Este verano, la rafia deja de ser un simple complemento para convertirse en toda una declaración de estilo. Aquí las pruebas (y prendas) que lo corroboran:
Bottega Veneta SS25. Imagen: Cortesía de la firma
Bottega Veneta SS25. Imagen: Cortesía de la firma
Este verano, la rafia deja de ser un simple complemento para convertirse en toda una declaración de estilo. Aquí las pruebas (y prendas) que lo corroboran:
Cada verano tiene su propio uniforme. Y, aunque los tejidos ligeros, los vestidos vaporosos y los complementos naturales son un clásico del verano, este año hay un elemento que se posiciona como protagonista absoluto: la rafia.
Pero no hablamos de la típica bolsa de mercado o del sombrero de playa que llevamos desde siempre. Lo que viene ahora es la «raffiacore», una estética que reinventa por completo cómo llevamos este material, dándole un giro sofisticado, experimental y más urbano que nunca.
La rafia ha sido, históricamente, un sinónimo de verano. Nos recuerda al mar, a la arena, a los días interminables bajo el sol… Pero en 2025, su enfoque cambia. Ahora, las pasarelas la reinterpretan con una mirada completamente nueva: prendas hechas enteramente en rafia tejida, bolsos que parecen esculturas, sandalias que fusionan tradición y vanguardia, e incluso joyería que utiliza este material natural como eje central.
Marcas como Prada, Bottega Veneta, Jacquemus o Chloé, son solo algunas de las que este 2025 han apostado por incorporar la rafia en looks que no se limitan al beachwear, sino que la llevan a otro nivel, con más diseño, más intención, más street style.
Si el boho-chic tuvo su era dorada y el ibizacore le dio una vuelta mediterránea, el «raffiacore» es la versión 2025 del estilo natural con alma contemporánea. Es un juego entre lo orgánico y lo arquitectónico, entre la nostalgia artesanal y el presente vanguardista.
Piensa en total looks neutros donde los accesorios de rafia son el statement. En vestidos de crochet con bolsos estructurados de fibras naturales, en bucket hats tejidos a mano que podrían pasar por piezas de galería… Este nuevo lenguaje tiene algo de minimalismo cálido, de slow fashion elevado, de estética editorial con raíces en lo hecho a mano.
Asimismo, esta temporada, el beige, el blanco roto, los camel suaves y los dorados naturales siguen siendo protagonistas, pero se combinan con cortes precisos, líneas limpias y estructuras inesperadas.
La textura es todo: la rafia se trenza, se deshilacha, se superpone. Aparece en volantes rústicos, flecos controlados, tramas geométricas. Se lleva tanto en complementos XL como en detalles sutiles. ¿El resultado? Es siempre el mismo: una estética que respira verano, pero no el de siempre… uno más cool, más sofisticado, más fresco.

Adiós al capazo clásico. Este verano, el bolso de rafia se reinventa con formas experimentales, asas en materiales mixtos y diseños que parecen salidos de estudio de arquitectura. Aquí el mejor ejemplo de ello:

Pendientes maxi, collares con volumen, pulseras con mezcla de rafia y metal. El natural statement llegará a tu joyero y lo transformará por completo gracias a piezas como esta:

Tops, faldas e incluso blazers confeccionados en rafia o fibras naturales trabajadas a mano se postulan como la fusión perfecta entre sastrería relajada y alma artesanal. Ahora bien, aunque la rafia es protagonista, también encontramos esta estética en otros materiales que comparten ese acabado rústico, delicado y hecho con intención.

Desde modelos tipo mule hasta sandalias planas, la rafia es el nuevo cuero. Combínalas con calcetines de punto fino para una versión urbana inesperada y un pantalón vaquero ancho. El combo perfecto para sobrevivir al verano en la capital.

Ya no es solo protegerse del sol. Los bucket hats o sombrero estilo marinero de rafia con cortes y costuras especiales, se convierten en el toque final perfecto para rematar cualquier atuendo.

Ya lo ves, el «raffiacore» es la excusa perfecta para reconectar con el verano de una manera más consciente, estética y sensorial que nunca. Porque lo artesanal también puede ser moderno y lo natural también puede ser vanguardia.
Paula Peña @paulapegregorio
Imágenes: Cortesía de las firmas.
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