El DESTINO con más «glow» se encuentra en esta (casi) remota isla africana

Ahora que el término «glow» se ha apoderado de nuestras conversaciones y rutinas de «skincare»–, nos disponemos a corroborar los beneficios del destino que ya apunta a convertirse en toda una eminencia dentro del «wellbeing» de lujo.

¿Quién, a día de hoy, –que esté familiarizado con la jerga de la Generación Z–, no sueña con vivir en un constante glow up? O, lo que es lo mismo, ¿en una incesante transformación, física y mental, que resulte en nuestra mejor versión? No como destino final, sino como motor de mejora continua…

Lejos de fórmulas milagrosas y recetas secretas que nos aseguran conseguir nuestra faceta más glowy bajo la normalidad de una pantalla, desde Vanidad hemos decidido que sería mejor recorrernos más de 9.000 kilómetros (eso sí, de manera directa y sin escalas gracias a World2Fly), para descubrir el que algunos ya apodan como el destino por excelencia del wellbeing de lujo.

Y es que entre playas infinitas de arena blanca, aguas cristalinas bañadas por arrecifes de coral, inviernos que saben a verano, bosques frondosos con cascadas vertiginosas, dholl puris y biryanis picantes y una representación de casi todas las culturas (india, china, africana y europea), Isla Mauricio derrocha una energía única, capaz de renovar hasta al más escéptico.

Por qué viajar a Isla Mauricio

Isla Mauricio: en busca del glow perdido

Los reclamos que erróneamente llaman a turistas y recién casados a Mauricio no son, para nada, lo que en este viaje nos ocupaba. ¿Nuestro objetivo? Recuperar el glow perdido. Ese que, por querer estar siempre a la altura de una ciudad como Madrid, con su siempre incesante (y a veces exigente) agenda social, habíamos visto apagarse.

Ni en nuestros mejores sueños habríamos imaginado que la respuesta la encontraríamos en el corazón del Océano Índico, en una isla volcánica del sureste africano, parte de un archipiélago llamado Mascareñas, y junto a las islas de Reunión y Rodrigues. Pero lo cierto es que Isla Mauricio llegó a nuestros planes como el antídoto perfecto a ese desgaste urbano que ni el mejor de los detox tecnológicos podría apaciguar. Era la perfecta invitación a reiniciar.

Concretamente, fueron Sugar Beach 5* y Long Beach 5* –ubicados al oeste y este de la isla respectivamente–, los hotspots encargados de acogernos en sus santuarios de bienestar, alejándonos del turismo acelerado y de cualquier checklist que nos impidiera vivir el viaje sin prisas.

Convertidos en auténticos epicentros del lujo consciente, ambos forman parte del grupo Sunlife, un referente en la industria hotelera de Mauricio que entiende el lujo no como ostentación, sino como la capacidad de ofrecer experiencias que realmente transformen. Y así fue.

Por qué Isla Mauricio es el destino que no sabías que necesitabas

La primera sorpresa llegó con Long Beach 5*, nuestra primera parada. Un resort de diseño contemporáneo y alma vibrante que se sitúa en una de las playas más amplias y paradisíacas de la isla: Belle Mare.

Long Beach Mauricio

Aquí, el glow up es activo: clases de fitness al aire libre, un gimnasio de última generación, cocina variada, saludable y sin artificios basada en productos locales y de temporada, e incluso excursiones guiadas para conocer la flora endémica y sesiones de sound healing. Todo pensado para restaurar ese equilibrio que Madrid, con todo su encanto, nos estaba quitando.

Long Beach Mauricio Santé

También Santé se abrió a nosotros como el place to be donde dejarnos de Piña Coladas y empezar a preparar elixires de salud. Y es que allí conocimos a Vini, quien, sin tener ningún tipo de vinculación con el Real Madrid –más allá de ser fanático indiscutible del equipo blanco (la mayoría en la isla lo son)–, nos compartió los poderes casi sobrenaturales que escondían los cócteles sin alcohol que allí preparaba siguiendo las recetas de su abuela.

Inspirándose en plantas con propiedades medicinales e utilizando ingredientes botánicos locales, cada una de sus creaciones está meticulosamente diseñada para curar, nutrir el cuerpo y deleitar los sentidos.

Chef Garden en Long Beach

Ahora bien, lo que verdaderamente nos fascinó de este resort fue su spa (y sus impresionante hammam), ubicado a la orilla de un lago que lo convierte en algo más que un oasis de paz y serenidad. No se puede explicar con palabras.

En él, los tratamientos (te recomendamos encarecidamente «Viaje a Mauricio»), se inspiran en tradiciones curativas ancestrales y están pensados para conectar cuerpo y mente, siempre en armonía con el entorno natural de la isla. Cabe destacar que los rituales y productos que utilizan para ellos parten de «GLOW», la nueva experiencia de spa y bienestar sostenible de Sunlife.

Construida sobre tres pilares fundamentales –energía natural, energía nutritiva y energía creativa– su propósito pasa por potenciar la vitalidad de quien en ellos se hospeda, guiándonos hacia un equilibrio profundo que no busca desconectarnos del mundo, sino reconectar con nosotros mismos. ¿Cómo lo consigue? Celebrando las propiedades energizantes y restauradoras de Mauricio, empleando productores e ingredientes locales –como la sal marina y el aceite de moringa–, así como envases biodegradables y reciclables.

Sugar Beach 5*

Frente a las aguas mansas de Flic en Flac se encontraba nuestra segunda parada: Sugar Beach 5*, un resort con una arquitectura de inspiración colonial y pequeñas villas blancas de dos alturas rodeadas de vegetación que se abren al mar desde cualquier enclave.

Con una de las piscinas más grandes de la isla (2000m2 para ser exactos) y tres exclusivos restaurantes (entre los que se encuentra Buddha Bar, el mejor lugar de Mauricio para disfrutar de un buen sunset), el resort ofrece una propuesta wellness de lo más completa, también enmarcada bajo la nueva identidad de bienestar de Sunlife: «GLOW».

La piscina más grande de Mauricio

Su spa es perfecto para dejarse llevar, con tratamientos como «Viaje Cósmico», el cual combina aceites esenciales, cuarzos y sonidos naturales pensados para aliviar tensiones, aumentar la conciencia, envolvernos en positivismo y encender nuestro glow interior.

Spa en Sugar Beach

La propuesta se complementa con espacios tan únicos como la Beauty Bubble, el lugar ideal para todo amante de lo beauty (aquí podrás hacerte desde un masaje relajante hasta una sesión de manicura y pedicura), así como con actividades que van: de clases de yoga y paddle surf al amanecer, a talleres de baile y clases de escritura creativa diseñadas para reducir el estrés y fomentar nuestra autoexpresión y confianza.

Porque, a veces, el verdadero glow no viene de la mano de ninguna rutina de skincare, sino de un estilo de vida que nos devuelve a lo esencial: dormir bien, comer con consciencia, moverse con energía y respirar con profundidad.

Amiga, si tú también andas en busca del glow perdido, este es un pequeño recordatorio de que, para brillar por fuera, primero hay que iluminarse por dentro. Y Mauricio es el mejor destino para conseguirlo en tiempo récord.

 

Anna Alarcón @_annalarcon

Imágenes: Cortesía de Sugar Beach 5* y Long Beach 5*.

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