a diadema en zig zag regresa de los 2000 para convertirse en uno de los accesorios más virales del momento. Analizamos su historia y la psicología detrás de su éxito
Todo sobre la diadema más en tendencia de la temporada. Imagen: cortesía de Miu Miu
Todo sobre la diadema más en tendencia de la temporada. Imagen: cortesía de Miu Miu
a diadema en zig zag regresa de los 2000 para convertirse en uno de los accesorios más virales del momento. Analizamos su historia y la psicología detrás de su éxito
Cuando era pequeña, siempre tenía la misma discusión con mi padre antes de ir al colegio. A él le encantaba experimentar con coletas y lazos a la hora de peinarme, y yo solo quería ponerme mi diadema favorita. Con el paso de los años, este accesorio pasó a seguir teniendo un puesto importante en mi vida, pero más funcional.
Dejó de ser mi accesorio favorito para pasar a convertirse en un indispensable en mi tocador para retirarme el pelo de la cara al maquillarme o hacerme el skincare. Pero, como las buenas tendencias siempre vuelven, después de ver a mi querida Hailey Bieber luciendo ese complemento que tanto me gustaba cuando era pequeña, el otro día no pude evitar volver a hacerme con una. Al fin y al cabo, un accesorio súper trendy por menos de cinco euros… ¿cómo me podía resistir? La única diferencia es que ya no es una de aquellas piezas adornada con muñecas, lazos o purpurina decorativa. En su lugar, se trata de la diadema en zig zag.
La realidad es que, si creciste a principios de los 2000, seguro que en algún momento hubo una en algún cajón de tu casa. En su momento fue la pieza estrella de algunas de nuestras celebrities favoritas como Keira Knightley, Jessica Alba o incluso David Beckham.

Ahora, gracias a Alexa Demie en Euphoria, Hailey Bieber o Bella Hadid, han vuelto a la conversación popular. Eso sí, antes de volver a convertirse en un accesorio viral en redes sociales, la zig zag headband ya había empezado a reaparecer sobre las pasarelas. Firmas como Prabal Gurung, David Koma o Givenchy la rescataron entre 2018 y 2024, aunque el impulso definitivo ha llegado ahora, de la mano de Miu Miu, que la incorporó a su campaña de la colección Otoño/Invierno 2026 protagonizada por Hailey Bieber.
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Pero ¿de dónde salió realmente esta icónica diadema? Repasamos la historia del accesorio que ha conquistado, por segunda vez, nuestras cabezas.
Lo primero es lo primero: ¿de qué diadema estamos hablando? Concretamente, la zig zag headband es una diadema metálica —aunque hoy también existen versiones de plástico— formada por pequeños dientes en forma de zig zag que sujetan el pelo hacia atrás. De esta forma, el diseño permite mantener el pelo despejado del rostro sin aplastarlo, creando un ligero volumen en la raíz. Y justamente por eso nos gusta tanto.

Aunque cuando pensemos en ella, directamente se nos vayan a la cabeza los años 2000, esta diadema tiene sus orígenes unas décadas antes. Concretamente, los primeros diseños aparecieron entre los años 70 y 80. Se crearon como una alternativa más funcional a las diademas tradicionales, especialmente para practicar deporte.
No obstante, fue a finales de los 90 y principios de los 2000 cuando alcanzó su máxima popularidad. Coincidiendo con el auge de la estética Y2K, este accesorio comenzó a venderse en prácticamente cualquier tienda de complementos y se convirtió en un básico al que todo el mundo podía acceder por su precio asequible. Y es que, la realidad demuestra que cuando un producto es barato y de fácil acceso, es mucho más sencillo que se convierta en tendencia.

Además, estaba disponible en todo tipo de tiendas, desde cadenas de accesorios hasta grandes superficies, lo que facilitó aún más su expansión.
A ello se sumaba otro factor clave: era una tendencia de bajo compromiso. No hacía falta renovar el armario ni cambiar de estilo; bastaba con añadir una diadema al look para sentir que ibas a la moda. En apenas unos segundos transformaba un peinado sencillo en uno que seguía la estética del momento. Además, su carácter unisex amplió todavía más su alcance. El hecho de que tanto mujeres como hombres la incorporaran a sus looks —Beckham entre ellos— hizo que la tendencia terminara convirtiéndose en uno de los accesorios más representativos de los años 2000.
Justamente, el auge de la diadema en zig zag es el ejemplo perfecto de que, aunque solemos pensar que una tendencia triunfa únicamente porque es bonita o innovadora, la accesibilidad también juega un papel fundamental. Los expertos en comportamiento del consumidor llevan años señalando que cuanto menor es la barrera económica para adquirir un producto, más fácil resulta que algo se haga tendencia.
Y en moda, los accesorios cumplen precisamente esa función. Piensa en el ahora: ves a alguien por la calle con esta diadema, y automáticamente ya te da la impresión de que es una persona que está puesta en lo que se lleva y lo que no, independientemente de lo sencillo que pueda ser su estilismo.

Además, a esto que hablamos se le suma también que, cuando un producto es barato y fácil de encontrar, más personas pueden llevarlo, lo que aumenta su visibilidad. Y cuanto más lo vemos en nuestro entorno, en redes sociales o en celebridades, mayor es la sensación de que todo el mundo lo tiene. Ese fenómeno, conocido en psicología como prueba social, favorece que cada vez más personas quieran sumarse, creando un efecto bola de nieve que puede convertir un simple accesorio en un auténtico fenómeno cultural. Justo lo que pasó con la diadema en zig zag durante los 90 y los 2000 y que está volviendo a pasar ahora.
Este patrón no es exclusivo de la zig zag headband. A lo largo de la historia de la moda se ha repetido con accesorios como los lazos para el pelo, los scrunchies o, más recientemente, las pinzas en forma de flor. Todos ellos ejemplos de productos económicos, fáciles de conseguir y con la capacidad de transformar un look con muy poco esfuerzo.
La realidad es que vivimos en una era de consumismo, alimentada además por las grandes cantidades de contenido que vemos cada día en redes sociales. Continuamente estamos tratando de bajar a tierra aquello que vemos en pasarela o, por ende, en las publicaciones de nuestras famosas favoritas. Y por eso, cuando existe esa pieza barata con la que todos nos podemos hacer fácilmente, es algo natural que se termine por convertir en una de esas tendencias que marcan una época.
¿Te has sumado ya a la tendencia de la diadema zig zag?
Lucía Cubelos @luciacubelos
Imágenes: Instagram