RELS B convierte la Plaza Mayor en su estudio para presentar «love love FLAKK»
Portada de «love love FLAKK», el nuevo álbum de Rels B
Rels B presenta «love love FLAKK», un álbum que consolida definitivamente el sonido que lleva años construyendo entre el afrobeat, el R&B melódico y el pop urbano. Tras convertirse en uno de los artistas españoles más escuchados fuera del país, el mallorquín apuesta ahora por un disco mucho más pausado y emocional, presentado en una multitudinaria «listening party» en la Plaza Mayor de Madrid
Rels B lleva años convertido en uno de los artistas españoles más escuchados fuera del país. Daniel Heredia (Palma de Mallorca, 1993) empezó publicando canciones de forma independiente dentro del circuito underground del rap y terminó construyendo una de las carreras más sólidas de la música urbana española reciente. A diferencia de otros artistas surgidos durante el boom del trap, su sonido siempre estuvo más cerca del R&B melódico, el afrobeat, el lo-fi y el pop emocional que del rap agresivo o el reggaetón más explosivo. Esa mezcla le permitió conectar especialmente con Latinoamérica, donde ha conseguido cifras masivas de streaming y giras multitudinarias.
Ahora presenta «love love FLAKK», un nuevo álbum que llega después del enorme éxito de «A New Star» (1993) y de una gira internacional con la que llenó algunos de los recintos más importantes de España y Latinoamérica. Para anunciar el disco, Rels B organizó una escucha colectiva en la Plaza Mayor de Madrid coincidiendo con el inicio de las fiestas de San Isidro. No hubo concierto como tal, sino una especie de listening party donde el artista dejó sonar las canciones mientras comentaba algunos fragmentos desde un escenario convertido en falso estudio de grabación.
Rels B convierte la Plaza Mayor en un estudio abierto para presentar «love love FLAKK»
Un disco construido desde la pausa
Parte del discurso del álbum gira alrededor de una idea de sanación y desconexión. El propio Rels B ha explicado que el proyecto nació tras pasar varios meses en Colombia rodeado de naturaleza, alejándose parcialmente del ritmo industrial de la música mainstream. Y eso se percibe en un trabajo mucho menos agresivo que buena parte del urbano contemporáneo.
«love love FLAKK» no busca competir por volumen ni por saturación sonora. El disco funciona más desde la textura, el detalle y la continuidad atmosférica. Hay afrobeat, R&B melódico, algo de bossa nova, apuntes de jazz y pop latino contemporáneo, pero casi todo aparece filtrado a través de una producción especialmente contenida. Incluso cuando aparecen ritmos más bailables, Rels B evita el exceso de dramatismo o épica. El álbum se mueve constantemente en un terreno cálido y estable.
El artista mallorquín trabajando en el estudio durante el proceso creativo del álbum. Imagen: @skinnyflakk
La consolidación del universo afro de Rels B
Si algo atraviesa prácticamente todo el disco es la influencia de los ritmos afrocaribeños y africanos. No es una novedad dentro de su catálogo, pero sí probablemente el trabajo donde aparece más integrado dentro de una narrativa coherente. Durante años, Rels B fue uno de los primeros artistas españoles capaces de absorber ciertas estructuras del afrobeat contemporáneo y adaptarlas al pop urbano nacional sin sonar impostado.
En «love love FLAKK» esa relación aparece ya completamente normalizada. Los patrones rítmicos, las percusiones suaves y las líneas melódicas flotantes construyen casi todo el álbum. Pero lo interesante es que el disco no utiliza lo afro como simple estética exótica o fórmula de playlist veraniega. Funciona más como una extensión natural de un sonido que el mallorquín lleva más de una década desarrollando.
Canciones como «El mundo x ti» representan perfectamente esa fórmula: melodías extremadamente sencillas, producción limpia y una sensación permanente de ligereza emocional. En otros momentos, como «Pañuelito de seda», aparece una bossa nova suavemente digitalizada que confirma hasta qué punto Rels B se siente cómodo trabajando desde registros menos inmediatos.
Rels B apuesta por una estética íntima y emocional en esta nueva etapa musical. Imagen: @skinnyflakk
Aprender a decir no
Uno de los centros emocionales del álbum aparece en «Aprendí a decir no», canción que el propio artista presentó durante la escucha de Madrid como una pieza especialmente importante dentro del discurso general del disco. Y probablemente ahí está una de las claves reales de «love love FLAKK»: no habla tanto de euforia como de estabilidad.
Mientras gran parte de la música urbana sigue funcionando desde el exceso, la ansiedad o la necesidad permanente de demostrar éxito, Rels B parece instalado en una etapa mucho más reflexiva. El amor, la lealtad, el apego a Mallorca o la necesidad de proteger ciertos espacios personales aparecen constantemente dentro de las letras.
Eso también afecta al tono general del álbum. Hay menos cinismo, menos agresividad performativa y menos necesidad de generar momentos virales. Incluso la colaboración con Kali Uchis en «El cielo» encaja desde la suavidad y no desde la espectacularidad.
El cantante muestra el universo visual que acompaña a «love love FLAKK». Imagen: @skinnyflakk
De rapero underground a artista de estadios
La imagen de Rels B presentando el disco en la Plaza Mayor rodeado de móviles y banderas mallorquinas resume bastante bien su transformación en estrella global. Hace apenas unos años seguía siendo percibido como un artista relativamente periférico dentro del mainstream español. Hoy llena estadios, domina mercados latinoamericanos y mantiene cifras masivas de streaming internacional.
«love love FLAKK» probablemente no sea el disco más rupturista de su carrera ni el más experimental. Tampoco parece querer serlo. Funciona más bien como la consolidación definitiva de un artista que ya entiende perfectamente cuál es su espacio dentro del pop contemporáneo. Un disco que no intenta reinventar la música urbana española, pero sí reafirmar una identidad muy concreta dentro de ella.
Rels B muestra una de las imágenes promocionales de «love love FLAKK», el álbum con el que reafirma su universo visual y sonoro más íntimo. Imagen: @skinnyflakk