De Galicia a Bangkok: el universo artístico de PABLO OZO que conquista Asia

Tras inaugurar su primera exposición individual en Asia, Pablo Ozo conversa con Vanidad sobre «States of Alignment», el universo de sus criaturas, la libertad creativa y su creciente proyección internacional

Pablo Ozo, artista: «Mis criaturas hacen lo que nosotros no nos permitimos»

Hay momentos en los que un artista deja de sumar exposiciones y empieza a consolidar un lenguaje propio. Ese parece ser el punto en el que se encuentra Pablo Ozo. Su paso por Bangkok con «States of Alignment» no solo supone un nuevo hito internacional, sino también la confirmación de un imaginario reconocible que ha ido creciendo cuadro a cuadro.

En esta conversación hablamos de ese universo habitado por criaturas que solo responden a sus propias reglas, de la necesidad de crear sin mirar hacia fuera y de lo que significa comprobar que una obra nacida desde la intuición también puede hablar un lenguaje universal.

Pablo Ozo conversa con los asistentes durante la inauguración de 'States of Alignment', su primera exposición individual en Bangkok
Pablo Ozo conversa con los asistentes durante la inauguración de ‘States of Alignment’, su primera exposición individual en Bangkok

De Galicia a Bangkok: el universo artístico de Pablo Ozo que tienes que conocer

En esta exposición hablas de una «especie» propia más que de personajes individuales. ¿En qué momento dejaste de pintar figuras para darte cuenta de que estabas construyendo todo un universo con sus propias reglas?

Más que un momento concreto, fue una idea que siempre ha estado en mi cabeza: crear una realidad con sus propias reglas, que funcione según sus normas (o no-normas), igual que cada universo tiene las suyas. A partir de ahí me dediqué a imaginarlo: qué rasgos harían que, al verla, supieras que estás ante algo distinto a nosotros. Fue un descubrimiento gradual: poco a poco, los cuadros dejaron de ser obras sueltas y se convirtieron en representaciones de esa especie habitando su mundo. Hoy veo cada cuadro como una ventana a ese mundo, como cuando miras un edificio y ves muchas ventanas encendidas, y dentro de cada una hay alguien viviendo su vida. Mis obras son puertas a esas vidas imaginarias.

«States of Alignment» gira en torno al concepto de counter-alignment, la idea de alinearse con uno mismo y no con las normas externas. ¿Crees que esa filosofía nace de una necesidad personal o es una respuesta al momento social que estamos viviendo?

Nace de algo muy personal, entiendo mi obra como un reflejo algo que a todos nos pasa por la cabeza, y creo que justo por eso toca una fibra colectiva. He sentido a través de las obras que la gente desea ser esa persona que seríamos si nadie nos mirase. A estas criaturas les he quitado la razón, así que no pueden hacer otra cosa que ser lo que de verdad son: actúan desde el instinto, sin filtro social. Vivimos un tiempo obsesionado con alinear (culturas, comportamientosnos hemos vuelto muy iguales), y quiero usar esa misma palabra para nombrar lo contrario. Counter-alignment no es rebeldía ni ir contra nada; es seguir lo que te nace. Y creo que la gente proyecta en eso un deseo muy de ahora: poder ser uno mismo sin pedir permiso.

Las obras de Pablo Ozo protagonizan la exposición 'States of Alignment' en Bangkok, consolidando su proyección internacional
Las obras de Pablo Ozo protagonizan la exposición ‘States of Alignment’ en Bangkok, consolidando su proyección internacional

Tus criaturas no pertenecen a ningún lugar reconocible, pero despiertan una sensación de familiaridad. ¿Qué emociones buscas que el espectador proyecte sobre ellas más que entenderlas racionalmente?

Creo que la familiaridad no viene del sitio, viene de lo que hacen. Estas criaturas hacen abiertamente lo que nosotros no nos permitimos: se pelean sin culpa, se abrazan sin miedo, se caen sin disimulo… Cuando alguien se reconoce en eso, lo que se le remueve es su propia ternura, y ve en ellos algo atractivo.

Has creado dieciocho obras específicamente para Bangkok. ¿Cambió algo en tu proceso al saber que iban a exponerse por primera vez tan lejos de casa o prefieres que el contexto nunca condicione la pintura?

Sí y no. Para mí esto es casi un punto de honor: a la pintura no la condiciona tanto el destino, sino la historia que quieres contar. Lo que sí cambió fue la intensidad con la que lo viví: saber que las obras iban a cruzar medio mundo y verse por primera vez tan lejos de casa te exige estar a la altura, y eso hace que le des una vuelta más a cada pensamiento, a cada decisión, hasta que todo encuentra su sitio y empiezas a fluir. Al mismo tiempo hay algo muy bonito en ello: precisamente porque mis criaturas no pertenecen a ningún lugar, viajan sin necesidad de traducción.

El artista gallego Pablo Ozo recibe a los visitantes durante la inauguración de su muestra en Bangkok
El artista gallego Pablo Ozo recibe a los visitantes durante la inauguración de su muestra en Bangkok

La escena artística asiática vive un momento de enorme crecimiento. Después de esta primera experiencia, ¿qué te ha sorprendido del público y de la manera en que se relaciona con tu obra?

Lo que más me sorprendió fue la entrega y la falta de distancia. Me encontré gente que se acercaba al cuadro y conectaba de verdad con la idea, que se paraba, se iba y volvía a mirarlo. Que a diez mil kilómetros leyeran el cuadro con esa profundidad y cariño es algo que no se me va a olvidar.

Encontré una capital de arte de verdad: museos como el MOCA, proyectos tan ambiciosos como el Khao Yai Art Forest, una bienal, coleccionismo serio y un apetito enorme por lo nuevo. Bangkok no está alcanzando a nadie; está marcando su propio ritmo. Y sentirme acogido con esa calidez estando tan lejos fue increíble.

Afirmas que pintas desde la memoria y la invención, nunca desde fotografías. En una época dominada por la imagen inmediata, ¿sientes que pintar desde el recuerdo es también una forma de resistencia?

Sí, aunque no lo hago por rebeldía sino porque es lo que me sale. Siempre sentí que no quería copiar el mundo, sino inventarlo. La memoria es infiel por asÍ decirlo: deforma, exagera, se olvida de cosas y agranda lo que te importa. Para mí refleja más mi realidad, y en esa deformación es donde nace mi especie (las manos se hacen enormes, los ojos crecen, la nariz se redondea). Eso no lo da ninguna cámara, lo da el recuerdo equivocándose, así como mi propio instinto. Por eso tampoco corrijo lo que parece un error: muchas veces el error es la parte más honesta del cuadro.

Vista general de la inauguración de 'States of Alignment', la exposición de Pablo Ozo que marca su debut individual en Asia
Vista general de la inauguración de ‘States of Alignment’, la exposición de Pablo Ozo que marca su debut individual en Asia

Da la sensación de que tus cuadros ya no son solo obras independientes, sino capítulos de una historia mucho mayor. ¿Imaginas que este universo pueda expandirse en el futuro hacia otros formatos, como instalaciones, publicaciones o incluso narrativas audiovisuales?

Sí, y la verdad es que ya está empezando a pasar. La pintura es y va a ser siempre el corazón de todo, pero una especie es un universo, y un universo no quiere quedarse quieto en una pared. Si estas criaturas tienen su anatomía, sus reglas, su manera de moverse, es natural que en algún momento quieran salir del lienzo.

Estoy empezando a explorar la escultura con un taller que lleva décadas produciendo obra de artistas internacionales, y me ilusiona muchísimo ver a mis figuras hechas «realidad». Tengo claro que esto es el primer capítulo, y el universo va a seguir creciendo y ocupando formatos nuevos.

Hace apenas unos años soñabas con llevar tu obra a Asia y hoy, tras Bangkok, ya tienes una exposición en Shenzhen. ¿Hay algún momento de estos últimos meses en el que hayas pensado: «esto ya está pasando de verdad»?

A veces pienso que ojalá lo hubiese reflexionado más. Muchas veces nos centramos en lo que queremos crear o hacer, en mi caso esta obra y todo esto que está sucediendo, pero no me he parado lo suficiente a valorarlo durante el proceso. Sí he sentido el honor y la gratitud de que suceda, pero he ido fluyendo con las creaciones y las exigencias en tiempos para llevar todo a cabo. Lo estoy viviendo mucho ahora, a posteriori, que he podido pararme. Hubo momentos impresionantes, como el día del montaje en Bangkok, cuando vi las dieciocho obras colgadas juntas en una sala inmensa, a más de diez mil kilómetros de mi pueblo. También al ver mi nombre en Shenzhen, es como que no terminas de procesarlo, pero a la vez te sientes lleno.

La exposición 'States of Alignment' reúne una serie inédita de obras creadas por Pablo Ozo para su debut en Asia
La exposición ‘States of Alignment’ reúne una serie inédita de obras creadas por Pablo Ozo para su debut en Asia

Si dentro de diez años alguien descubre «States of Alignment», ¿qué te gustaría que entendiera sobre el artista que eras en este momento de tu vida?

Me gustaría que entendiera que todo esto lo hice desde lo que me salía y me alegra dar pasos sin pedir permiso a nadie. Que construí mi obra y mi propia forma de vida para poder dar rienda suelta a lo que siempre he querido, que es pintar, y eso hizo que construyese una vida al rededor de ello. Si dentro de diez años alguien descubre «States of Alignment», me gustaría que sintiera esa libertad: la de alguien que se la jugó de algún modo a hacerse caso a sí mismo, sin garantías. No estaba calculando una carrera ni intentando encajar en nada; estaba dando vida a una especie y quería que el mundo la conociese.

¿Cuáles son los siguientes pasos de Pablo Ozo?

Ahora mismo estoy digiriendo Bangkok, que ha sido enorme, y dejando que respire. En Asia la cosa sigue: el group show de Shenzhen acaba de arrancar y continúa hasta septiembre, así que ese vínculo con el continente continúa. Pero después de exponer tan lejos, lo que más me apetece es crear desde aquí. Seguir ensanchando el universo, obra nueva, dar el paso a la escultura, dejar que estas criaturas ocupen nuevos formatos y espacios que hasta ahora no habían tocado. Veremos a dónde nos lleva el instinto.

Pablo Ozo inaugura 'States of Alignment' en Bangkok, una exposición que consolida la proyección internacional del artista gallego
Pablo Ozo inaugura ‘States of Alignment’ en Bangkok, una exposición que consolida la proyección internacional del artista gallego

Lulu Callejas @lulu.callejas

Imágenes: cortesía del artista

/

Living

/

Te puede interesar