En términos de belleza, el rosa puede ser un rubor o un color de labios inocente. Pero aquellas personas que sufren rosácea, no lo verán como un aliado.
Imagen: Yael Steren
Imagen: Yael Steren
En términos de belleza, el rosa puede ser un rubor o un color de labios inocente. Pero aquellas personas que sufren rosácea, no lo verán como un aliado.
Un tratamiento antioxidante y regenerador para utilizar entre la limpieza y la hidratación o nutrición que corrige el enrojecimiento y lo previene. Combatiendo la agresión de los estímulos ambientales e interrumpiendo la respuesta inflamatoria frente a ellos. Su ligereza permite reaplicarlo sobre otros tratamientos según se necesite, en función del estado actual de la piel y su reactividad. Por lo que resulta ideal llevar una pequeña muestra en el bolso como remedio de emergencia.