Si Cristóbal Balenciaga elevó el negro y Phoebe Philo los básicos, ¿quién te impide elevar tu fondo de armario sin pasar por caja? Aquí te enseñamos cómo empezar:
Jil Sander «Wardrobe Collection». Imagen: Cortesía de la firma.
Jil Sander «Wardrobe Collection». Imagen: Cortesía de la firma.
Si Cristóbal Balenciaga elevó el negro y Phoebe Philo los básicos, ¿quién te impide elevar tu fondo de armario sin pasar por caja? Aquí te enseñamos cómo empezar:
Hay prendas que no cambian, por mucho que las tendencias –y nuestro armario– pasen de nublado a soleado. Una perla heredada, un zapato perfectamente pulido, un bolso que se desliza con gracia desde los años 50, o una camisa blanca bien planchada que podría haber salido de los archivos de Yves Saint Laurent, son los que, aunque parezcan básicos, salvarán tus looks.
En los últimos desfiles minimalistas, como el de Jil Sander o el de The Row, se ha confirmado lo que ya sabíamos: pues no se trata de tener el armario lleno, sino de entender cómo se habita la ropa. Y es que, no es el bolsillo, es la percha. Por eso, hoy aterrizamos con trucos para elevar tus looks a precio de oro.

Así, en este artículo no vas a encontrar una lista de caprichos virales, sino un mapa hacia el estilo atemporal que hará que cualquier look parezca tres veces más caro. Porque al final no es lo que cuesta, sino ¡cómo lo llevas!
Si el armario es el guion, las joyas son los signos de exclamación. Y es que las joyas son ese amigo de ausencia notoria que se nota cuando no viene.
Así, hay días en los que no importa cuánto hayas invertido en tu look, con una joya bien elegida, puedes convertir un conjunto básico en uno digno de statement sin decir ni una palabra. Piensa en las perlas de tu abuela, esas que no pasan de moda –solo de generación–… En los desfiles de Simone Rocha o Chanel, siguen apareciendo como recordatorio de que el lujo no es brillo, sino ¡perseverancia!



El cinturón no siempre está para sujetar, a veces, está para definir y no la cintura, sino el estilo del conjunto. Es el puente entre la silueta y la actitud. Y, aunque durante años lo relegamos al olvido, hoy vuelve como signo de autoridad estética. El cinturón nos envuelve como si fuéramos regalos.
Cada marca lo sella a su manera, ¿con cuál te quedas tú?



Amiga, sabemos que, cuando te compras un par de zapatos (y aunque te dejes algo más de tres cifras) te da mucha pereza invertir en un protector para mantenerlos siempre cuidados… ¡Error!
Los zapatos son el punto final de cualquier discurso estilístico. Puedes ir impecable, que si llevas el calzado sucio –por caro que sea–, el look se cae. ¡Así que plántate!



Puede que tengas uno favorito, pero lo ideal es tener tres: el versátil, el de color negro y el que te saca siempre del apuro. Porque un bolso no es solo un contenedor de objetos, es un atajo visual a tu identidad.
Así, cuando no sepas qué ponerte, el bolso lo decidirá todo por ti. Y es que si sabes elegir el correcto –nosotras optamos por patrones sencillos atemporales– ¡lo llevarás hasta cuando no salgas de casa!



Ahora que el pañuelo ha pasado de ser un simple complemento a un verdadero imprescindible en todos nuestros looks, era obvio que en esta lista de truquitos para elevar nuestros atuendos no podía faltar.
Tanto si optas por llevarlo colgado de uno de los bolsos que te hemos propuesto antes, como si decides utilizarlo para decorar tu cuello, rematar tu coleta o estilizar tu figura atándolo en la cadera, el pañuelo cumplirá con su cometido: elevar tu fondo de armario sin esfuerzo.



Sara Bosch: @sarebosch
Imágenes: Cortesía de las firmas.