3. Besa sin miedo… utilizando un pañuelo de papel

Para que el labial soporte todas situaciones de roce puedes usar una técnica un poco más laboriosa de lo habitual. Pero que aporta muy buenos resultados.
Se trata de perfilar y rellenar con el lápiz de forma uniforme; para después aplicar el labial con un pincel. Así la capa de producto es más fina.
A continuación, se retira el exceso de producto con un pañuelo de papel suavemente, presionándolo con la boca, como si se diera un beso.
Para finalizar, se aplican ligeramente polvos traslúcidos sobre el labial. Así se consigue sellarlo (en la línea del consejo anterior) antes de repetir una capa más con el pincel.








