Cuando hablamos de pelo afro no nos referimos a rizos, pelo encrespado, ondas o tirabuzones al uso. Aunque todos ellos también podrían beneficiarse de estas propuestas, sino del cabello propio de afrodescendientes. Un auténtico símbolo durante la década de los 60 norteamericanos, es complicado generalizar a la hora de definir el cabello afro. Sin embargo, con este nombre nos solemos referir a aquel con rizo muy pequeño y apretado, fino, poroso y tendente a la sequedad, aunque siempre hay diferentes gradaciones en cada parámetro. Por la calle una cabellera afro bien cuidada despierta admiración, pero en la peluquería genera miradas de pavor. Especialmente si no suele tratar con un cabello que tiende a la aparición de nudos y enredos si no se mantiene correctamente hidratado y nutrido. Si te has encontrado en esta situación puede que te interesen las técnicas que te proponemos a continuación para sacarle el máximo partido a este tipo de cabello tan polivalente.

Cuidados básicos

El primer paso y el que más preocupa a muchos usuarios es el momento del peinado. Para hacer más llevadera la tarea de desenredar la clave es que el pelo esté muy hidratado y nutrido, por lo que a la manteca de karité y el aceite de coco, así como los sprays desenredantes, resultan de gran utilidad para hacerlo en mojado. La herramienta también debe ser escogida con cuidado, más allá de cepillos de múltiples cerdas es aconsejable elegir peines de púas separadas que no rompan la fibra. Como tratamientos añadidos para no arrastrar la hidratación también sería aconsejable apostar por productos sin aclarado, el uso de acondicionador para lavar el cabello (co-wash) o mascarillas previo lavado. Por último, las toallas de microfibra e incluso una camiseta de algodón vieja pueden servir para secar el cabello sin agredirlo o desecarlo en exceso.

Natural

El cabello afro en su estado natural esconde más cuidados de los que en un principio pudiera parecer. El aparentemente sencillo wash and go encierra algún que otro paso más que simplemente lavar y salir de casa, pero el objetivo es sin duda un resultado natural aunque cuidado. Además de acondicionar el cabello, una opción de peinado consiste en trenzar el cabello húmedo y dejarlo secar al aire. Una vez desechas las trenzas el rizo queda definido según la forma que hayamos elegido para tejer el pelo y el número de mechones empleados (más plano o en bucle, apretado o más suelto). El pelo afro en su estado natural permite además muchas formas de peinarse creativamente. Sólo hay que echar un vistazo en Youtube para inspirarse en los múltiples estilismos posibles y lanzarse a la tarea: desde el braid out al pineapple, pasando por el twist out y los Bantu knots.

Rastas

Un peinado con mucha fuerza e historia vinculada al movimiento espiritual rastafari que muchas personas se hacen a sí mismas. Si es la primera vez que se apuesta por este peinado puede ser recomendable que lo realice un profesional de forma que establezca la base y guías, aunque luego el mantenimiento pueda hacerse de forma casera con una aguja de crochet y algo de cera. Bajo la apariencia de un estilo ideal para personas que no quieren complicarse la vida se esconde esta opción estilística, ya que si quieres que luzcan bonitas deberás prestarles algo de atención. Masajear el cuero cabelludo y utilizar un pañuelo o protector de seda para evitar que el pelo se rompa durante el sueño pueden ser de gran ayuda.

Trenzas

La aparente resistencia natural del cabello afro permite que el trenzado sea duradero sin perjudicar en exceso el pelo. Necesitarás todos los días del año para hacer los estilos disponibles, desde trenzas Havanas a Marley, pasando por cornrow, trenzas holandesas y flat twists. Con un poco de paciencia y habilidad manual puedes hacer multitud de peinados en función de la ocasión, no olvides acondicionar el pelo adecuadamente para evitar tirones y el éxito está asegurado.

Alisado o tratado

El llamado relaxer norteamericano es un tratamiento químico que desriza la fibra capilar modificando su estructura completamente. Se trata de un cambio definitivo por lo que para variar su apariencia una vez realizado, ya sea de forma casera o en un salón, es necesario que el pelo nazca de nuevo virgen o cortar el tratado. De esta forma el alisado requiere complementar el cuidado diario del cabello con tratamientos compensatorios con proteínas o vitaminas para que no se muestre opaco o sin vida.

 

 

Berta Almagro - @bertalmagro

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