Choclock llega de nuevo con «Dame más tiempo», un trabajo discográfico que el artista presenta como un punto de inflexión, como algo que le ha servido para experimentar y para enamorarse de nuevo del proceso de hacer música. Hemos hablado con él y nos ha contado todos los detalles de este nuevo lanzamientos. Sigue leyendo y descubre todo lo que nos ha contado…
CHOCLOCK presenta «Dame más tiempo»
El viernes pasado salió «Dame más tiempo». ¿Cómo estas sintiendo la acogida del EP?
Súper bien, la verdad. Siento que a la gente le está gustando mucho, me está llegando un feedback que dice que de todo lo que he sacado es lo que más les ha gustado, lo cual me sorprende porque son tan solo cinco temas. Pero estoy súper contento, la verdad.
«Dame más tiempo» tiene un estilo bastante diferente al de «Daltónico pero me siento azul», pero a la vez se siente mucho más relajado que tus anteriores trabajos. ¿Por qué es así?
Es como relaxed, pero no. Esa parte relax está presentada en modo de contraste, porque si no iba a ser demasiada tralla. A nivel de intensidad, no fue nada premeditado, pero sí de estilo. Yo cuando ya tenía terminado el disco anterior, quería hacer algo nuevo y tenía la inquietud de hacer un poco más experimental, dentro de que sea digerible y que tenga sentido con lo que hago yo. De hecho, empecé a preparar un álbum más largo, pero dije, va a ser demasiado sacar de repente 15 canciones que no tengan nada que ver, y por eso saqué este EP a modo de transición.

¿Cuál fue la canción que más te costó soltar y por qué?
La que más me costó soltar fue «Que tapen en el sol», porque siento que cuando ya tienes avanzado un proyecto tienes más trabajo a la hora de terminar una canción. Te condicionas mucho más. Me costó buscar un punto medio que encajara mejor dentro del track. Entonces, hay como cuatro o cinco versiones de la instrumental tan solo de esa canción.
¿Qué descubriste de ti mismo haciendo «Dame más tiempo»?
Me he enamorado del proceso de hacer música, porque al llevar tanto tiempo haciendo música, inconscientemente caes en una rutina de proceso creativo. Piensas: «hago A y B y llego a C y sé que esto va a funcionar». En este EP he cambiado por completo el enfoque a la hora de hacer una canción y eso me ha dado bastante dopamina, me ha hecho sentir algo nuevo después de mucho tiempo.

¿Y cómo ha sido este nuevo proceso creativo?
Ha sido un viaje de no saber qué estoy haciendo. He intentado ir al contrario de lo que piensa mi cabeza de forma predeterminada, es decir, si después de un puente creo que tiene que entrar cierta batería, pienso que igual puede entrar una guitarra y que se rompa la canción a la mitad. Ha sido como ir un poco en contra de mi modus operandi.
Hemos leído que te diste cuenta de que querías ser cantante viendo un episodio de una serie de dibujos. ¿Cómo fue esto?
Sí, bueno, mi etapa de cantante vino mucho después, pero las ganas de hacer música en sí me vinieron porque vi un episodio de «Pepper Ann». Era uno en el que le regalaban al protagonista un piano, entonces tocaba siempre «temazos» y se hacía súper popular en el instituto. A mí de pequeño eso me fascinó, y fui muy pesado con mi madre para que me apuntara a clases. No sé porqué, pero acabé en clases de guitarra en vez de en clases de piano, pero ahí empezó todo.

También produces. ¿Cómo de importante sientes que es participar en la producción del disco? ¿A cuál de las dos partes le sueles dar más vueltas?
Me parece muy importante estar en el proceso de producción, porque al final aunque tú seas muy buen escritor o cantante, siento que lo que le da la forma al trabajo final son las instrumentales. Le dan la estética sonora a lo que estás haciendo. Y realmente, suele ser lo que menos me cuesta, porque llevo mucho tiempo produciendo y al final produzco para mucha gente. A lo mejor realmente hago una instrumental súper oscura que me encanta, pero voy a cantar encima y digo «esto no es para mí». Con las bases es como que yo sé que me meto en el estudio y voy a sacar una base que me guste, pero no sé si voy a sacar una canción que me guste.
Lo visual para ti es también muy importante. Ya no sólo narrativamente hablando, sino que a nivel técnico, tus videos musicales están muy bien trabajados. Tenemos un ejemplo perfecto con «Algo me golpea el pecho». ¿Cómo es tu proceso para escoger qué contar a través de la imagen?
En este EP en concreto ha sido más un feeling que otra cosa. El EP me daba una sensación de cámara lenta, tenía como un concepto en la cabeza de que era un poco esa imagen de cuando te vas a morir y ves toda tu vida pasar. Era un poco la locura que tenía en la cabeza, pero no es tanto de la canción en sí, sino del feeling, del vibe general.

Echando la vista atrás y viendo tus proyectos antiguos, ¿Qué es lo que más orgullo te da de tu evolución?
El hecho de haberme centrado más en los proyectos en general: la imagen, los vídeos, los estilismos… y no ser tan cabezón pensando que lo que importa es solo la música. Creo que todos los artistas que nos encanta la música pecamos un poco de eso, de que al principio que no te vas a estar disfrazando porque lo que importa es la música y, en verdad, importa un poco el todo, y la imagen siempre ayuda mucho a lo que escuchas que lo percibas de una forma u otra.
Tienes una legión de seguidores muy fiel también en México y has lanzado una fecha allá. ¿Y qué hay de los conciertos por España?
De momento no hay nada cerrado y de hecho estamos ahora mismo en las oficinas porque después de esta entrevista me van a decir qué va a pasar con eso.

¿Qué te gustaría escuchar de tu yo de dentro de 5 años?
Que siga viviendo de la música y que tenga ahorros. Es lo único que espero de mí yo de cinco años.
«Dame más tiempo». ¿Para qué quieres más tiempo?
Para seguir haciendo música.

Y para terminar… te tenemos que preguntar por la oleada canaria. ¿Qué está pasando allí en las islas?
Pues no tengo ni idea. Es una pregunta que me hacen siempre y no sé responder. Creo que viene ya de hace muchos años, desde Maikel Delacalle, no para de salir mucho talento de allí. Siento que, cada vez, el siguiente artista canario que sale supera al anterior. No sé por qué, pero somos increíbles.
Lucía Cubelos @luciacubelos
Imágenes: cortesía del @slidetwice y @might.be.me.