Nos colamos tras la cortina del ‘workshop’ de la firma Andresgallardo para conocer de primera mano a su co-fundadora, Marina Casal, quien nos cuenta la historia que hay detrás de cada una de sus creaciones.
Imagen: Cortesía de ANDRESGALLARDO
Imagen: Cortesía de ANDRESGALLARDO
Nos colamos tras la cortina del ‘workshop’ de la firma Andresgallardo para conocer de primera mano a su co-fundadora, Marina Casal, quien nos cuenta la historia que hay detrás de cada una de sus creaciones.
En la calle San Pedro, 8, en pleno centro cultural madrileño, nos encontramos un pequeño paraíso blanco como la porcelana, salpicado por pellizcos de color e invadido por la más bella flora y la presencia de potentes leones y panteras -entre otros muchos animales-. Este pequeño rincón, tiene como banda sonora el ruido de un soplete calentando el metal y los mensajes de las icónicas viñetas de Snoopy por bandera.
¿Puedes imaginarte un lugar así? Hablamos de la boutique y workshop de Andresgallardo, aunque también podríamos estar describiendo la esencia de la marca en general. Andresgallardo es una marca de joyas, bolsos y algún que otro elemento de decoración, tratados desde la artesanía más meticulosa y fabricados con porcelana como material fetiche.

Este año además, celebrarán su décimo aniversario, conquistando hasta a los personajes más sagaces de la última temporada de Élite, siendo la marca favorita de Ari, interpretada por Carla Díaz.
Como si del descubrimiento del gran Mago de Oz se tratase, Vanidad se ha colado detrás de la cortina que separa la tienda del taller y, mientras Andrés trabajaba tediosamente a nuestro lado, su complice y compañera María Casal nos cuenta toda la historia de la marca. Ahora, nosotros te la contamos a ti:
Nos conocimos hace un montón de años en nuestro primer trabajo y, a partir de ahí, hemos coincidido en distintas marcas trabajando como diseñadores de moda y en el equipo creativo. En la última marca que estuvimos ya trabajábamos muy mano a mano y fue cuando Andrés comenzó con este proyecto, pero como algo personal, sin ninguna ambición comercial… Era como una forma de soltar esa necesidad de libertad creativa y evadirse en la época de crisis económica.
Hizo una serie de collares con piezas de cerámica antiguas y rotas -todas eran piezas únicas- que presentó a nuestros amigos, pero claro… dentro de nuestro círculo hay gente del mundillo y de prensa. Tuvo muy buena acogida, la gente empezó a hacer encargos, incluso algunas tiendas le pidieron piezas. Se demostró que el proyecto tenía salía. Yo siempre estaba apoyándole y animándole a qué se lanzase y entonces me dijo: “vale, pero no lo voy a hacer solo”. Fue así como nos unimos, dejamos nuestros antiguos trabajos y convertimos este proyecto en algo que a día de hoy nos permite vivir de ello.
Nosotros veníamos del mundo de la moda, éramos diseñadores textiles, entonces el gran paso fue lanzarnos al mundo de la joyería. Lo que hacíamos en un inicio era coger piezas únicas, romperlas y a partir de ahí, crear algo experimental con las pocas herramientas que conocíamos.
El verdadero reto fue meternos en el mundo más técnico, aprender a usar los metales, los baños y demás. Por otro lado, el no saber usarlos y empezar desde cero, nos ha llevado a no usar el camino convencional y buscar nuestros propios métodos, algo que se nota estéticamente en las piezas.

Nuestro proceso de creación ha evolucionado bastante… En un principio se basaba en transformar productos que ya existían, cogíamos cerámica antigua, restos de flores que se utilizaban para hacer lámparas… y con eso creábamos los collares. Eran todo piezas únicas. Luego, a medida que aumentaban los pedidos, no podíamos limitarnos solo a eso y nos centramos en la porcelana, que es nuestro material insignia. Entonces decidimos ir a buscar talleres artesanos en Portugal, no solo para poder reproducir piezas y crear nuevas, sino también para estar cerca y aprender el oficio de verdad. Tenemos un taller artesanal en Portugal, que ya trabaja solo para nosotros y allí es donde hacemos la producción de la porcelana.
Para las flores preguntamos a una tienda de lámparas donde las conseguían y nos contaron que en Manises había tradición, entonces allí nos fuimos. Encontramos un taller donde se hacen esas flores a mano desde hace décadas, era el último que trabajaba la porcelana pétalo a pétalo.
Luego, la parte del metal, en un principio era solo para el engarce para la porcelana, pero ahora hemos metido a una persona del equipo que se dedica exclusivamente a eso y se nota que tiene el mismo peso que el resto de materiales.

Al principio fue como una necesidad… Nosotros veníamos de trabajar en marcas en las que haces un diseño en una ficha y la mandas al otro lado del mundo, luego te viene la prenda, la corriges y la vuelves a mandar. No teníamos ningún contacto con ese proceso.
Salimos de ahí buscando todo lo contrario: la cercanía para involucrarnos y aprender de los procesos. Al final, en la porcelana, el proceso es parte del diseño. Cuando queremos diseñar una pieza, nos sentamos con el modelador, él empieza a trabajar el barro y nosotros vamos tocando, guiando, probando… es algo muy orgánico que necesita proximidad.
También estamos hablando de hace 10 años, por lo que el tema sostenibilidad no estaba tan presente, pero sí es verdad que nosotros como creativos teníamos esa necesidad y los consumidores empezaban a tenerla. Cuando empezamos fue una etapa devastadora para la artesanía y el pequeño comercio, mucha tradición y herencia que se pasaba de padres a hijos se estaba perdiendo… Por suerte ahora se nota que la artesanía está en otro foco, que se le da mucho valor.

El inicio estaba muy marcado por las piezas que encontrábamos y en porcelana los motivos que destacan, son florales o animales. Por eso las temáticas iniciales eran estas, aparte de que a nosotros también nos encantaban… todo encajaba. Es la naturaleza, pero vista desde la botánica, desde el estudio. Por ejemplo, hacemos referencia a las láminas del estudio de insectos.
Snoopy es uno de los personajes mitificados de nuestra infancia… siempre fantaseábamos con hacer algo con él, con Mickey Mouse o con alguno de estos personajes, pero nos parecía bastante inaccesible. Simplemente probamos, contactamos con los dueños de los derechos de autor y nos sorprendió porque pensábamos que nos iban a ver como una marca pequeña (y más ahora que era el 70 aniversario y estaban todas las multinacionales detrás), pero ellos también buscaban posicionarse en otro tipo de productos de mayor calidad y el tema artesanal les tiraba mucho. Llegamos en el momento justo, las condiciones fueron favorables y así comenzó la conversación.
Una de las cosas más mágicas que nos paso fue que, tras sacar la primera colección, la viuda de Schulz -el ilustrador y creador de Snoopy- se interesó mucho por la colección y nos pidió que le mandásemos alguna pieza. Al final, esto lo hacíamos desde la ilusión propia de sacar nuestro niño interior. De hecho, la campaña la hacemos nosotros… Queríamos hacer honor a los valores que transmitían las viñetas y con los que hemos crecido.

Nosotros siempre hemos visto chicos que se han atrevido y no precisamente con las piezas más “discretas”, incluso las personas masculinas del equipo también han llevado siempre complementos. Últimamente sí que lo hemos llevado más a la comunicación para decirle a esa gente que no se atreve “mira, no pasa nada, lo puedes llevar”, y ha funcionado muy bien… Tenemos clientes que ya son frecuentes, incluso coleccionistas.
Empezamos hace 10 años con una crisis y ahora estamos en otra (risas). Sin embargo, este momento pandemia ha sido como un reseteo total y nos ha venido muy bien para centrarnos. Nos hemos parado a valorar lo que hemos hecho y cómo lo hemos hecho… De hecho, ahora tenemos prevista una colección honorífica que saldrá para finales de año y recopilará un poco de todo lo que llevamos.
A largo plazo nunca pensamos, pero ahora queremos profundizar mucho en la web. Aunque nosotros ya estábamos muy bien posicionados en el online -y eso es lo que nos ha salvado-, queremos dar un paso más en la parte digital para que la relación con el cliente siga siendo personalizada y cercana pese a la distancia… Y, por supuesto, también nos apetece mucho que se reactive la tienda física.
Lulu Callejas: @lulu.callejas
Imágenes: Cortesía de ANDRESGLLARDO
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