Una selección de cine de ficción y documental que promueve el acceso a un punto de vista capaz de suscitar nuevas imágenes e ideas…
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Una selección de cine de ficción y documental que promueve el acceso a un punto de vista capaz de suscitar nuevas imágenes e ideas…

La muy buena segunda película de Adrián Biniez -Gigante, 2009-, conquistará un espacio de representación hasta el momento vacante: el fútbol del ascenso. En la secuencia inaugural del film, la cámara, ligeramente ralentizada, se adentrará en el túnel de un estadio, en el preciso instante en que el capitán del equipo avanza en dirección al campo de juego, que en breve se convertirá en campo de batalla, arengando efusivamente a sus compañeros.
Un plano general registrará el estadio en todo su colorido esplendor, un plano más cerrado se detendrá luego en la hinchada mientras entona enfervorizada una de sus canciones.
El director contará, como señala el título, la historia de un jugador de Talleres de Remedios de Escalada. Y no de cualquier jugador, sino del capitán y mediocampista central, posición por demás problemática, equilibrio y contención, esforzado bienhechor del equipo. Dentro y fuera de la cancha.
El “Patón” Bonasiolle, un veterano de 35 años –como se sabe, el paso del tiempo en el fútbol es aún más despiadado que el paso ya de por sí cruel del tiempo para el resto de los mortales- rústico y bravucón, será quien se relacione con los dirigentes, quien reclame los sueldos atrasados, quien después de ser expulsado durante un partido comprenda que su carrera como jugador ha llegado inevitablemente a su fin.
La expulsión será el punto de partida de un pasaje decisivo: dejar aquello que venía haciendo desde chico, acaso lo único que sabe hacer, para comenzar una vida nueva.
El protagonista deberá aguantar durante unas cuantas fechas fuera de su zona de pertenecía y confort. Se encontrará por eso mismo fuera de lugar, des-ubicado. Un receso que asumirá con desconcierto y angustia. Pero no estará solo, su mujer lo acompañará amorosamente durante el difícil proceso de transición. Ella lo instará a que termine la secundaria. Buscarán qué hacer, pensarán las posibilidades de un nuevo emprendimiento juntos.

La relación de ambos personajes, la construcción de su afectuoso y entrañable vínculo, será una de los puntos más destacados del film de Biniez.
Un film que desarrollará el trayecto sinuoso de un hombre que decide modificar el rumbo de su vida. Los malos resultados del club reflejarán especularmente la depresión que atravesará a los tumbos el protagonista. La película exhibirá con simpleza y sensibilidad, pero también con humor, aquello que rodea el ambiente del fútbol, la realidad de un equipo del ascenso: los entrenamientos, las reuniones con los dirigentes, la decadencia de un afligido director técnico. Las charlas previas a los partidos en el vestuario concederán al espectador escenas de una comicidad excepcional.
El 5 de Talleres expondrá de forma notable la profunda significación social del fútbol, fundamento de las condiciones de pertenencia a una determinada comunidad.
Todos se reconocerán en el juego y por el juego, por haberse encontrado en algún momento de sus vidas dentro de una cancha, por haber compartido un encuentro fugaz pero sin dudas inolvidable.