Erik Bruccia, diseñador de EAFTIMOS: «Hay marcas que nacen sin un discurso real y acaban vendiendo un logo sin identidad»
Erik Bruccia, de EAFTIMOS, gana el premio Premio Pelonio New Talent en la pasada MBFWM. Imagen: cortesía de la marca
Una firma nacida casi en silencio acaba de sacudir la moda española… y no, no es casualidad. Detrás de EAFTIMOS hay algo más que ropa: ritual, obsesión y una historia que se siente en cada pieza. Hablamos en exclusiva con su diseñador Erik Bruccia:
Uno de los puntos más fuertes en el mundo de la moda española es el talento emergente, el cual se distingue gracias a su enfoque en la artesanía, la concepción vanguardista de las prendas y en una mirada puesta en la sostenibilidad.
Y entre todas las propuestas de las que podemos disfrutar en España, hoy hablamos con EAFTIMOS, una firma que nace en el año 2023 y que destaca por tener un enfoque artesanal y conceptual, combinando además de ropa, marroquinería propia y una fuerte narrativa al frente de todas sus colecciones. El ejemplo claro de ello es «NIERIKA», la última propuesta de la firma inspirada en una tribu contemporánea que vive por y para la naturaleza con la que el diseñador ha sido el primer premiado del Premio Pelonio New Talent en la última edición de EGO en MBFWMadrid
En Vanidad, hemos hablado con el diseñador para conocer más de cerca al nuevo nombre de referencia en la industria de la moda española y que, de primera mano, nos cuente más detalles de su propuesta.
Look de la colección «NIERIKA» de EAFTIMOS
Erik Bruccia: «No quería hacer solo ropa, quería construir un lenguaje»
¿Qué crees que ha visto el jurado en EAFTIMOS que les ha hecho decantarse por tu propuesta?
La coherencia y la artesanía que hemos dedicado al calzado y la joyería. También cómo hemos cuidado todos los detalles y la cohesión: desde la inspiración, las piezas, los colores, la producción musical, el fashion film que grabamos en Lanzarote, la escenografía… Todo tenía una intención y se midió al detalle.
¿Cómo ha sido el proceso de traducir algo como un ritual en prendas concretas?
Ha sido un proceso bastante orgánico, porque al final un ritual no deja de ser una sucesión de pasos que siempre se repiten pero que tienen un sentido detrás. Y ahí es donde encontré la conexión, por ejemplo, con el calzado. Para nosotros, hacer un zapato es casi como un ritual en sí mismo. Empieza desde la selección de materiales, el patronaje, el corte, coser, montar sobre la horma con clavos, construir la suela, pulir… Cada paso tiene su tiempo y su intención. Entonces, no ha sido tanto traducir un ritual en algo visual, sino darme cuenta de que el propio proceso de creación ya lo era. Y lo interesante ha sido respetarlo, no acelerarlo, y dejar que eso se refleje en el resultado final.
La escenografía fue algo muy curioso del desfile. ¿Qué quisiste reflejar? ¿Y con la música?
Desde que empecé en el mundo de la moda, la escenografía fue algo que me cautivó, siempre que haga un show buscaré que la escenografía tenga mucha personalidad y coherencia. En este caso, volviendo a lo que hablábamos antes sobre el ritual, quisimos darle protagonismo a ello, creando un símbolo a la colección e incluyendo un chamán como parte final del show para meter más fuerza y sentido a todo.
En cuanto a la música, estoy muy contento con el equipo, nos inspiramos mucho en grupos musicales que tienen discos de 1990 con un aura muy tribal y ritual. Fran y Kelvin, los productores, fueron fusionando todo, y conseguimos hacer un track por cada tres looks del desfile. Luego, uno penúltimo para el chamán, que era la figura más protagonista y, finalmente, el carrusel, inspirado en un grupo musical de Lanzarote que hace batucadas. Ese fue el broche final, sonaba como si fuera una fiesta.
¿Qué le falta —y qué le sobra— ahora mismo a la moda emergente española?
Sinceramente, no creo que le falte nada. Hay muchísimo talento y cada vez salen diseñadores con más fuerza, con más información y con una visión muy clara. Es un momento bastante potente en ese sentido. Quizá, si tuviera que decir algo, creo que falta honestidad en algunos proyectos. Hay marcas que nacen muy rápido, sin un discurso real detrás y acaban pareciéndose entre ellas o basándose más en vender un logo que en construir algo con identidad.Al final, en la moda hay espacio para todo, pero personalmente lo que más me interesa, y lo que más respeto, es cuando una marca tiene algo que decir y es fiel a eso, aunque sea más lento o más difícil.
Look de la colección «NIERIKA» de EAFTIMOS
¿Qué miedo tienes ahora mismo como marca? ¿Dónde no quieres que acabe EAFTIMOS?
Siempre surge ese miedo de consolidar marca y proyectar, pero tengo confianza y el momento llegará pronto. Sobre donde no quiero que acabe, es en una marca que hace ropa sin sentido, con logos gigantes, masificada…
¿Cómo debería evolucionar tu marca en los próximos dos años?
Debemos ser fieles a la estrategia como empresa, movernos bien, hacer una posible colaboración con sentido con otra marca, posicionarnos en el mercado y crear una comunidad sólida y fiel.
Look de la colección «NIERIKA» de EAFTIMOS
Vamos ahora a conocerte un poco mejor. Antes de EAFTIMOS, ¿quién eras y qué te hizo decidir que querías dedicarte a esto?
Esto es muy interesante por qué poca gente lo sabe. Yo antes de hacer moda, siempre fui cocinero, estudié cocina y gastronomía en León. siendo menor de edad trabajé en varios restaurantes y seguí siéndolo prácticamente hasta hace dos años, que incluso viviendo en Madrid tuve que seguir en esta misma profesión para seguir alimentándome e invirtiendo. He llegado a trabajar en hasta tres sitios a la vez para poder invertir de forma potente, viajar y conocer gente del sector.
Una de las cosas que me guío hacia el mundo de la moda fue que, desde pequeño, todo esto viene de familia. Mi abuela y madre se dedican a ello, y el hacer una marca siempre fue algo que tenía en mente. Lo que sí que no me esperaba era hacer una que fuera en formato runway, que lo hice por un proceso introspectivo que tuve mientras estudiaba moda aquí en la capital. No quería hacer lo que todo el mundo hacía, que eran sudaderas y camisetas, me apasionaban mis desfiles, y me metí de lleno, este es nuestro segundo en apenas dos años.
¿Cómo nace EAFTIMOS y qué querías que fuese desde el principio?
Tuve un fuerte proceso de introspección tras el cierre de mi primera marca que era muy comercial, no estaba a gusto, necesitaba pensar y hacer algo fiel a mí. Y aquí llegó EAFTIMOS, que nace de una necesidad bastante personal. No fue tanto desde la perspectiva de «voy a crear una marca», sino más bien buscaba encontrar una forma de expresar cosas que no sabía explicar de otra manera. Desde el principio tenía claro que no quería hacer solo ropa. Quería construir un lenguaje, algo con carga emocional, donde cada pieza tuviera un sentido y no fuese solo estética. Y, sobre todo, que fuese honesto. Que no respondiera a lo que se supone que tiene que ser una marca, sino a lo que yo necesitaba contar en ese momento. Con el tiempo ha ido creciendo, pero esa idea inicial sigue siendo la base de todo.
Carrusel final de la colección «NIERIKA» de EAFTIMOS presentada en MBFWM
Ganar este premio llega en un momento muy concreto de tu trayectoria. ¿Cómo estás tú personalmente ahora?
Esto me ha puesto muy contento a nivel personal porque ver a dónde está llegando todo esto, gracias a la familia y al equipo — que ha sido siempre el mismo—, es un mérito grupal.Empezamos un grupo de amigos, cada uno tocaba un palo de la marca, y con constancia y esfuerzo hemos conseguido esto que hablamos hace dos años. entrar en EGO en el marco de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. Decíamos: «Algún día estaremos ahí, tenemos fe».
¿Hay algo de esta colección que no volverías a hacer en la siguiente?
Creo que la colección fue realmente completa, de la cabeza a los pies, incluyendo accesorios propios. No obstante, replantearía el tema de los botones. Los botones de toda la colección fueron seleccionados al detalle, comprados en una mercería y, obviamente, una tienda no puede surtirte con toda una colección. No los había por ningún lado, entonces es insostenible porque llegó un momento en el que realmente no había nada en ningún lado. Tocó reflexionar y cambiarlos por otra cosa en medio del proceso.
Look de la colección «NIERIKA» de EAFTIMOS en MBFWM
¿Cómo es realmente ser diseñador emergente hoy en España? ¿Qué te gustaría que cambiase en la industria para los perfiles como el tuyo?
Es bastante intenso, la verdad. Hay mucha libertad creativa y muchas ganas de hacer cosas, pero al mismo tiempo todo pasa muy rápido y muchas veces tienes que ser diseñador, director creativo y empresario a la vez. También hay una energía muy fuerte ahora mismo, mucha gente joven proponiendo cosas interesantes y con una visión muy clara, y eso es lo que hace que todo avance. Si tuviera que cambiar algo, no sería tanto a nivel creativo, sino estructural. Que hubiese más apoyo real para que los proyectos puedan sostenerse en el tiempo, no solo arrancar. Porque hay muy buenas ideas, pero lo difícil es darles continuidad y convertirlas en algo sólido.
¿En qué momento crees que dirás: «vale, ahora sí lo he conseguido»?
Me considero una persona que me exijo mucho y me meto mucha presión, pero me gustaría que EAFTIMOS desfilara en grandes pasarelas internacionales, tener más estabilidad y, sobre todo, que toda la familia del equipo que ha estado desde que ni si quiera sabíamos cómo llamar al proyecto, vivan y se alimenten de la marca.