Qué es ser «MESSY» y por que este «mindset» de CARLOTA MARAÑÓN ha sustituido a lo «CLEAN»
Lo que significa ser una «messy girl». Imagen: @carlomaranon
Carlota Marañón se convierte en el icono de la mentalidad «messy girl»: una tendencia que rompe con la perfección y redefine el ideal de la generación Z. ¡Te contamos todo lo que hemos aprendido!
Las chicas de la generación Ztienen un nuevo icono a seguir. Y no, esta vez no hablamos de ninguna cantante, actriz o celebritie con una vida de ensueño en Los Ángeles (aunque a veces, esta última, parezca que sí). Se trata de Carlota Marañón, la creadora de contenido que en cuestión de un año y medio y, sin que prácticamente nos diéramos cuenta, se ha convertido en nuestra mejor amiga y confidente.
Pero hay algo que diferencia a Carlota de las demás creadoras y que ha sido especialmente la clave que la ha hecho destacar y diferenciarse del resto. Ella no busca la perfección, sino que se muestra tal y como es, de una forma real. Sin filtros, sin tapujos y sin secretismos. Su mindset de chica messy ha conseguido calar en una generación de chicas que trataban de convertirse en esa chica ideal que se levanta a las cinco de la mañana, que se pasa todo el día siendo productiva y, que esté haciendo lo que esté haciendo, siempre se ve perfecta.
Post de Instagram de Carlota Marañón. Imagen: @carlomaranon
Lo cierto es que, aunque llevamos años siendo plenamente conscientes de que ese estilo de vida es realmente insostenible, ha tenido que llegar la nativa de San Sebastián para demostrarnos que la realidad es que no pasa nada por que lo sea.
¿Qué significa ser una chica messy?
Ser una chica messy no tiene nada que ver con el descuido, sino con una forma distinta —y mucho más honesta— de entender la estética. Es esa actitud que nace después de haber intentado encajar en el ideal aesthetic mil veces, para finalmente asumir que la perfección pulida no es lo propio. La estética messy celebra precisamente eso: lo espontáneo, lo imperfecto y lo vivido. Una chica messy puede seguir adorando el rosa, el maquillaje o los códigos clásicos de la belleza, pero los interpreta sin rigidez, desde un lugar más libre, más real y, en definitiva, mucho más contemporáneo.
Post de Instagram de Carlota Marañón. Imagen: @carlomaranon
¿De dónde surge la estética messy girl?
La estética messy girl emerge como una respuesta natural —y casi inevitable— al agotamiento del ideal de «that girl» que ha dominado las redes durante los últimos años. Frente a esa versión hipercontrolada de la rutina perfecta, la messy girl reivindica una forma de vida más flexible, donde el equilibrio no siempre es impecable, pero sí real. Puede que también tenga la alarma a las cinco de la mañana, pero entiende que descansar es igual de importante que cumplir con una rutina aspiracional, sobre todo después de una noche larga entre trabajo, series o planes improvisados.
En su universo, los códigos del bienestar siguen presentes, pero reinterpretados sin presión. El journaling existe, aunque no siempre se practica, y el matcha convive sin conflicto con el café de cada mañana —ese que no está dispuesta a abandonar—. Porque, en esencia, la messy girl no renuncia a las tendencias, simplemente las adapta a su propio ritmo, construyendo una estética más intuitiva, menos normativa y profundamente contemporánea.
Post de Instagram de Carlota Marañón. Imagen: @carlomaranon
¿Y qué hay de su rutina de belleza? No vamos a negarlo, la messy girltambién ama el mundo del maquillaje y del skincare. Pero ni lo tiene todo tan ordenado como le gustaría, ni saca tiempo todos los días para hacerse todos los pasos de la rutina. Sí que se desmaquilla, porque sabe de sobra lo malo que es para la piel no hacerlo, pero hay días que como mucho se echa una crema hidratante. Y por supuesto, el hecho de que vaya varios días con su chándal favorito —su tan apreciadoOmara—, no quiere decir que no le encante la moda.
Post de Instagram de Carlota Marañón. Imagen: @carlomaranon
Lo que Carlota nos ha enseñado
En un mundo digital en el que todo parece cuidadosamente preparado para verse bonito, Carlo ha conseguido conectar desde el extremo opuesto. Ella habla de inseguridades, de miedos, de días malos, de decisiones impulsivas o de momentos en los que simplemente las cosas no salen como ella creía que iban a salir. Nos muestra una vida donde realmente se vive en el día a día, donde la ansiedad por el futuro —aunque sepamos que sí que existe detrás de todo lo que vemos en ella— no es tan importante como para renunciar a tu presente, y donde realmente sí que podemos sentirnos identificadas.
Post de Instagram de Carlota Marañón. Imagen: @carlomaranon
Una muy buena definición de chica messy es la que da la misma Carlota: una chica fuerte, sensible y caótica. Con ambiciones, pero que no siempre las consiga, y que viva tranquila con ello. De Carlo, hemos aprendido que ser messy no significa renunciar a tener objetivos, sino aceptar que la vida no siempre sigue el plan perfecto. Que habrá días desordenados, decisiones impulsivas y etapas de incertidumbre. Y que, lejos de ser un fracaso, al revés, ese es el gran éxito: aprender a dejar de poner energías en ser alguien que simplemente no eres. No va tan solo de ser clean o messy, va de ser tú misma.
Y quizá esa sea precisamente la razón por la que Carlota Marañón se ha convertido en uno de los iconos de la generación Z. Porque en un momento en el que todo parece tener que ser perfecto, ella nos recuerda que no pasa absolutamente nada por ser un poco desastre.