Giorgio Armani convierte su residencia de Via Borgonuovo en el escenario de su nueva campaña Primavera/Verano 2026. Fotografiada por Oliver Hadlee Pearch y protagonizada por Vittoria Ceretti y Clément Chabernaud, la propuesta es un ejercicio íntimo de memoria, elegancia y continuidad creativa que conecta pasado, presente y futuro
La nueva campaña de Giorgio ArmaniPrimavera/Verano 2026 va más allá de la presentación de una colección. Es una declaración de intenciones que comienza en un lugar cargado de simbolismo: su casa de Via Borgonuovo, en Milán. Un espacio que refleja con precisión la estética del diseñador y que, por primera vez, se convierte en el escenario principal de una campaña oficial de la firma.
Elegir este entorno no es un gesto casual. Es una forma de volver al origen desde la madurez creativa, de mostrar que el universo Armani no se construye solo a través de la moda, sino también a través de los espacios, los objetos y la memoria que los habita.
Modelo masculino luce un traje claro de la colección Giorgio Armani Primavera/Verano 2026, fotografiado en la casa del diseñador en MilánVittoria Ceretti con traje fluido de Giorgio Armani Primavera/Verano 2026 en la residencia del diseñador en Milán
Dentro de la casa de Giorgio Armani: así es su campaña más íntima hasta la fecha
Una casa que habla de Armani tanto como sus diseños
Ubicada dentro del mismo edificio que acoge los desfiles de la marca, la residencia —actual hogar de Leo Dell’Orco— funciona como un puente entre pasado y presente. La campaña, tanto en imagen como en vídeo, recorre sus estancias como si se tratara de una narración silenciosa, un homenaje sutil a los lugares donde la identidad de Giorgio Armani sigue viva, pero reinterpretada desde una mirada contemporánea.
Aquí, el legado no se presenta como algo estático, sino como una evolución constante. Volver a casa no significa mirar atrás, sino reafirmar una visión que trasciende el tiempo.
Vittoria Ceretti con gafas de sol Giorgio Armani Eyewear Primavera/Verano 2026 en la residencia del diseñadorClément Chabernaud con camisa estampada de la colección Giorgio Armani Primavera/Verano 2026
Vittoria Ceretti y Clément Chabernaud, protagonistas de una elegancia natural
Vittoria Ceretti vuelve a posar para Giorgio Armani acompañada por Clément Chabernaud, en una serie de imágenes que apuestan por la sobriedad, la calma y la naturalidad. Ambos aparecen integrados en los espacios, tanto en interiores como en el jardín, rodeados de objetos personales, piezas de diseño, esculturas y obras de arte que forman parte del imaginario más íntimo del diseñador.
Una forma de vestir que es también una forma de estar
Los looks de la colección Primavera/Verano 2026 se construyen a partir de trajes estructurados, vestidos suaves y fluidos, jerséis y camisas que se adaptan al cuerpo sin rigidez. Todo parece sencillo, casi espontáneo, pero responde a una idea muy clara de elegancia sin esfuerzo. Es la expresión de una manera de entender la moda como actitud, no como tendencia pasajera.
Moda y arte: un diálogo silencioso
El universo visual de la campaña se completa con la presencia de obras de arte que conviven de forma natural con las prendas. No actúan como simple fondo, sino como parte esencial del relato, reforzando la relación histórica entre Giorgio Armaniy el arte contemporáneo.
Vittoria Ceretti con vestido fluido de la colección Giorgio Armani Primavera/Verano 2026, fotografiada en la casa del diseñadorClément Chabernaud en la campaña Primavera/Verano 2026 de Giorgio Armani junto a una obra de Andy Warhol
Las obras que aparecen en la campaña
Entre las piezas visibles destacan la serigrafía fotográfica de Andy Warhol dedicada a Giorgio Armani en 1981, así como obras de Gary, Francesco Clemente, Antonio López y Silvio Pasotti. Todas ellas aportan capas de significado y subrayan una idea clave: el estilo también se construye desde la cultura visual y la memoria personal.
Cuando la moda vuelve a casa
La campaña Primavera/Verano 2026 de Giorgio Armani no necesita exagerar para emocionar. Su fuerza reside en la coherencia, en la intimidad y en esa capacidad tan característica del diseñador para hablar en voz baja y dejar huella. Abrir las puertas de su casa es, en realidad, una invitación a entender la moda como un lenguaje emocional, donde cada detalle importa y donde el lujo se define por la autenticidad.