SILVANA ESTRADA: «La industria musical es una máquina de control»
Silvana Estrada atraviesa uno de los momentos más destacados de su carrera tras el lanzamiento de «Vendrán suaves lluvias» y el estreno de su nuevo sencillo «Antes de ti»
Tras conquistar a la crítica internacional y consolidarse como una de las voces más relevantes de la música latina actual, Silvana Estrada atraviesa una nueva etapa marcada por la libertad creativa. Hablamos con la artista mexicana sobre su nuevo tema junto a pablopablo, el amor como inspiración artística, los años de bloqueo que precedieron a «Vendrán suaves lluvias», la presión de la industria y el aprendizaje que le ha llevado a entender que, a veces, la mejor decisión es dejar de escuchar lo que se espera de ti
Silvana Estrada estrena «Antes de ti» junto pablopablo
Después de conquistar a la crítica internacional con «Vendrán suaves lluvias», el álbum que confirmó su consolidación como una de las voces más emocionantes de la música latina actual, Silvana Estrada (Xalapa, 1997) atraviesa uno de los momentos más especiales de su carrera. La artista mexicana acaba de presentar «Antes de ti», un delicado dueto junto a pablopablo que llega tras dos conciertos con entradas agotadas en Londres como cabeza de cartel del Festival La Línea y en plena gira internacional.
Hablamos con la ganadora del Latin Grammy sobre el proceso creativo detrás de su último trabajo, el amor, el duelo, los bloqueos creativos, la presión de la industria musical y la forma en la que ha aprendido a relacionarse con la música desde la pausa.
Tanto tú como pablopablo habéis contado que «Antes de ti» surgió con mucha facilidad. ¿Qué tiene que ocurrir para que una colaboración funcione de esa forma?
Bueno, son muchas cosas, algunas son previsibles y otras no. Pero te puedes encontrar con cualquier tipo de persona. Pablo me cayó muy bien desde el principio, estábamos en el mismo momento de vida, los dos habíamos sufrido muchos desencuentros amorosos y de repente estábamos enamorados y felices. Estábamos por primera vez escribiendo canciones de amor y no de desamor, que eso era novedad para los dos.
El día que hicimos la canción me acuerdo que estábamos muy relajados, hacia calor, tomando un café… Quizás si hubiéramos estado directamente en un estudio, hubiera sido distinto. Ese día fue la tormenta perfecta, los dos estábamos de buenas, contentos y con ganas de hacer algo hermoso, y por suerte Pablo llegó con la idea de la canción
¿Qué te sorprendió de su forma de trabajar? ¿Tenías alguna idea preconcebida sobre él que luego no fuera así?
Algo que me sorprendió mucho de él fue su nivel de seguridad. Pero no hablando de ego, sino simplemente de una seguridad del oficio. También tiene la visión de la canción con mucha perspectiva, yo soy mucho más caótica.
Yo no tenía una idea preconcebida de él, me escribió por Instagram para decirme que quería componer conmigo, nos pasamos a WhatsApp, yo estaba en medio de una gira por México, y uno de los días, nos vimos. Yo pensaba que no iba a surgir nada por que la sesión iba a durar poco tiempo, y una canción te lleva todo el día. Pero fue tan bien que incluso llegamos a grabar la canción ese día. Yo conocía el trabajo de Pablo, me gustaba mucho como letrista y obviamente como músico, y todo fueron sorpresas positivas.
Imagen de Silvana Estrada y pablopablo, que presentan «Antes de ti». Imagen: Jesús Soto Fuentes
Me llama la atención que digas que escribir con otras personas te resulta incómodo al principio, ¿por qué?
Hay gente con la que uno no conecta y no pasa nada, es como un blind date, a veces fluye y a veces no. Con Pablo fue increíble, porque fue como si fuera un amigo, y obvio quiero seguir componiendo con él.
Vienes de publicar «Vendrán Suaves Lluvias», un disco que llegó tras tres años de espera, ¿cómo viviste ese momento de bloqueo?
Fue horrible, porque aparte no fue del todo un parón, porque no paré de trabajar. Yo iba con mi nube negra a todas partes y fue realmente muy difícil. Primero, la presión por no poder darle el tiempo que yo quería al disco, luego, cada vez que avanzaba era un paso para atrás, porque pensaba que el disco iba por un lado, y luego resultó que no. Tuve que aprender muchas cosas, fue darme en cuenta que tenía que producir yo, y me tocó aprender de repente a ver la música de una manera mucho más grande y periférica.
Fue un disco que me sacó una fuerza que no sabía que tenía. Agradezco mucho este disco justo por eso, porque me ayudó a descubrir la capacidad que yo misma tengo, que es una cosa que a veces no se descubre hasta que no se da la oportunidad de realmente materializar lo que se imagina, que era un poco lo que me pasaba cuando trabajaba con productores, era como tener una idea, pero pedir permiso para hacerla. Y de repente, con este disco fue como la libertad en letras mayúsculas.
Silvana Estrada nos cuenta los detalles de sus últimos proyectos
Cuando hablamos con artistas, siempre sale el tema de la velocidad a la que va la industria en estos tiempos y de que lo nuevo debe ser siempre mejor. Ahora que ha pasado el tiempo, ¿cómo fue para ti la presión de lanzar un disco después de tres años?
Es que me afectó muchísimo, yo creo que por eso no pude trabajar con otros productores. Además, creo que siendo mujer, las expectativas son un poco imposibles, y yo sentía mucha presión para que el disco nuevo fuera mejor que el pasado. No te puedes repetir, pero tampoco puedes irte muy lejos. Todas estas ideas al final las piensan los críticos, pero luego en el mundo real de los shows, de la gente que compra entradas, nadie se pone a pensar en todas estas cosas.
Yo creo que la industria es una máquina de control que nos tiene metiéndonos unas presiones locas justamente porque la máquina sí que necesita adaptarse al neoliberalismo y al capitalismo salvaje, pero yo creo que este disco fue un punto de inflexión para dejar de darle tanta importancia a esto. Ha sido un momento de pensar «¿qué pasa si no hago lo que dicen que hay que hacer?». Y realmente te das cuenta que no pasa nada. Lo único que pasa es que vives mejor y estás más contenta.
Llevamos años escuchando canciones de amor y, sin embargo, seguimos encontrando nuevas formas de hablar de él. ¿Por qué crees que el amor continúa siendo una fuente de inspiración inagotable para los músicos?
A mí me fastidia profundamente la gente que tira por debajo las canciones de amor. El amor es de las cosas que más marcan una época, escuchar un bolero ya te da una década, o palabras que se pusieron muy de moda en una determinada etapa. El amor realmente es súper cliché.
Pero creo que el reto estaba en encontrar qué son esas cosas que te interesan y explorarlas de mil formas. Si uno se pone a pensar en no repetirse, es un error y vivirás angustiado. Mira Mozart o Wagner, esta gente trabajó un mismo concepto y lo desarrolló infinitas veces, y cada pieza es absolutamente distinta.
Imagen de Silvana Estrada y pablopablo en «Antes de ti», su nueva canción
¿Cómo ves el disco ahora con el paso de los meses?
Yo saqué este disco bastante limpia de expectativas, y lo hice desde un lugar muy personal. Usé por primera vez sonidos nuevos, orquestación completa, instrumentos nuevos… Le puse todo mi amor y mi empeño y lo tenía que soltar y que fuera lo que la suerte quisiera. Y ahora estoy tan conmovida… Cada vez que subo al escenario y veo a la gente cantando a todo pulmón, llorando, sintiendo y abrazándose, yo misma me emociono en medio de mis shows. A los meses que lleva, es un disco que me sigue conmoviendo muchísimo, de hecho me conmueve cada vez más.
Te quería preguntar también por la experiencia del Tiny Desk. ¿Cómo fue para ti?
Fue una locura porque me costó muchísimo hacer el setlist. Ahora hay mucha expectativa, pero creo que lo bonito del Tiny Desk, más que una exposición loquísima a nivel mundial es una exposición sobre todo de gente que le gusta la música. Se nota en la calidad de la gente que ha llegado gracias al Tiny. Aprovecho para tirarle flores a mi amiga Ana María, que una de las productoras del Tiny Desk y tiene un gusto musical y una sensibilidad absoluta. Es una mujer realmente ejemplar en cuanto a curaduría y sensibilidad, y lo que ella ha logrado es siempre llevar propuestas que contienen jugo. La gente que escucha el Tiny está muy abierta a cosas nuevas y confían profundamente en el repertorio de artistas que van saliendo.
Ees un show súper exigente, porque no hay monitoreo, realmente tocas en una oficina, la acústica es loquísima y todo es acústico. Pone a prueba tu relación con el escenario porque es un escenario muy difícil y para hacerlo bien, tienes que sacar todo lo que has aprendido. Fue todo un reto.
¿Qué te impone más? ¿El Tiny Desk o el Auditorio Nacional?
El Tiny, porque yo cuando hay un público, hago lo imposible. Y en cambio, el Tiny te toca un poco crear una identidad, y el hecho de que quede grabado impone muchísimo. Luego el Auditorio, aunque estoy hablando con mucha confianza porque faltan muchos meses, también impone. Nunca he hecho un show tan grande. Siempre el camino de hacer, residencias en teatros, pero ahora ya no podíamos seguir así porque es que ya no cabíamos. Esta es la primera vez que tomamos esta decisión y que vamos a hacer un espectáculo de estas magnitudes.
La gira también tiene un pequeño paso por aquí, por España, este verano, en Noches del Botánico. ¿Cómo sientes el recibimiento de tus fans en España? Siempre se habla de una diferencia con el público de Latinoamérica
Yo creo que el público latinoamericano tiene la herencia del fútbol y de la música popular. La música clásica nos queda lejísimos, pero en cambio, la cumbia nos queda muy cerca. Y luego la herencia del fútbol, allí ir a un show es como ir a ver a tu equipo favorito, después de cada canción, yo a veces he sentido en mis conciertos que la gente estaba a punto de gritar «gol». Y a mí me encanta el público español, porque es súper divertido, pero sí que noto un respeto más parecido a lo que uno vive en los teatros.
Si pudieras enviarle una nota a la Silvana Estrada que escribió sus primeras canciones, ¿qué le dirías?
En lo pragmático le diría que hiciera más masa muscular, porque de tanto girar, uno se lastima bastante el cuerpo. Y luego un consejo frente a la vida y al trabajo le diría que disfrute, que lo más importante es pasárselo bien, nada vale la pena si no estás contenta.