentro del concierto
La programación musical paralela se agrupa bajo el nombre de Eslatina y ocupa las horas previas a la actuación principal. El cartel mezcla nombres españoles y latinoamericanos de registros muy distintos: Amaia, Guitarricadelafuente, Nathy Peluso, el guitarrista flamenco Yerai Cortés, la cantaora Ángeles Toledano, la dominicana J Noa, la portuguesa Maro, Gale, Aria Vega y la banda latinoamericana bajo el paraguas del K-Pop Santos Bravos.
El montaje incorpora también un elemento que la cantante ha repetido en otras ciudades de la gira, el Camino de la Loba, un recorrido hasta el escenario que hace acompañada por un centenar de seguidoras, personas del entorno digital y figuras invitadas. La residencia forma parte de la gira «Las Mujeres Ya No Lloran», con la que Shakira lleva desde 2025 recorriendo América y que encuentra en Madrid su tramo europeo.
Shakira en el escenario de «Las Mujeres Ya No Lloran Tour». Imagen: @shakira
La composición del cartel de Eslatina dice bastante de la intención del conjunto. Junta el flamenco de Yerai Cortés y Ángeles Toledano con el pop de Amaia, el folclore reinterpretado de Guitarricadelafuente y el rap de Nathy Peluso, de modo que la etiqueta latina que da nombre al ciclo se estira hasta abarcar tradiciones que rara vez comparten cartel. Varios de esos nombres llenan salas por su cuenta y aquí actúan como programación complementaria.
Tres décadas de éxitos en dos horas
El repertorio arranca con «La Fuerte», la canción que grabó con el productor argentino Bizarrap, y de ahí recorre prácticamente todas las etapas de una carrera que ha vendido más de noventa millones de discos. Por el escenario pasan «Hips Don’t Lie», el tema con Wyclef Jean que la colocó en lo más alto de las listas estadounidenses en 2006, y «Suerte».
También aparecen «La Tortura» con Alejandro Sanz, «La Bicicleta» con Carlos Vives, «Chantaje» con Maluma, «Te Felicito» con Rauw Alejandro, «Monotonía» con Ozuna, «Copa Vacía» con Manuel Turizo, «Loca» con El Cata y «Girl Like Me» con Black Eyed Peas. También suena «TQG», su tema con Karol G, otra de las artistas que este año ha pasado por los estadios españoles.
Shakira en el escenario de su concierto. Imagen: @shakira
El cierre lo reserva a «Waka Waka (This Time for Africa)», el himno del Mundial de Sudáfrica de 2010 y la canción de un torneo de fútbol más vendida de la historia, con más de diez millones de copias. El disco que da nombre a la gira, «Las Mujeres Ya No Lloran», le valió en 2025 su cuarto Grammy, en la categoría de mejor álbum de pop latino, y se suma a los quince Latin Grammy que acumula.
Qué significa que un concierto dure doce horas
El modelo de residencia lleva años asentándose en la industria, de Las Vegas a las estancias largas que artistas como Harry Styles han montado este mismo año en Ámsterdam, Londres o Nueva York. Su ventaja económica es evidente: el montaje se amortiza en muchas noches en lugar de desmontarse cada mañana, y el público viaja hasta el artista en vez de al revés, con el gasto en hoteles, transporte y restauración concentrado en una ciudad.
Shakira bailando en Shakira en el escenario de «Las Mujeres Ya No Lloran Tour». Imagen: @shakira
Macondo Park añade a ese esquema un paso más. Lo que se vende aquí es una jornada completa, con el concierto como último tramo de un recorrido que empieza por la mañana e incluye comer, ver un desfile, entrar en un museo y escuchar a otros seis artistas. El recinto funciona como parque temático de duración limitada, con la marca de la cantante como hilo conductor de todo lo que ocurre dentro. La apuesta cultural es explícita, con la la identidad latinoamericana como eje del relato, y el resultado difumina la frontera entre concierto, festival, feria y exposición. Queda por ver si el formato se convierte en norma o si depende de que quien lo firme tenga la escala de Shakira.
¿Qué te ha parecido el universo creado en Macondo Park?