Los mejores consejos de decoración para eliminar el RUIDO VISUAL de tu hogar
Cómo reducir el ruido visual de tu habitación. Imagen: Cortesía de Maisons Du Monde.
Puede que no lo creas, pero la elección de tus muebles, decoración e incluso plantas, contribuye a que en tu casa reine la paz. Así, si a veces te sientes un poco «overwhelmed» en tu propio hogar, deja que te hablemos de cómo eliminar lo que algunos llaman ruido visual… Todo tiene su explicación.
En pleno siglo XXI, donde la saturación de estímulos es constante, la idea de tener un espacio libre de ruido visual se ha convertido en un lujo (totalmente necesario). Y es que entre muebles, objetos de decoración, colores que no armonizan y la invasión de la tecnología, ciertas estancias de nuestro hogar pueden convertirse en un verdadero caos.
Pero amiga, tranquila: no hace falta que te sumerjas en reformas radicales ni pierdas la personalidad de tu hogar. Con algunos pequeños ajustes, podrás conseguir un entorno más limpio, armonioso y, sobre todo, que invite al relax.
Para demostrártelo, desde Vanidad te damos nuestros mejores consejos para eliminar el ruido visual de tu hogar y que consigas volver a sentirte como en casa:
Los consejos definitivos para eliminar el ruido visual de tu casa
Declutter: menos objetos, más espacio
Lo primero que debemos hacer es hablarte de una tendencia que nunca pasa de moda: el decluttering o, lo que es lo mismo, la práctica de deshacerte de lo que no necesitas. Tómate un tiempo para revisar tus pertenencias y elimina aquellas que no aportan valor a tu vida ni a tu decoración. Este proceso no solo liberará tu espacio de objetos innecesarios, sino que también te ayudará a crear un ambiente más relajante y funcional. Recuerda: un hogar despejado de objetos innecesarios es un hogar más zen.
Menos es más: simplifica tu decoración
Es fácil caer en la tentación de llenar cada rincón de tu hogar con objetos decorativos que, en teoría, aportan estilo, pero que en realidad solo generan distracción visual. Por ello, la clave está en elegir con cuidado lo que realmente resalta y aporta valor a tu espacio. Piensa en piezas de diseño atemporales y funcionales que no sobrecarguen.
Por ejemplo, si buscas algo con lo que decorar tu salón, ¿por qué no optar por una mesa de comedor como esta que, además, también es funcional?
El color tiene una gran influencia en el ambiente de un hogar. Tonalidades demasiado brillantes o vivas pueden resultar agobiantes y crear una sensación de caos. Así, optar por tonos neutros como grises, blancos, beige o pasteles suaves, no solo aportará calma, sino que también creará una base perfecta para integrar cualquier tipo de elemento decorativo.
Por ejemplo, si optas por poner la ropa de cama de colores neutros, identificarás tu habitación como un espacio de calma que invita al descanso. Como tiene que ser.
El desorden es uno de los principales causantes del ruido visual. Ropa, cables, papeles, gadgets, libros… El exceso de objetos dispersos puede hacer que tu hogar se sienta caótico, aunque esté lleno de cosas bonitas. ¿La clave? Los muebles con almacenamiento oculto y cajas decorativas que permitan esconder todo lo que no necesitas tener a la vista.
El mobiliario debe cumplir una doble función: ser práctico y estéticamente armonioso. Así, evita llenar los espacios con muebles que no tengan un propósito claro, ya que esto generará una sobrecarga visual. Por el contrario, escoge piezas que, además de ser atractivas, sean funcionales y no rompan con la fluidez del ambiente.
Los materiales como la madera, el lino, el algodón o el mármol no solo aportarán elegancia a tu espacio, sino que también aportarán serenidad. Estos materiales naturales contribuyen a crear un ambiente más cálido, relajado y equilibrado, por lo que son perfectos para eliminar el estrés visual que nos rodea.
Asimismo, si añades plantas de interior, conseguirás dar un toque orgánico que completará el look.
El arte tiene el poder de transformar cualquier estancia, pero, al igual que con los objetos decorativos, lo importante es no sobrecargar las paredes. Elige una o dos piezas clave que te inspiren y que combinen con el resto de la decoración, pero recuerda que el espacio también necesita «aire», por lo que no es necesario llenar cada centímetro con cuadros o fotos. Un buen equilibrio es la clave definitiva para no generar desorden visual.
Finalmente, no subestimes el poder del vacío. Tienes que saber que, a veces, es necesario, pues ofrece respiro visual y da sensación de amplitud. Si te atreves a probarlo, deja áreas sin nada, como una pared limpia o una esquina despejada, para equilibrar visualmente los elementos más cargados del espacio.
Este vacío te ayudará a respirar en casa cuando más lo necesites… Pruébalo y verás.