Os proponemos una serie de meriendas fáciles de hacer y saludables para que no vuelvas a saltártela y puedas rendir el resto del día.
Imagen: Archivo
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Os proponemos una serie de meriendas fáciles de hacer y saludables para que no vuelvas a saltártela y puedas rendir el resto del día.

Lo mejor si queréis mantener el peso con salud, es tomar yogur natural desnatado, sin azúcar. Para endulzarlo podéis mezclar con fruta o canela, por ejemplo. Si necesitáis un extra de energía, ponedle frutos secos y si necesitáis más dulzor que el de la fruta, también podéis añadirle un poco de sirope de agave (edulcorante natural con pocas calorías y que se disuelve bien en esta mezcla). Muchos expertos en nutrición aconsejan tomar kefir (lo que muchos llaman «yogur búlgaro») en vez de un yogur normal porque tiene menos azúcar y grasa, pero más probióticos (por las bacterias que lo fermentan y son sanas para nuestro aparato digestivo).
Casero, por supuesto. Insistimos con esto en la importancia de que comer fruta es sano y que como snack para meriendas, es aún mejor. Más rápido que un batido de frutas imposible. Además si lo juntas con un puñado de verdura fresca (por ejemplo espinaca) verás cómo tu cuerpo rendirá mucho mejor.
No hace falta recordar que hay que evitar los zumos procesados. Ya que, por normal general, o tienen un exceso de azúcar o llevan edulcorantes artificiales nada sanos para suplirla (sí, los néctares light o «sin azúcar» tienen menos calorías, pero están aún más procesados) Es muchísimo mejor la fruta entera, sin manipular. Recordad que la fruta aporta vitaminas y azúcares naturalmente presentes, que no son perjudiciales para nosotros.