Contouring, strobing o baking. Ya las ponían en práctica folclóricas, bailarinas de ballet e incluso drag queens, por lo que se podría decir que es la gran aportación del mundo del espectáculo, y especialmente del que representa Kim Kardashian, al maquillaje de la calle. Sin duda ha sido ella la encargada de popularizar estas prácticas, gracias a una fiel tropa de maquilladores con miles de seguidores en Instagram que no temen el exceso, desde Joyce Bonelly hasta Mario Devivanovic.
Nicole Richie o la perfección hecha maquillaje. Instagram @scottbarnes68 Nicole Richie o la perfección hecha maquillaje.
Instagram @scottbarnes68
Kim y el selfie infalible. Instagram @makeupbymario Kim y el selfie infalible. Instagram @makeupbymario
La herencia de "Priscilla, reina del desierto", sigue viva. Quizá los nombres no te suenen, pero si alguna vez has visto el proceso de transformación de un drag queen estas técnicas no te serán muy extrañas. Las tres se pueden combinar entre sí para conseguir un rostro que parezca cincelado por un artista renacentista: relieves armónicos, luminosidad y rasgos descansados. Pero como todo arte es imprescindible estudiar cada una por separado para luego ejecutarlas sin sorpresas:
La top Karolina Kurkova también se apunta al contouring. Instagram @beau_nelson La top Karolina Kurkova también se apunta al contouring. Instagram @beau_nelson
Kim Kardashian durante una intervención de su llamado glam squad. Instagram @kimkardashian Kim Kardashian durante una intervención de su llamado glam squad. Instagram @kimkardashian

 

Contouring Básicamente se trata de manejar el claroscuro sobre el rostro con el fin de potenciar los mejores rasgos y corregir los menos agraciados. Un maquillaje más teatral y exagerado que parte de un rostro unificado con una base similar al tono natural de la piel, para después trabajarlo con maquillaje en crema mate más oscuro y claro. Pensemos en un cuadro, los tonos oscuros aportan profundidad, relegando a un segundo plano el objeto que tocan; por su parte, los tonos claros o con partículas brillantes reflejan mejor la luz, empujando el mismo objeto a un primer plano visual. Estos principios se aplican de igual forma al rostro. Por ejemplo, si queremos estrechar una nariz, oscureceremos los tabiques y aletas, mientras que una zona estrecha sobre el caballete será aclarada. Si preferimos acortarla: tono oscuro en la punta y claro en la parte más alta del puente. Luego sellamos con polvo traslúcido y si queremos destacar el efecto, insistiremos con polvo oscuro y claro en las mismas zonas ya trabajadas.
JLo y su ampliamente copiado glow, producto de Scott Barnes. Instagram @scottbarnes68 JLo y su ampliamente copiado glow, producto de Scott Barnes. Instagram @scottbarnes68
El strobing aporta naturalidad a la piel y le resta acartonamiento al maquillaje. Instagram @scottbarnes68 El strobing aporta naturalidad a la piel y le resta acartonamiento al maquillaje. Instagram @scottbarnes68

 

Strobing Se trataría de la técnica antagonista al contouring, salvo que en este caso usamos un producto iluminador, a diferencia de aquella que usa maquillaje mate. El objetivo es iluminar la piel para que se vea jugosa y radiante, como recién salida de un facial. ¿Te suena el “JLo Glow”? Jennifer López es la gran abanderada de este efecto, que ha lucido en múltiples ocasiones de la mano de su maquillador Scott Barnes, hasta el punto de tomar su nombre. Unos toques del Múltiple Copacabana de Nars (el preferido por la neoyorquina) o de The Celestial Powder de Kevyn Aucoin (para un efecto más sutil) sobre el puente de la nariz, en la manzana de la barbilla, la parte alta del hueso del pómulo y el área central de la frente y ¡A brillar!
Ejemplo del proceso de ejecución del baking a manos de Heidi Hamoud. Instagram @heidimakeupartist Ejemplo del proceso de ejecución del baking a manos de Heidi Hamoud. Instagram @heidimakeupartist
La alianza hace la fuerza y, en este caso, el contouring y baking aplicados en consonancia potencian sus efectos. Instagram @scottbarnes68 La alianza hace la fuerza y, en este caso, el contouring y baking aplicados en consonancia potencian sus efectos. Instagram @scottbarnes68

 

Baking En el mundo drag los ojos se marcan, agrandan y exageran hasta el infinito. Todo el trabajo necesario para conseguir este efecto puede arruinar el maquillaje anterior. Como prevención, y para mantener limpia la zona bajo el ojo y sin pliegues, se aplica una gruesa capa de polvo traslúcido en forma de triángulo invertido, que se retira al final del proceso. La sensación de Internet Heidi Hamoud le da una vuelta de tuerca a este clásico y lo nombra baking porque deja actuar el polvo durante un tiempo y no lo elimina por completo al finalizar. De esta forma, lo deja “cocinarse” sobre la piel para que ésta absorba parte del producto y el resultado sea un contorno luminoso y descansado.

 

Berta Almagro