Este verano, convierte la playa en una pasarela con la tendencia que te hará brillar en cada uno de tus momentos estivales. Sigue leyendo para conocerlo todo sobre el «beach deluxe».
¿Qué es el «beach deluxe»? Imagen: @insomnia.studio
¿Qué es el «beach deluxe»? Imagen: @insomnia.studio
Este verano, convierte la playa en una pasarela con la tendencia que te hará brillar en cada uno de tus momentos estivales. Sigue leyendo para conocerlo todo sobre el «beach deluxe».
La escena es esta: piel dorada por el sol, arena pegada a las piernas, sal en los labios y un vestido translúcido que se mueve como el mar. No es un editorial de moda —aunque podría serlo—, es el mood de nuestro verano. Y tiene nombre: «beach deluxe».
Sigue leyendo para descubrir más sobre la tendencia que convertirá cada uno de tus pasos en la arena en una pasarela dorada, cada ola en un filtro de atardecer y cada look en un statement que grita vacaciones con estilo.
«Beach deluxe» no se trata solo de ir a la playa. Se trata de deslumbrar. Es ese momento en el que el pareo se convierte en un pañuelo de seda colocado estratégicamente, el bikini se acompaña de pendientes XL y los pies descalzos llevan tobilleras doradas como si fueran joyas heredadas de una diosa griega. Es la mezcla perfecta entre el mood ibicenco y el glamour de Saint-Tropez.
Ahora bien, detrás de esta tendencia está el deseo de reconectar con lo sensorial, con esa versión nuestra que se activa solo en vacaciones: la que no mira el reloj, la que improvisa, la que se atreve con un vestido de red que deja ver el bikini (y el bronceado) sin complejos. Es una celebración de la libertad estética, del lujo sin esfuerzo, de disfrutar el momento.

Para revertir esta tendencia los complementos son clave: gafas de sol con formas imposibles, maxi collares con conchas o cristales, pendientes que brillan como reflejos en el agua… Las joyas dejan de ser discretas: cuanto más brillantes, mejor. Y si parecen encontradas en el fondo del mar, aún mejor.
Un truco infalible: añadir una pieza inesperada a tu look playero, como un casquette de crochet combinado con tu bikini o un cinturón tipo cadena rodeando la cintura. Son detalles que elevarán el look y lo trasladarán del chiringuito al beach club sin necesidad de cambiarte.

El «beach deluxe» también se siente: en los tejidos vaporosos, en la mezcla de crochet con lurex que atrapa la luz del sol, en el pelo suelto y ondulado por el mar, sin esfuerzo pero con intención… Es el lujo relajado de parecer recién salida del agua pero con un brillo estudiado (ese que solo da el verano).
En este sentido, las prendas clave son: vestidos de red, faldas semi-transparentes, caftanes de seda, camisas de lino, sandalias joya y bikinis que funcionan como crop tops. Todo con una paleta cromática que imite el paisaje: dorados, cobrizos, blancos rotos, azul profundo, coral y crema.

«Beach deluxe» es una forma de vestir, sí, pero también una forma de estar. De caminar despacio, de oler a crema solar, de tener sal en el pelo y no importarte. De ponerte una camisa abierta con unas bermudas de seda y sentirte lista para lo que sea.
Es esa sensación de plenitud que dan los rayos del sol a las ocho de la tarde, cuando el día está lleno y la piel caliente. Es vestir como un atardecer: con tonos suaves, con brillo natural, con ligereza. Porque en verano todo se permite.
Este efecto se completa con accesorios de rafia, bolsos tipo cesta con bordados, pañuelos en la cabeza y manicura color melocotón. Incluso el maquillaje acompaña: bronceadores con shimmer, iluminador en crema y gloss con acabado wet. Todo suma a ese aura de «acabo de salir del agua y estoy espectacular».

Ya lo ves, «beach deluxe» no es una tendencia, es un mood. Una manera de vivir las vacaciones como si cada día fuera un desfile. De abrazar el calor, la arena y el sol como los mejores accesorios. De brillar con luz propia, aunque caiga el sol. Porque este verano, la pasarela está en la playa. ¡Y tú, en front row!
Paula Peña @paulapegregorio
Imágenes: Cortesía de las firmas.
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