
Hay mucha profundidad en tus letras… ¿Qué hay detrás de la mente del compositor para crear obras así?
Para mí se basa mucho en romantizar e inspirarse en lo cotidiano. Hay bastante conflicto, tensión, resolución y armonía en las cosas comunes del día a día, así que simplemente se trata de observar con los ojos bien abiertos.
Me he dado cuenta de que mis compositores, autores, e incluso directores de cine favoritos, tienen todos la misma habilidad de convertir una idea cotidiana en un sentimiento existencial que te replantea tu forma de ver la vida.
Con el paso del tiempo se ve una progresión de tu música hacia ritmos un poco más moviditos, como el salido hace unos meses «la ciudad». ¿Cómo crees que ha evolucionado tu sonido y qué te pide el cuerpo hacer este 2025?
Es una transición natural que viene con mudarse de países y vivir nuevas experiencias. Salir más de noche, ir a conciertos, festivales… También es una consecuencia de tocar en vivo, y querer tocar canciones que permitan moverte más.
Los inicios de mii proyecto estuvieron muy marcados por la época de la pandemia, así que la necesidad que tenía de expresarme era usando sonidos más lentos y cálidos, los cuales sentaron las bases para ese sonido inicial.
Sin embargo, hoy esa necesidad es diferente. Hay hambre de aventura, de vivir experiencias y crear memorias, y a eso se le suele acompañar con música más movida.
En el tema antes mencionado colaboras con Alleh & Yorghaki, dos de los artistas más pegados del momento. Cuéntame un poco de dónde viene esa unión con ellos.
Son colegas desde hace bastante, antes de que toda esta locura de «Capaz (merengueton)» empezase. Ellos empezaron la canción y yo me sumé en verano del 2023. De ahí en adelante fue momento de pulirlo y esperar el momento correcto para que saliese.
La verdadera felicidad en esta vida de artista está en poder colaborar con tus amigos, y a mí me llena de orgullo poder participar en un proyecto tan vanguardista para la música de nuestro país, con personas a las que considero familia.

También has colaborado con Paula Cendejas. A propósito, ¿con qué otro español te gustaría juntarte a continuación?
Con Valeria Castro me encantaría trabajar. Tiene una sensibilidad y un sentido de identidad en sus letras que me hacen apreciar mucho más mis propias raíces. Es irónico pero así funciona el arte, ves a alguien representar tan bien su cultura, que te obliga a mirar internamente y sentirte orgulloso de la tuya.
También estoy obsesionado con Claudio Montana. Coincidimos hace unos meses en Berlín, en un evento organizado por adidas, y muy rápido percibes lo culto que es.
Viene gira larga… Miami, Barcelona, Madrid, Valencia, Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Caracas… ¿Cómo te preparas mentalmente para un tour global como el que te espera?