Nos unimos al vodcast de UNOde50, «UNOCORNIOS», con nuestro primer invitado: Marc Seguí. No te pierdas todo lo que nos ha contado…
Marc Seguí, primer invitado de Vanidad al vodcast de UNOde50. Imagen: ©Ion Leibar
Marc Seguí, primer invitado de Vanidad al vodcast de UNOde50. Imagen: ©Ion Leibar
Nos unimos al vodcast de UNOde50, «UNOCORNIOS», con nuestro primer invitado: Marc Seguí. No te pierdas todo lo que nos ha contado…
A dos meses de empezar su próxima gira y con una trayectoria musical que ya suma 6 años, Marc Seguí ha ido construyendo canción a canción el que ahora es uno de los nombres más potentes de la escena pop urbana de España.
Con su último disco «NO TENGO PRISA» recién salido del horno, el nacido en Mallorca (la que el llama «la isla más bonita del mundo») desvela en UNOCORNIOS –el vodcast de UNOde50 hecho para gente única en su especie–, todos los secretos detrás de este trabajo donde, una vez más, se abre en canal para contarnos otro capítulo de su historia: esta vez uno que habla sobre la importancia de la paciencia en el trayecto creativo de un artista.
Con nombres clave en la escena musical más efervescente de nuestro país como Antony Z, Soge Culebra o Barry B, y otros como Álvaro Díaz y paopao que están revolucionando la escena puertorriqueña, Marc Seguí nos presenta un disco de 15 temas que se muestran como una historia de amor a la vida misma, a las experiencias, a los momentos y a vivir en tu propio ritmo.
¡Sí! Y justo en este disco tenemos bastantes colaboraciones también. Álvaro Díaz, Barry B, Rawayana, paopao, Antony Z, Soge Culebra… Todos son gente a la que admiro y quiero muchísimo.
Creo que eso es algo que está en la cabeza de la gente porque a simple vista la diferencia que se ve es más generacional. Yo siento que hago pop, por lo que mi música puede ser más urbana, nuevo pop, o como quieras llamarlo. Sí que es verdad que este álbum es un poco más urbano, pero para mí, mis melodías son super pop.
De hecho, mi mayor hit es «Tiroteo» y es una canción que no puede ser más pop.
Me lo encontré un día en el estudio, hablamos, y ese día yo había hecho una idea con piano-voz y se la pasé al momento. Le dije «oye, encantado de verte, se me acaba de ocurrir esto ahora mismo». Y me dijo que le había encantado.
Así de natural y bonita se dio «Mariposas».
La verdad que es increíble. Siempre lo digo, pero es de las personas con las que he colaborado en la música con el que mejor me he llevado. Aunque me he llevado bien con casi todo el mundo…
A ver, yo creo que la música es un poco como un colegio. Es imposible llevarte bien con toda la clase, pero no es nada malo. Al final, somos humanos y hay gente con la que convives mejor y otra con la que peor. Yo soy super buena onda con todo el mundo, así que no es que me haya llevado mal con alguien, sino que simplemente hay gente con la que congenias y con la que no.

Yo creo que todos somos un poco únicos en el mundo, es como un lema que tengo. Siempre que me preguntan por un consejo que le daría a alguien que quiere empezar a hacer música, digo que hay que tratar de ser uno mismo, ¡pues todos somos especiales en alguna cosa!
Yo mismo no me considero una persona super especial. Si tuviera que decir en qué soy especial, te diría que lo soy porque me dedico a hacer canciones que a la gente le gustan y le representan, en las que yo cuento mi historia y luego los demás las toman como suyas y pueden plasmar sus historias en ellas.
Luego también, cocino bien. Bueno, me estoy poniendo las pilas (risas) ¡hago un brownie que está muy bueno! Y luego se me da muy bien cuidar a mi perrito, que se llama Fideo, que aunque sea un perro es mi persona favorita.
A lo que me refiero en esa canción es a la libertad que tenía en Mallorca. Cuando eres pequeño te dedicas a vivir la vida, a no ver problemas y ahora tengo la suerte de dedicarme a lo que amo, pero sí que es verdad que el trabajo que tengo me exige mucho, nunca desconectas. Disfruto muchísimo y no lo cambiaría por nada, pero a veces tengo esa sensación de querer volver a ser pequeño, a simplemente jugar con una pelota y no ser consciente de ningún problema.
Un desastre. Mi madre siempre me dice «nunca vas a entender lo jodido que eras de pequeño, pero estoy segura de que te va a tocar tener un hijo como tú». Yo tengo clarísimo que quiero ser padre, me encantan los niños, pero es cierto que yo fui muy revoltoso, hasta el punto de que me pusieron una chichonera, que es como un casco de bebés, porque me iba cayendo de cabeza todo el rato.
A ver, a mí me pasa mucho que vivo la vida y no me acuerdo ni de lo que comí ayer. Sí que es cierto que, cuando pasan ciertos años, es como que reseteo, como que soy una persona nueva. Trato mucho de mirar hacia adelante, pero con mi infancia como tal, es como si fuera otra persona, como si hubiera nacido, me hubiera reencarnado y tuviera recuerdos muy lejanos de ese Marc de pequeño.
¿Estoy ya mayor? (risas). Fue todo muy rápido. Antes de trabajar en la tienda, trabajé fregando platos en un chiringuito. No estudie nada, tengo algunas nociones de instrumentos, pero lo que es teoría musical, tocar instrumentos… no sé nada. Yo lo que hice fue buscar beats en Internet, que yo creo que es una práctica que hacen muchos artistas que están todavía haciendo canciones en casa.
Claro, considero que tengo el «don» de escribir, de sacar melodías, pero realmente, yo lo que hice fue ponerme a escribir lo que sentía.

La primera que escribí no la recuerdo. «Si nos vamos» fue la primera canción que saqué y la primera que ya funcionó muy bien, pero no fue la primera que compuse.
Sí, la tienda fue el curro que me llegó, y la verdad es que estaba muy bien. ¡Con los compañeros sigo teniendo muy buena relación ahora! De hecho, yo estaba fijo allí y cuando empecé a hacer musica, sentía mucho lo del poder de la atracción.
Tenía muy claro que iba a vivir de la música, es decir, una vez hechas mis canciones, tuve muy claro que esto era lo mío, y en la tienda ya decía que iba a sacar canciones y que me iba a ir pronto…
«Tiroteo» fue el hit. Yo ahí ya estaba viviendo de la música. Justo cuando saqué «Si nos vamos», estaba en la merienda de mi curro y ahí vi que me empezaban a llegar mails de gente.

¡Sí! El 27 de septiembre estaremos en Jerusalem (Valencia), el 3 de octubre en La Sala del Movistar Arena (Madrid), el 31 de octubre en Razzmatazz 2 (Barcelona) y el 21 de noviembre en Es Gremi (Mallorca). Acabo en Mallorca.
Bueno, ahora últimamente le he pillado más el tranquillo. Llevo aquí 6 años y sí que es verdad que aún no me he acostumbrado mucho a Madrid, siempre echo de menos el sol de Mallorca, la tranquilidad…
En realidad podría seguir viviendo en Mallorca, pero siento que en el momento en el que estoy, todavía me toca estar en la capital un tiempo.
Sí, bueno, más que el ruido, es que en Mallorca sé que me levanto y está mi madre en la otra puerta, mi perro, mis amigos… Que me voy a levantar y voy a ir a desayunar al bar de mi colega y que después me iré al gimnasio. Obviamente aquí he hecho muchas amistades y agradezco lo que estoy viviendo, pero tengo clarísimo que cuando pueda, ¡me voy para mi isla!
Soy tranquilo, lo que me pasa en Madrid es que con cualquier plan, acabas liado, con cañitas de por medio, pero si puedo elegir, prefiero estar tranquilo, ir al gimnasio y estar en mi casa con mi perrito.
Nunca he tenido un ritmo fuertísimo de vida. A lo mejor me ves en algún evento pero soy una persona bastante cerrada, me cuesta mucho abrirme. De hecho, estoy pensando irme un tiempo a vivir a México para incomodarme un poquito. Echar el freno de Madrid, irme a un sitio totalmente diferente y ver cómo me siento allí.
¡Sí, es muy guay! He ido hace poquito y he conocido a un grupo de gente espectacular que me ha abierto las puertas de una manera muy bonita a la ciudad.
En ese grupo hay artistas y hay gente que no lo son, pero todos están relacionados con la música de alguna manera. Todos me han caído muy bien y al conocerles me han dado más ganas de irme para allá.

Esto es algo que trato mucho en el álbum, eso de no tener prisa. Quizás no el éxito, pero sí que siento que mi trabajo es muy obsesivo, no desconecto nunca. Al hacer este álbum me he dado cuenta de que hay que echar el freno un poquito, ser menos egoísta y dejar de mirar un poco a tu vida y a tu proyecto.
Ver que tus amigos están empezando a ser padres y tú no estás ahí o ver que están viviendo mil experiencias y no estas ahí, o con mi familia, que mi abuela se hace más mayor… esas reflexiones las he hecho mucho en el disco. El álbum va mucho con eso de no querer saltarse etapas, vivir cada una de ellas tranquilamente y hacer caso a lo realmente importante.
Intento serlo. Para mí, la familia y los amigos son lo más importante que tenemos. Antes de que todo esto pasara, ellos estaban ahí ya, y lo que más me llenaba era estar con ellos.
Cada canción es diferente. Sí que es verdad que para este álbum ya tenía un concepto. Yo tengo una libreta de ideas enorme en la que no paro de apuntar cosas. Hay veces que voy con una temática clara, salen los acordes y esos acordes me llevan a escribir sobre algo, pero cada canción es un mundo diferente.
Al final la temática a veces es algo que te pide la canción, y en otros casos tú le exiges a la canción que tiene que hablar de esa temática.
Tengo la gran suerte de que tengo la libertad de hacer lo que yo quiera en todas las decisiones que tomo. Tengo un equipo que apoya las decisiones e, igual que cuando nos hemos pegado hostias, nos las hemos pegado todos, cuando hemos tenido aciertos, los hemos tenido todos.
Pese a que haya muchas barreras de industria, he sido muy fiel a mí mismo desde el principio. Después de sacar mi disco, saque un EP que se llama «AAAAAA», que habla de estar en un mal momento. Yo sabía que, a nivel comercial, iba a tener menos repercusión, pero es un EP del que me siento muy orgulloso porque habla de una etapa concreta de mi vida y sentía que tenía que ser así.
Luego he venido con «No tengo prisa» que, quizás, para lo que pueden esperar esos jefes, no es lo más comercial del mundo, pero yo en realidad no sé qué es la música comercial hoy en día. Lo que hoy está siendo comercial, hace diez años no lo era, entonces para mí lo comercial es lo que tiene público, y el público lo haces tú cuando eres fiel a ti mismo.
Realmente para mí no es una hostia, para mí es una victoria, porque yo ahí dejé mis sentimientos plasmados. Obviamente, a lo mejor a nivel inversión, la cosa es un poco más complicada, pero mi equipo siempre me ha respaldado full con las decisiones que he tomado.
Realmente nunca tienes la tecla para saber si una canción va a funcionar, así que yo creo que se tarta de ser fiel a ti mismo, y por eso, para mí, en mi carrera no ha habido ninguna hostia como tal. A lo mejor a los jefes no les ha hecho gracia, no lo sé (se ríe), pero es cierto que tengo un equipo muy humano, que valora la creatividad de las cosas y lo que hay detrás de los proyectos. Tengo mucha suerte.

Yo soy muy fan de los proyectos 360, que tienen buena música, buenas portadas, buenas mezclas, buena estética… Siempre intento crear un mundo musical y estético bastante definido.
Lo importante es tener algo que cuadre en tu cabeza, que para ti sea correcto. Obviamente puedes hacer canciones tristes con melodías super felices, puede haber esos choques. Yo venía de estar acostumbrado a una estética más llamativa, porque al principio me sentía más así, más niño pequeño con todo lo que me estaba pasando. Y es que literalmente era un niño pequeño: entraba a un estudio y quería tocarlo todo (risas) y por eso mi cabeza me llevó a hacer eso.
En ese momento me sentía bien poniéndome una bolsa de basura con cuatro bombillas. Me sentía cómodo con todo. Pero ahora he pasado a otra fase de mi vida, y creo que se puede notar en este proyecto. Comparado con todo lo anterior, esto se puede ver más oscuro, pero es porque uso colores oscuros para todo últimamente. El negro es mi color. Voy a comprar el pan y voy de negro, voy al gimnasio y también voy de negro. Estaba buscando ese cambio estético para ser fiel a mí mismo y he decidido ponerme lo que pongo siempre.
Siento que maduro muy rápido, ¿no te pasa? Cada año que pasa, siento que maduro cinco. Me veo hace un año y digo «qué tonto era». También siento que en viente años maduré cinco, pues era una persona bastante inmadura, sin un propósito en la vida. Sentía que estaba aquí por estar…
Pero inmaduro también, por mi nivel de vida, las cosas de las que me preocupo… Desde que empecé a sacar música, parece que he ido de ser un niño pequeño, a sentirme mal, a ser más maduro… es como que voy contando mi vida y la voy narrando en forma de discos.
Me sale natural ese discurso de chaval que está transitando una vida y contando problemas que le pueden pasar a todo el mundo, pero mis preocupaciones últimamente se centran en dónde quiero estar y en qué quiero hacer con mi vida el día de mañana.
Pues supongo que tener una familia y muchos animales. Voy a tener un burro cien por cien, le llamaría Tenedor. O Pez, tiene que ser gracioso (se ríe). Tendré burros, cerdos, vacas, caballos, y mi preocupación va a ser levantarme, darles de comer, que me dé el sol…
No lo sé. Yo cada vez apuesto más por ser feliz, esa es mi gran apuesta. Siento que todavía me queda mucho tiempo en la música, pero bueno, que si pasara algo muy grave, que no va a pasar, siento que cada vez miro más por mi felicidad y por estar tranquilo. Todos deberíamos mirar por eso en realidad.

Es injusto decir una, te voy a decir tres (risas). «siemprequieroloquenotengo» seguramente entraría en el top, porque es muy bonita y creo que trata sobre un dilema que le ocurre mucho a la gente. Luego tendría que meter «Tiroteo» por todo lo que me ha dado, y en el top 1, te pondría alguna del disco porque es lo que más me representa ahora mismo.
Quizás te pondría «CÓMO ESTÁS», que es pura pena. La escribí cuando me di cuenta de que estaba con una persona a mi lado que quería muchísimo, pero que no era la persona correcta para estar con ella. Y en ese momento escribí una canción sobre el sentimiento de cuando te separas de alguien. La canción la llevé un poco hacia el lado romántico, porque me sentía así, pero mi sensación a la que recurro cuando la escucho, es al momento de mi vida en el que la hice.
Ostras, yo creo que los gatos viven muy bien… No me gustan mucho, es un animal muy convenido, el gato solo te busca cuando no hay comida y son muy independientes, pero me quedaría con ser un gato (risas).
Host: Jesús Lafuente @jesuslafuente_
Texto: Lucía Cubelos @luciacubelos
Fotografía: Ion Leibar @ionleibar
Agradecimientos: Taste the Floor @taste_the_floor