Antes de que Matthieu Blazy tome finalmente el relevo de Virginie Viard en Chanel, el equipo creativo ha tenido, una vez más, la oportunidad de diseñar la colección para la próxima temporada invernal en nombre de la casa francesa.
Una propuesta repleta de tul, lazos, perlas y su mítico tweed como grandes protagonistas, los cuales han confirmado la continuidad del balletcore.
Todos los detalles del desfile FW25 de Chanel
El Grand Palais convertido en un gran lazo
El Grand Palais de París, el templo que el mismísimo Karl Lagerfeld apadrinó para sus desfiles, ha sido de nuevo el lugar en el que Chanel ha presentado su última colección.
Sin embargo, la sala principal del emblemático edificio, que ya consideramos un icono de la casa, estuvo esta vez decorado con un escenario en forma de lazo gigante, diseñado por Willo Perron, que nos adelantaba lo que minutos más tarde íbamos a ver sobre la pasarela.

Una colección que, lejos de quedarse en un trabajo más realizado por el equipo de diseño de la casa, se ha convertido en un homenaje a todos los emblemas de Chanel, tanto de la Maison en sí como de la propia fundadora. Recordemos que, hasta ahora, las dos últimas colecciones de Chanel han estado realizadas por el equipo de diseño de la casa tras la pasada marcha de Virginie Viard y la futura entrada de Matthieu Blazy, quien no se estrenará hasta el próximo octubre.
Entre las invitadas, todas ellas vestidas con looks de la casa francesa, destacaban Camila Cabello, Dakota Fanning o Jessica Alba, además de otras amigas como Inès de la Fressange o Caroline de Maigret, quienes una vez más, no quisieron perderse uno de los desfiles más esperados de este mes de la moda,
Un balletcore formado por los símbolos de la casa
El increíble trabajo del equipo de diseño ha resaltado por la forma en la que han logrado unir una de las tendencias actuales más virales, como es el balletcore, con la esencia de la casa, reflejada perfectamente en guiños que se alejan del siempre bienvenido tweed para sorprendernos con referencias a la gran creadora.

Con una gama cromática que se mueve desde colores más clásicos del otoño como el verde oliva, el rojo o el beige, hasta una selección de tonalidades más pastel, con especial protagonismo del binomio blanco y negro, la sofisticación más clásica de Chanel apareció mezclada con la más alta feminidad y el toque perfecto de modernidad.

Los tres protagonistas del desfile: los lazos, las perlas y el tul
El tul cobró protagonismo desde el incio del desfile –marcado por la caminata de la supermodelo Vittoria Ceretti– con faldas semitransparentes, capas y superposiciones que creaban una mezcla de tejidos nunca antes vista en Chanel.
El layering aparecería más adelante también en trajes y minivestidos de tweed, superpuestos con delicadas blusas, túnicas y faldas, que destacaban encima de pantalones a juego, del mismo color y con el icónico tejido de la casa.



Pero sin duda, la colección tuvo un protagonista principal: los lazos. Elemento que ya suponíamos que iba a ser uno de los grandes sellos del desfile cuando empezamos a ver que las invitaciones iban acompañadas de una caja con un lazo negro en su interior, y que luego la venue nos terminó de confirmar.

Los lazos decoraron cuellos de camisas, chaquetas, vestidos e incluso abrigos de plumas. También adornaron botas y correas de los bolsos, así como collares, cinturones y pulseras.
Incluso podríamos decir que llegaron a inspirar uno de los dos estampados que vimos en tres vestidos de la colección, en los que se pueden reconocer trazos que emulan a este elemento.


Las perlas también cobraron especial importancia en este desfile, un elemento que para Mademoiselle Chanel eran mucho más que un simple accesorio. Y es que, tal y como ella decía, «una mujer necesita tiras y tiras de perlas».
Para ella, siempre fueron un accesorio esencial, y lo cierto es que nos cuesta encontrar imágenes suyas en las que no lleve encima alguno de sus elegantes collares de perlas.

Así, al igual que en ella, nos cuesta encontrar un estilismo en la propuesta Fall Winter 2025 de la Maison en la que no estén presentes estas emblemáticas piedras. En este caso, las vemos no solo en largos collares que nos recuerdan a los de la diseñadora o pendientes con el logo de la casa, sino también adornando cinturones, en forma de bolsos, o incluso siendo el tacón de algunos zapatos.


Las camelias, siempre presentes
Y lógicamente, ¿qué sería un desfile de Chanel sin camelias? Tejidas en punto y convirtiendo un simple vestido negro en una de las piezas soñadas por cualquiera, así como adornando chaquetas en forma de broche, la flor más característica de la marca tuvo también su aparición estelar en el desfile.

Los bolsos: otro elemento destacado de esta colección
Y en cuanto a los accesorios, esta vez el equipo de diseño de Chanel nos ha deleitado con una selección de accesorios entre los que encontramos diseños de lo más curiosos que, perfectamente, podría haber creado Karl Lagerfeld durante sus años en la casa, como aquellos que simulaban gigantes cadenas de perlas que se cruzaban por el medio de los delicados trajes de tweed.
Asimismo, las siluetas más características de la casa se presentaron tanto en forma maxi como en formato mini, acompañadas de versiones que aparecían moldeadas en forma de lazos o confeccionadas en denim.


Con una colección en la que podemos observar un Chanel bastante más juvenil, la casa de moda nos sorprende con una propuesta digna de cualquier cuento de hadas. Y a ti, ¿qué te ha parecido su reinterpretación del balletcore?
Lucía Cubelos: @luciacubelos
Imágenes: Cortesía de Chanel