Después de años de pieles limpias, el espejo vuelve a pedir drama e intensidad. Hay una nueva forma de maquillarse que tiene algo vampiresco. Demos la bienvenida a la estética Carmilla.
Maquillaje Carmilla. @jennaortena
Maquillaje Carmilla. @jennaortena
Después de años de pieles limpias, el espejo vuelve a pedir drama e intensidad. Hay una nueva forma de maquillarse que tiene algo vampiresco. Demos la bienvenida a la estética Carmilla.
Este 2026 olvida el clean look: guarda el gloss transparente en un cajón y dale la bienvenida a una nueva tendencia en el mundo de la belleza. La estética Carmilla ha llegado al maquillaje para recordarnos algo que habíamos olvidado entre bases ligeras y cejas peinadas: el placer de jugar y exagerar con el rostro.
Oscura, pero romántica a la vez, esta corriente bebe del gótico y del «vampirismo» más sensual. Y es que 2026, definitivamente es el nuevo 2016 y los vampiros vuelven a ser virales. Ya llevamos unos años calentando motores con readaptaciones de «Nosferatu», pero el regreso es definitivo cuando Kristen Stewart confiesa que no le cerraría la puerta a un reboot de Crepúsculo.

El Carmilla es capaz de adaptarse a cualquier tipo de rostro y en Vanidad te contamos cómo puedes trasladarlo al tuyo.
La estética Carmilla se inspira en la vampira creada por Joseph Sheridan Le Fanu en su novela de 1872 «Carmilla» (sí, la antecesora de Drácula fue una mujer).

Después de una era dominada por lo minimal, en redes como Pinterest y TikTok, su imaginario se ha traducido en maquillajes intensos, pieles pálidas, labios oscuros y ojos que parecen haber pasado toda la noche en vela. Esta tendencia ha funcionado como respuesta rebelde al aburrimiento visual: frente a la perfección, propone una belleza más humana y mucho más expresiva.
Tendremos que dar las gracias a Jenna Ortega, que ha vuelto a convertir el maquillaje oscuro en un fenómeno global con «Miércoles» y a Lily Collins que ha coqueteado con labios burdeos y piel empolvada en la alfombra roja de la premier de «Emily en París».
La buena noticia es que no necesitas ser gótica ni vivir en un castillo para probar esta estética. Solo hace falta cambiar el chip y atreverte a intensificar lo que ya tienes.
Aquí no buscamos brillo ni efecto jugoso. La piel Carmilla es empolvada, aterciopelada, casi de porcelana antigua.
Usa una base mate, incluso un tono más clara que el tuyo, y sella con polvos dejando que se vean ligeramente en ciertas zonas. Ese acabado imperfecto es parte del encanto. Se trata de parecer etérea.

El insight es clave: piensa en sonrojo, no en contour. Tonos cereza, vino o frambuesa en polvo, aplicados sobre el pómulo y las mejillas, no tan elevados como dicta el clean look. El resultado recuerda a las mejillas enrojecidas por el frío (o por una emoción intensa que no te atreves a confesar).

3. Los ojos de noches largas
Aquí está el verdadero alma del maquillaje Carmilla. Los ojos se trabajan con sombras oscuras, mates y bien difuminadas.
Puedes utilizar el negro y el gris humo (como básicos), en todo el párpado o en ahumados suaves. También puedes optar por el rojo oscuro o el burdeos como acento vampírico, en el centro del párpado o bajo la línea de agua, creando un efecto ojeroso. Y no te olvides del clásico lápiz negro que te sirve para el párpado, la línea de agua o incluso como base de sombra.

Si un día te apetece bajar la intensidad, basta con una sombra gris en la cuenca y el resto del ojo limpio. Sigue siendo Carmilla, aunque un poco más discreto.
Los labios en la estética Carmilla no deben pasar desapercibidos. Tienes tres opciones infalibles: rojo vino o burdeos con perfilador más oscuro ligeramente marcado; morado o ciruela para un acabado elegante; o negro absoluto con un toque de gloss claro en el centro para dar dimensión.

Este tipo de maquillaje resalta la mirada, define los rasgos y transmite personalidad sin necesidad de palabras. Lo mejor del Carmilla es que no exige todo. Puedes adoptar un solo elemento del look y hacerlo tuyo: labios oscuros con piel natural, ojos ahumados con rostro limpio o piel empolvada con un maquillaje mínimo en el resto.

Así que desempolva tus sombras oscuras y busca ese labial burdeos que creías demasiado… No necesitas colmillos para ser una vampiresa este 2026.
Sofía Villar: @sofiavillarb
Imágenes: Instagram y cortesía de las firmas.
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