STIVIJOES: «Cuando estoy en el estudio tengo que luchar contra esa movida de tratar de repetir el éxito»

Hablamos con STIVIJOES para conocer todos los detalles detrás de su nuevo disco, «El único ser sin talento».

Tras habernos conquistado con «Terapia» allá por el 2023 y habernos dejados conocerle un poco más con EP´s como «DÓNDE ESTÁ STIVI?» o «Mabel», STIVIJOES llega esta vez con «El único ser sin talento», un trabajo discográfico en el que el artista, nativo del Baix Llobregat, se abre más en canal que nunca demostrando por qué es uno de los nombres que más importan de la nueva escena musical española.

STIVIJOES presenta «El único ser sin talento»

«El único ser sin talento» ha sido tu primer gran trabajo discográfico. ¿Cómo has vivido este proceso de creación y en qué se ha diferenciado a tus anteriores EP´s?

Creo que ha sido una sensación bastante agridulce. Cuando estaba haciendo los otros EP´s eran temas que normalmente ya tenía en el cajón desastre, era un proceso mucho más simple, ya que encontraba el concepto después de haber llegado a haberlo hecho, entonces me resultaba un trabajo bastante automático. Pero de repente llega el momento de hacer un disco, tengo un tiempo límite que son unos 7, 8 o 9 meses para hacer una cantidad de canciones de las cuales no tengo ninguna o casi ninguna hecha ni tengo ningún tipo de concepto creado del que partir.

Para mí es empezar un poco la casa por el tejado, así que entro en un bucle de ansiedad, de eliminar cosas, de volver a crear, de borrar otra vez… Así hasta que sale la primera canción del disco que es «No He Nacido Rico» y empiezo al crear a partir de ahí. En ese momento es cuando todo empieza ir ya más sobre ruedas, empieza a ser ya otra vez automático Eso ha sido como un viaje bastante de idas y venidas, pero creo que he encontrado el lugar desde donde crear y ya fue todo fluido. Además fue una maravilla crear con mi con mi productor de ahora que es Gerard, que es máquina en toda la producción y en la guitarra. 

¿Por qué decidiste ponerle ese título? 

Creo que va un poco relacionado con cómo la gente muchas veces se denomina a sí misma por el maldito síndrome del impostor. Y es simplemente eso, yo sé que no soy el único ser sin talento, no puedo serlo. Pero sí que he tenido esos pensamientos intrusivos que a veces hacen que quiera borrar todo lo que tengo y dejar de dedicarme a esto, porque veo a gente que lo hace muchísimo mejor, que hace más números que yo o que tiene una voz preciosa y yo no sé cantar. Creo que ahora lo estoy llevando mucho mejor, veo esta gente y en vez de sentirme yo más pequeño, hacen que tenga ganas de ser más grande.

STIVIJOES presenta «El único ser sin talento»  

¿Qué es lo que nunca vemos de tu proceso pero que es 100% clave para que lo que haces funcione?

Creo que como los actores, yo tengo esta movida de método, que es como meterse muchísimo en el papel y sufrir de verdad cuando estoy escribiendo un tema, aunque esté escribiendo algo del pasado, volver a traer un poquito ese recuerdo aunque me duela. Y sobre todo, me ayuda mucho escribir de noche. Es como que si mezclo estas dos cosas de la nocturnidad y el actor de método juntas crean como el ambiente perfecto para mí, para poder escribir en automático. 

Llama la atención que el disco al completo es puramente tú, no hay colaboraciones. ¿Por qué es así?

No lo decidí, yo soy una persona que le encantaría colaborar con todo el mundo. Lo que pasa es que sentarme con gente me cuesta un montón y no sale nada que tenga sentido. Creo que también está el problema de que al ser temas tan personales, me cuesta compartirlos con otros artistas, que obviamente podrían darle su visión pero ya no serían tan yo. Es un disco que va mucho de eso, de lo que es mío. Igualmente, en algún momento, alguna de las canciones se la iba a mandar a un artista que me encanta, pero al principio no pudimos concretar bien, y cuando me dijo que sí, el disco ya tenía que salir. No obstante, después vi el disco y pensé que me alegraba un montón de que haya quedado así. Ahora ya colaboraré con quien me apetezca y me haga feliz, pero creo que el único ser sin talento soy yo. Entonces prefiero estar solo yo en cada una de las canciones. 

STIVIJOES presenta «El único ser sin talento»

Algo muy característico que tiene tu música son tus letras. Son muy sentidas y personales. ¿Hay algo que te de miedo contar en tus canciones?

Creo que hablo de todo. Me sienta bien utilizar la música como mi diario personal. Pero sí que es verdad que a lo mejor hay temas como, por ejemplo, el tema de mi madre, que puede ser recurrente en las canciones y puede haber frases sobre ella, pero nunca me he atrevido a dedicarle una canción entera, hablar de todo lo que he pasado con ella o de mi proceso de duelo. Creo que es algo a lo que aún le tengo un poco de respeto y obviamente me gustaría experimentar en el futuro. Creo que para mí es una persona súper importante y quiero poder dedicarle una canción entera, pero aún no estoy preparado. Mi madre es, aún, por el momento, mi tema tabú. 

Algo que me ha llamado la atención especialmente son las cuatro portadas, la de «No he nacido rico», «Toda una vida», «Burdeos», y finalmente la del disco. Es como la misma foto, pero con una puerta de un ascensor que se va abriendo. ¿Qué quisiste reflejar con esto?

Surgió con todo el equipo. Ya habíamos estipulado que lo que queríamos era estar en este universo creativo del propio ascensor. Antes venía algo más grande que era de la oficina, pero se nos iba un poquito, no de presupuesto, sino de ideas. De repente se diluía todo demasiado. Yo quería hacer algo que fuera como que todos mis colegas estuvieran en una oficina y que los videoclips fueran allí, y de repente había cogido más peso la propia idea visual que la idea sonora y no podía ser así. Entonces acabamos cogiendo uno de los elementos de la oficina, que es el propio ascensor. Es como el momento donde cambias de tu vida a la vida del trabajo.

Vimos que sería muy guay introducir poquito a poquito a la gente a lo que sería el disco. Igual que tú, cuando llegas a la oficina tienes que esperar a que se abren las puertas, tienes que subirte a la ascensor, tienes que esperar a picar la planta y esperar a llegar a esa planta, pues crear un poquito esa sensación. Creo que es una forma de abrirme a ellos, es como que cuando se abrieran las puertas completamente me ven tal. Siento que visualmente es algo que se está repitiendo mucho: Por ejemplo,  rusowsky ya había hecho unas portadas de su disco que estaban difuminadas y cada vez se iban enfocando un poco más. Creo que mantiene el concepto muy presente. Ya no es un EP ni un par de singles sueltos que los metes en una bolsa y lo llamas disco. Es un concepto.

STIVIJOES presenta «El único ser sin talento»

¿Y lo de la corbata? 

Lo de la corbata era por todo el tema de la oficina. Estaba obsesionado con que todo tuviera que ver con oficina, con trabajo, con volver al curro y tal. Y la corbata nos pareció otro de esos elementos súper visuales. Creíamos que era algo fácil de aplicar a cualquier tipo de cosas como eventos, conciertos, merch, regalos… Entonces tenemos el ascensor que es algo más complicado por un lado, y algo chiquitito, algo que la gente vaya a ver en cualquier parte. Y ahora cuando hay pódcasts, eventos o conciertos aparezco con la corbata y me encantaría que todo el mundo apareciera con la corbata.

He leído que cuando lanzaste «Terapia» estabas a punto de tirar la toalla. ¿Cuál era tu plan B?

No era que quisiera tirarla del todo, porque creo que ningún músico o ningún artista deja su arte y lo abandona para siempre. Simplemente que en ese momento decía pues ya está, voy a dejar de intentar que la música sea mi sustento. Yo estaba trabajando una esta tienda de turrones y allí ya tenía un puesto bastante afianzado, conocía a los jefes y les había enseñado que, yo aparte de estar 8 horas de pie dando a probar turrones, mi vocación era el diseño gráfico.

Yo era más de artes plásticas, les hice un par de proyectos y se los enseñé. Les gustó mucho y me dijeron que en un futuro cercano les gustaría contar conmigo en el departamento de diseño gráfico de la propia empresa. Entonces cuando me dijeron eso, dije okay, creo que me toca dedicarle tiempo y energía al diseño gráfico y ya no a la música. Y la música la haré como ocio y como hobby mío, pero voy a dedicar todo mi tiempo, mi sudor y mi trabajo al diseño gráfico para que esta gente me reconozca y tenga un curro de algo que realmente me gusta. 

STIVIJOES presenta «El único ser sin talento»

La canción pegó muy fuerte en TikTok. ¿Crees que eso te ha influido a partir de ese momento a la hora de crear tus canciones? Es decir, ¿hay algo en el proceso de creación que busca una melodía o una letra que funcione en redes?

Sí, creo que de forma negativa y positiva. Obviamente en todo lo que tiene que ver con lo no musical y con redes, «Terapia» me ha enseñado un montón y ha hecho que yo quiera mantener esa vía. También me cuesta mucho porque soy nulo con las redes, soy como un señor muy mayor. Pero volver atrás y ver TikToks o reels de «Terapia» y decir, «vale, esto funciona» es algo que extrapolo ahora a los nuevos temas. Entonces, eso me da tranquilidad y por un lado me gusta. Por el otro, está la movida de la música y de que sin tenerlo en automático piense en el éxito de «Terapia».

Siempre pienso que tengo que hacer una canción igual que «Terapia» aunque ahora mismo no esté sintiendo eso, y yo quiero hacer otra cosa, un tema de rock, un tema de reguetón o lo que sea. En mi cabeza es como que pienso que tengo que hacer 200 frases por canción, sin estribillo, hablando de mi al dedillo Entonces, cuando estoy en el estudio tengo que luchar contra esa movida de repetir el éxito. Y creo que he encontrado el punto intermedio. No voy a repetir el éxito simplemente porque «Terapia» funcionó, sino que va a ser parte de mi esencia y voy a mezclarlo con lo que soy ahora. 

¿Qué te da más miedo a la hora de sacar una canción? ¿Y qué te ha sorprendido después del lanzamiento del disco?

Lo que más miedo me da siempre y me pasa absolutamente con todo, tanto música como conciertos, es lo que va a pensar la gente, el ridículo, el choque de realidad de pensar que tal cosa puede hacer tantos números, porque estoy obsesionado con los números, por lo tanto otra vez entran las expectativas. Lo que más me ha sorprendido del disco ha sido la recibida, ya no de estadísticas, sino de recibir textos enormes de gente a la que no le pongo cara, que me hablan de su vida, que me dicen lo que le ha podido ayudar el disco, o alguien que se ha tatuado algo.

A mí eso, a día de hoy me sigue reventando la cabeza, me sigue sorprendiendo, yo siento que no soy nadie, cómo es posible que la gente conecte tanto con algo que realmente siento que es solo mío, Me encanta. Me sorprende a bien y me hace querer seguir creando y querer quitarme de encima el miedo. Si puedo crear un solo recuerdo bueno o puedo leer un solo mensaje positivo, me da igual lo que pasó con los temas, como si hacen dos visitas. 

STIVIJOES presenta «El único ser sin talento»

Una cosa de la que siempre habláis los artistas es del síndrome del impostor. ¿Cómo llevas tú esto?

El disco es eso, realmente es el síndrome del impostor. Creo que en el momento de haber creado el disco he aprendido también un poco a sobrellevar este síndrome, a verlo con mente fría verlo y decir «bueno, vale, pero esto es simplemente que me comparo». Y cada vez que le hablo alguien de mi disco y de este síndrome del impostor me dice exactamente que le pasa lo mismo. Por lo tanto, soy otra persona más en el mundo con este síndrome. Realmente creo que todos lo tenemos. Y eso me causa mucha más tranquilidad. Siento que somos el mundo entero un pequeño colectivo de gente insegura. En todos los trabajos. Pero tiene otra vez que ver con esas expectativas y con las redes, creo que nos han metido demasiado en la cabeza esto de que todo tiene que ser perfecto. Y creo que lograr hacer un poquito la imperfección es lo que de repente te hace romper un poco. 

A día de hoy están naciendo muchos artistas nuevos de la televisión. ¿Crees que a día de hoy los programas de TV de música siguen siendo un buen canal para dar a conocer a nuevos artistas? ¿O quizás han ido perdiendo ese poder que tenían antes por la sobresaturación?

No creo que sobresaturado, cuántos más artistas, mejor. Más puntos de vista y más trabajo realmente para el resto de la industria. Para mí ese no es mi problema. Mi problema con todos estos medios viene cuando realmente los propios medios parece que no están intentando lanzar artistas, sino intérpretes. Para mí es una de las diferencias bastante tochas. Un intérprete hace lo que se le dice, lo que le han creado, y un artista se ve que crea. Entonces, viendo los programas y viendo cómo va desde el tipo de casting hasta el momento de estar en la academia y darles clase, veo que lo más importante para ellos es simplemente tener una buena voz y crear una imagen chula, y ya te compondrán los temas.

Creo que sería importante que en los castings, por ejemplo, también hubiera algún tipo de apartado de creatividad. Está súper bien que les enseñes y que cada día tengan el clase de canto, pero enséñales a componer, enséñales a crear, enséñales cómo es cuando sales de la televisión y la industria te come. Enséñales qué significa esto, qué son royalties…. Me encanta de verdad que esté sobresaturado porque siento que en este caso es bueno. Pero luego ellos salen, les hacen un single que va a hacer un millón de streams y para los siguientes van a pasar de ellos porque ya la discográfica se ha aprovechado al 100%. Ellos tienen que pensar también por sí mismos y siento que eso no se lo enseñan al 100%. 

STIVIJOES presenta «El único ser sin talento»

Ya para cerrar, has lanzado dos fechas, Madrid y Barcelona. ¿Qué es de lo que más ganas tienes de que lleguen los conciertos? ¿Te da más emoción o más vértigo? 

Yo soy anti-conciertos, me ponen muy nervioso, si fuera por mí lo único que haría en la música sería encerrarme en mi cuarto y hacer canciones. Cada vez que viene un concierto, aunque sea cuatro meses antes, en el momento en el que sé que hay un concierto, cada día de mi vida son nervios. Pero una vez llego al escenario, todo cambia al ver a la gente cantando las canciones, mirándome desde esa posición, como pensando que yo soy algo que les puede ayudar, eso hace que merezca la pena todo el mal pasado. Ahora estoy entendiendo que los nervios están bien, que también es mi cabeza diciéndome «prepárate bien, en el momento en el que estés completamente preparado, ya tengas la voz bien, tengas todo aprendido, y todo esté en su sitio, los nervios se van a ir y se va a quedar simplemente el nervio de cuando llegas al escenario».

Los nervios están bien, hay que controlarlos, porque pueden sobreponerse a ti, pero los nervios son increíbles y estoy deseando «performar» también un poco, tengo muchas ganas de cantar mis canciones. De hecho hace poco en un campamento para artistas tuve la oportunidad de hacer una pequeña prueba de cómo podría ser mi concierto con banda y todos íbamos de traje, entrábamos como si viniéramos a las ocho de la mañana a trabajar, como si estuviéramos reventados. Fue súper divertido, me metí muchísimo en el papel y dije, «wow, tengo muchas ganas de que mi público vea esto y sienta que está escuchando lo que está dentro del disco». Tengo muchas ganas de también volverlo todo como una obra de teatro. Me da vértigo eso, subirme al escenario, y emoción también eso, subir al escenario. Me pone súper contento saber que algo me pone tan nervioso, de repente cuando estoy ahí arriba, me causa mucha euforia, y lo recuerdo para toda la vida, muchos de mis mejores recuerdos de toda mi vida son encima de un escenario.

Lucía Cubelos @luciacubelos

Imágenes: ©Quieto Carlos @quietocarlos

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