Cine para lectores: ciclo de cine argentino contemporáneo

Una selección de cine de ficción y documental que promueve el acceso a un punto de vista capaz de suscitar nuevas imágenes e ideas…

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Victoria (2015), de Juan Villegas

Victoria Morán, la protagonista de Victoria (2015), el entrañable ensayo documental realizado por Juan Villegas (Sábado, 2001; Los suicidas, 2005; Ocio, 2010), es una cantante de tango. Y canta maravillosamente bien. Su voz es un secreto.

Las primeras escenas del film, un viaje en tren y después en colectivo, exhibirán justo aquello que el trabajo de Villegas se propondrá registrar con precisión: el tránsito complejo, especialmente difícil pero también por momentos placentero y alegre, de una artista independiente. El devenir, las más de las veces oculto, de una trayectoria que culminará con la manifestación radiante de una voz excepcional.

En el documental de Villegas no habrá entrevistas, presentaciones en vivo ni voces en off. La cámara simplemente acompañará a Victoria Morán en su proceder cotidiano. Se limitará a observarla a respetuosa distancia, sin entrometerse demasiado, durante la grabación de su disco, los ensayos, la complicada búsqueda de lugares para cantar.

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Victoria tiene 36 años, tiene un marido y una hija que la acompañan. Villegas registrará otras de las acciones diarias de la cantante, realizadas casi con igual dedicación que con la música: su afición por cocinar sin recetas, pasar a buscar a su hija por el colegio, su comprometido y amoroso trabajo como profesora particular de canto.

A su vez, la relación con Nelly Omar, su admirada maestra y mentora y la presencia fundamental de su abuela, quien no llegó a escucharla pero que le concedió como herencia su propio nombre, aquel con el cual se presenta en público. El documental se detendrá con especial énfasis en el encuentro con familiares y amigos. Reuniones en donde la música, a partir de la voz de Victoria y una simple guitarra, promoverá instantes únicos de placer.

El placer de cantar. Cantar y no dejar de hacerlo. Hacerlo desde siempre, desde pequeña, incluso cuando un problema de salud llegó a complicar sus posibilidades expresivas, pero que con sacrificio y dignidad pudo sobrellevar a tiempo. Dignidad y sacrificio que configurarán un modo particular de belleza. Un modo particular de felicidad. Villegas consigue capturar, con enorme sensibilidad, una vida determinada por el canto.

Nada más ni nada menos que eso: el descubrimiento de una voz secreta. Una voz que logra expandirse y producir, mientras sucede, una profunda alteración emocional.

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