«BEDAZZLING EVERYTHING»: la tendencia que quiere llenar de brillos todo lo que llevamos
Todo sobre la tendencia «bedazzling». Imagen: @kyliejenner
El «bedazzling» está de vuelta y los cristales vuelven a cubrirlo todo. De las fundas de móvil a los bolsos, vaqueros y accesorios, te contamos por qué esta tendencia Y2K y DIY se ha convertido en una de las nuevas obsesiones de 2026
Todo lo que debes saber sobre la tendencia del bedazzling
En pleno agosto, la realidad es que hay pocas cosas de las que podamos hablar. Al igual que nosotros, el mundo entero está de vacaciones, y quizás también por eso, es también el mes en el que podemos encontrar las tendencias más puras. Nadie nos las impone, nacen justo de nuestras mentes en pleno estado vacacional, y justamente eso es lo que hace que se conviertan en virales. Tal y como ha pasado con todo lo que tiene que ver con lo bedazzling.
Primero fueron las pulseras de cuentas hace un par de años, popularizadas también por el fenómeno de los friendship bracelets vinculados a la llegada del «The Eras Tour» a los escenarios de varios países. Luego, el año pasado tuvimos la fiebre por los charms, cuando empezamos a colgar muñequitos y pequeños objetos de nuestros bolsos. Luego, lógicamente, el mercado los acabó convirtiendo en una tendencia que llevamos en las zapatillas, en las fundas del móvil e incluso en la cinturilla de los pantalones. Y parece ser que te año, este lugar lo han ocupado los adornos bedazzling.
Kylie Jenner con funda de móvil adornada en formato «bedazzling». Imagen: @kyliejenner
Es una realidad que nuestro feed de Instagram esa ahora lleno de objetos como gafas de sol, vaqueros, cinturones, bolsos, zapatos, camisetas o fundas de móvil adornados con cristales. Y, querida, teniendo en cuenta que llevamos varias temporadas abrazando de nuevo todo aquello que en los años 2000 considerábamos cool, era cuestión de tiempo que nuestra obsesión por los brillos regresara por todo lo alto. Pero ¿de dónde viene exactamente el bedazzling? Desde Vanidad, te lo contamos analizando a fondo la tendencia.
¿En qué consiste exactamente esta tendencia?
Aunque ahora basta con entrar en TikTok o Pinterest para encontrarnos con cientos de objetos cubiertos de pequeños cristales, la realidad es que esto del bedazzling no es algo del 2026. El término que utilizamos para hablar de esta tendencia procede del verbo inglés to bedazzle, que significa deslumbrar, y se utiliza popularmente para hablar de la acción de decorar prendas y accesorios con gemas, tachuelas y todo tipo de aplicaciones brillantes.
Coloretes adornados con cristales, siguiendo la tendencia «bedazzling». Imagen: @rafabrocca
Pero para entender el uso de este concepto también hay que remontarse unas cuantas décadas atrás. Concretamente, a los años 90 y a un objeto en particular: elBeDazzler, una herramienta que se utilizaba para colocar fácilmente cristales y tachuelas sobre prendas y tejidos y que fue el regalo de reyes soñado de —seguramente— muchas de vosotras.
¿Por qué la tendencia bedazzling vuelve en 2026?
Realmente, mientras que hay tendencias que van y vienen, llevamos ya unos cinco o seis años sin dejar de hablar de lo dosmilero. Sí, puede que ahora no esté tan generalizada como allá por el 2021, pero la realidad es que la esencia sigue con nosotros. Que si pantalones de tiro bajo, cinturones XL, chándales de terciopelo, bolsos diminutos, camisetas con mensajes… La lista de tendencias que hemos rescatado de aquella década parece no terminar nunca, y siempre hay una tendencia que nos la recuerda. Y justamente en aquella época, algo que no dejábamos de ver por todas partes eran las camisetas con logos o dibujos construidos con pequeños cristales.
La influencer Aztinay en su «post» viral con la tendencia «bedazzled». Imagen: @aztinayy
Sin embargo, el bedazzling de 2026 no viene solo de la estética Y2K. Su regreso coincide también con un cambio mucho en nuestra forma de entender la moda. Después de varias temporadas dominadas por el quiet luxury y la estética clean girl, es una obviedad que en este 2026 hemos dejado a un lado todo eso para irnos hacia un lado mucho más divertido. Ya os lo hemos adelantado al hablaros de la llegada de la era messy o con la obsesión por los colores y estampados que han dejado fuera de liga a los básicos —muchas veces aburridos— con los que habíamos llenado nuestro armario hace dos o tres años aquellas que evitábamos sucumbirnos a la tendencia del Y2K.
Bolso adornado con cristales. Imagen: @lalilystyle
Y justamente, el bedazzling es diversión. No se trata de una tendencia que todo el mundo lleva igual, sino de una que cada persona puede adaptar a su propio terreno. No hace falta llevarlo en la ropa, ahora puedes hacerlo simplemente en tu móvil. O quizás prefieres adornar tu cámara digital o esa agenda nueva que te acabas de comprar para volver a la oficina en septiembre, No necesitas cambiar tu estilo de vestir para llevarla, y eso es lo que hace preciadamente que todos queramos hacerlo.
El DIY tiene mucho que ver con todo esto
Pero, más allá de toda la psicología detrás de esta tendencia y de su facilidad de adaptación a distintos estilos, la realidad es que las redes sociales tienen buena parte de la culpa de la fiebre del bedazzling. Y no hablamos únicamente de los resultados finales, sino de esos vídeos de DIY en los que vemos cómo un objeto completamente normal termina siendo una pieza digna de museo tras varios minutos de colocación pieza a pieza en los que, sin saber realmente por qué, no hemos podido despegar el ojo de la pantalla. Y precisamente ese componente visual ha sido uno de los grandes responsables de popularizar de nuevo esta técnica. TikTok e Instagram se han llenado de vídeos de transformaciones, before & after y procesos de bedazzling que funcionan como contenido hipnótico.
De esta forma, el DIY deja de ser únicamente una manera de recrear la tendencia para convertirse también en una de las razones por las que esta se está haciendo viral. Porque en la era del contenido satisfying, pocas cosas funcionan mejor que ver cómo algo cotidiano se transforma, cristal a cristal, en una pieza completamente distinta.
La personalización es el nuevo lujo
La realidad es que, algo nos han demostrado las últimas temporadas es que ya no nos conformamos simplemente con estrenar un accesorio: también queremos hacerlo nuestro. Los bag charms fueron probablemente una de las primeras grandes pistas. Después llegaron los lazos, los peluches, los colgantes para el móvil, los pins y toda clase de pequeños adornos destinados a conseguir que dos objetos exactamente iguales dejaran de parecerlo. Incluso las marcas de lujo se han hecho eco de esto, y ahora son ellas mismas las que te permiten personalizar algún detalle de sus productos.
Lo que nos deja claro esto es que, sin dejar de lado que vivimos en un mundo completamente dominado por las tendencias, ahora cada vez buscamos más diferenciarnos sin necesidad de salir del círculo. Queremos llevar el bolso que se ha hecho viral, las zapatillas que aparecen constantemente en nuestro feed o esa camiseta de Acne Studos que parece que todo el mundo lleva, pero también encontrar la manera de conseguir que la nuestro no sea exactamente igual al del resto.
¿Y tú? ¿Te animas con la tendencia del bedazzling?