Prepárate para volver a llevar las tachuelas porque este otoño regresan por la puerta grande.
Así se llevarán las tachuelas este otoño. Imagen: Cortesía de Gimaguas.
Así se llevarán las tachuelas este otoño. Imagen: Cortesía de Gimaguas.
Prepárate para volver a llevar las tachuelas porque este otoño regresan por la puerta grande.
La rentrée siempre trae consigo un aire de renovación. Cambiamos la agenda, volvemos al café en mano y a las mañanas con prisas, pero también es el momento de redefinir el armario. Y esta temporada, si algo marca el compás de septiembre es el regreso triunfal de las tachuelas. Sí, ese detalle metálico que durante años asociamos a los cinturones noventeros, a las chaquetas moteras y a las noches de after party, vuelve para reclamar su lugar… aunque esta vez con un twist.
Lejos de quedarse en el accesorio anecdótico, las tachuelas se convierten en protagonistas absolutas del otoño más rockero. No hablamos de un revival inocente, sino de un statement fuerte, oscuro y con mucha actitud. Si otras temporadas las veíamos en clave punk-lite o coqueteando con lo bohemio, este 2025 se tiñen de un espíritu más duro, más nocturno y mucho más Kate Moss en los 2000.
La primera pista nos la dio Isabel Marant, que en su último desfile abrazó la tachuela como detalle estrella. Sus vestidos mini en cuero, sus botas de caña alta y sus cinturones cargados de metal nos recuerdan por qué la diseñadora francesa domina el arte de vestir a la chica cool que va directa de un concierto a un cóctel. La tachuela en Marant no es un adorno: es un código de actitud.

Por su parte, Louis Vuitton llevó el tema un paso más allá. Nicolas Ghesquière apostó por una estética rock futurista, con chaquetas estructuradas salpicadas de microtachuelas y faldas que parecían auténticas armaduras urbanas. Aquí la tachuela deja de ser rebeldía adolescente para convertirse en lujo con filo. El resultado: piezas que parecen decir «mírame, pero no te acerques demasiado».

En ambas pasarelas hay un hilo común: la tachuela ya no juega en los márgenes, sino en el centro del tablero.
No es la primera vez que las tachuelas reclaman protagonismo en otoño. De hecho, es casi un ritual: cada invierno vuelven, de una forma u otra. Sin embargo, este año hay un cambio claro en la narrativa. Se acabó la tachuela romántica o la versión glam chic con aire de festival. Lo que viene ahora es más oscuro, más rock y más descarado.
Es el tipo de tendencia que hace que te quieras poner eyeliner negro aunque tu cita sea solo con el ordenador del trabajo. Ese mood un poco grunge, un poco decadente, pero siempre cool. El mismo que Kate Moss bordaba en los 2000 cuando salía de un club con un slip dress de lentejuelas, unas botas destrozadas y, por supuesto, alguna prenda salpicada de tachuelas.
¿La clave? Está en que este otoño las tachuelas no se esconden ni buscan equilibrio: se llevan en exceso, se dejan ver, se hacen notar. Ya sea en bolsos rígidos, en chaquetas de cuero oversize o en botas militares que pisan fuerte la ciudad.
Como toda rentrée, la tachuela se adapta a diferentes estilos y personalidades. Porque no se trata solo de ponerse una chaqueta con pinchos, sino de darle la vuelta a tu personaje urbano. Aquí van tres looks para nuestros tres moods favoritos:
Septiembre es su mes. Vuelve de vacaciones con la piel dorada y la energía recargada, lista para reconquistar las calles con botas llenas de tachuelas y un bolso maxi que grita «agenda llena».

Las gemelas Mary-Kate y Ashley se han convertido en referente eterno de esa mezcla de texturas oscuras, capas infinitas y un aura misteriosa que siempre intriga. Aquí las tachuelas entran como acento perfecto para reforzar el look boho-grunge elevado. No importa si es en un bolso vintage, en un cinturón ancho o en una chaqueta oversize: lo importante es sumar complejidad.

Esa que todo el mundo identifica como «la que sabe de moda». No necesita validación porque ya la tiene; su estilo habla solo. Y esta temporada, lo dice en clave tachuela: botas imponentes, bolso con pinchos y un total look que, aunque parece improvisado, está medido al milímetro.

La rentrée siempre pide un gesto de fuerza. Y este otoño, no hay gesto más contundente que salir a la calle con un look tachonado, con la seguridad de que lo rock nunca muere. Solo se transforma, se oscurece y, como diría Kate Moss, se lleva con una copa de champán y la certeza de que la noche es nuestra.
Y tú, ¿cómo vas a volver a llevar las tachuelas este otoño 2025?
Paula Peña @paulapegregorio
Imágenes: Cortesía de las firmas.