MAIG, cantante: «No rechazo mi identidad pasada, pero tampoco me engancho a ella»

Entrevistamos a MAIG sobre el lanzamiento de su nuevo disco «Prou», donde se adentra en un sonido más guitarrero, crudo y emocional. ¡Continua leyendo para saber más!

MAIG presenta su nuevo álbum «PROU»

La cantante catalana atraviesa una etapa de transformación. Tras meses marcados por el cambio, la pérdida y el aprendizaje, la artista presenta un proyecto mucho más crudo, directo y honesto, donde el rock de los 60 y 70 convive con reflexiónese sobre el paso del tiempo, la identidad y al necesidad de aprender a poner límites.

Con «PROU», un álbum construido desde la intuición, la nostalgia y la búsqueda personal, la artista se aleja del miedo a equivocarse para abrazar una nueva manera de crear, más libre y consciente. En esta conversación, MAIG expone sus vivencias detrás de los bloqueos creativos, la influencia de referentes como Bowie o The Cure, o incluso el peso emocional que atraviesa el disco y la importancia de dejar de sobrepasar el arte. Como la propia cantante señala: a veces decir prou es precisamente lo que te permite avanzar.

¿Qué diferencia clave ves entre la MAIG de hace un año y la de ahora? 

La sensación de seguridad en cada paso que hago. Aceptar que lo que he decidido en  un pasado ya está hecho, y vivir con ello. Ha sido un año muy intenso, he pasado momentos muy duros, como la pérdida de mi abuela, que me ha marcado muchísimo.  He creado desde la necesidad de crear, desde la reflexión y el aceptar el paso del  tiempo, el hecho de que las cosas cambian y la gente se transforma (igual que una misma).  

¿En qué momento sentiste que tu proyecto empezaba a tomar una dirección más  clara?  

Hubo un día en el que de repente todo hizo click. Cuando empiezas una idea todo son esbozos muy borrosos en los que les ves potencial, pero no encajan del todo y ahí  puedes pecar de frustrarte y acabar bloqueándote. Me acuerdo de un momento hace  unos meses donde estaba yo en una exposición de David Bowie en Londres. Había una mesa con todo de cartas, esbozos y reflexiones que había hecho y en una de esas que me llamó la atención una reflexión que había hecho sobre cómo él vivía y veía la música: «The paths are not to be discovered but made, and the activity of making music changes both the maker and the destination».

Me marcaron muchisimo sus palabras. Ahí dejé de sobrepensar el acto de crear, simplemente creé, me permití crear  mi camino y cambiar de opiniones, contradecirme, evolucionar. Gracias a esa reflexión  pude quitarme el bloqueo creativo y acabar temas del álbum como «ja no tinc 12 anys»  o «maig prou!».

¿Qué has aprendido en este último año que haya cambiado tu forma de hacer  música?  

Que a veces decir prou (basta) en el momento correcto dentro de un proceso creativo es la cosa más beneficiosa para el proyecto. He tendido a pecar de, en un proceso de composición, sentir que si no acabo un tema de una sentada significa que no es un buen tema, pero a veces las mejores ideas toman su tiempo, y nacen desde  un punto de calma que si te rallas nunca vas a conseguir. Poner límites y comunicar mis necesidades es lo más beneficioso que he podido hacer este año.  

¿Dirías que este disco marca un antes y un después en tu carrera? 

La verdad es que siento que si. Es un disco en el que confío mucho, lo llevamos creando ya un buen tiempo, y siento mucha paz con el resultado final. Creo que plasma muy bien quién soy actualmente, en que creo, lo que deseo y en lo que fallo o gano. El  proceso de creación de este a mí ya me ha marcado, y a ver cómo me llega a marcar en  un futuro…  

En esta nueva etapa hay un sonido más directo, más orgánico… ¿de dónde nace ese  cambio?  

Pues nace del ejercicio en indagar los referentes que tuve yo de pequeña inculcados  principalmente por mi madre, como serían The Cure, Bowie, Patty Smith o The Strokes, y darme cuenta que tengo toda una faceta dentro de mí aún no explorada. Quería  intentar conseguir esa sensación del rock de los 60-70-80s que marcó tanto la  generación de mis padres y por consecuencia me marcó a mí.  

MAIG para la sesión fotográfica para la presentación de su nuevo álbum
MAIG para la sesión fotográfica para la presentación de su nuevo álbum
¿Tenías claro desde el principio que querías ir hacia algo más crudo y enérgico o ha  sido un progresivo?  

Sí, ha sido algo bastante consciente des del inicio, de hecho el primer día, la primera  cosa que les dije a Joan y Gela (productores del disco) fue que teníamos prohibido usar pads, cosa que creo que hemos cumplido bastante bien jajaja.  

¿De dónde nace tu inspiración para los procesos creativos de tus proyectos? ¿Y qué  elementos son clave para ti cuando empiezas a construir una canción? 

Pues para este disco, las principales inspiraciones han sido mi abuela, que falleció hace  unos meses y marcó un antes y un después en la percepción de mi vida y en cómo  quería enfocar el disco, y el paso del tiempo, que ha sido tema recurrente este último  año en vida. Siento que gracias a este proyecto he podido procesar situaciones de mi  vida que se me habrían hecho bola en un pasado.  

¿Qué has descubierto de ti como artista al trabajar con este sonido más «de banda»? 

Cuando trabajas con sonidos más crudos es mucho más difícil disimular lo que se te da mal. Anteriormente me pasaba que siempre que me costaba avanzar con un proyecto,  una canción, usaba un pad o sonido más electrónico para amenizar el tema y en un tema está bien, pero recaí demasiado en el recurso. Por eso al empezar el álbum nos  prohibí usar sonidos electrónicos, porque quería que fuera un ejercicio de aprendizaje de cómo se sentía grabar un álbum «a la antigua», sin atajos. 

«Vull Perquè No Puc» y «Tres Estius Més» han sido la carta de presentación de esta  etapa. ¿Por qué elegiste esas canciones para abrir el camino? 

«Vull perquè no puc» fue el primer tema que escribí y dije: vale, estamos haciendo un álbum y quiero que suene así. Me encanta y lo elegí porque sabía que haría un  impacto, es un tema que o lo tomas o lo dejas, y me gustaba esa sensación. Con «Tres estius més», simplemente me encantaba el tema. Se sentía fresco, con ese  punto de nostalgia que me encanta. Narrativamente era el que me cuadraba más.  

¿Qué crees que cuentan estas dos canciones sobre el momento en el que estás  ahora?  

Siento que son dos temas con mucha actitud, y justo es un momento donde  siento mucha seguridad en mi proyecto, voy con paso firme, que es algo que puede que aflojara el año pasado. A parte, tengo muchísimas ganas de verano y «tres estius més» será la banda sonora de mi verano.  

¿Cómo ha sido la reacción del público a estos singles? ¿Te ha sorprendido algo? 

Muy positiva, estoy súper agradecida con todo el cariño que le ha dado el público a los  temas la verdad. Yo estaba segura de que a mí me gustaban, pero nunca sabes si le  gustará a la gente. Tampoco fue una preocupación en mente la verdad, últimamente me focalizo en hacer música que yo sienta al 100% y intento no guiarme por las voces  externas.  

MAIG, la cantante catalana presenta su álbum debut
MAIG, la cantante catalana presenta su álbum debut
El álbum gira en torno a la idea de prou, de decir «suficiente». ¿Qué significa esa palabra para ti en este momento?  

Pues tiene dos significados muy opuestos en mi vida actualmente. Prou puede ser,  como habéis dicho, «suficiente», pero también puede ser «no n’hi ha prou», que es «no  es suficiente o queremos más». Para mí significa saber poner límites cuando lo sientas  correcto, y dejarte llevar cuando lo veas claro. Mantener control sobre tu vida,  fluyendo cuando te apetezca y aprender a decir no aún que te sientas presionado a  decir lo contrario.  

¿Hay alguna historia o emoción que atraviese todo el disco?  

En parte si, ya que escribir estos temas este año ha sido como tener un diario, plasma muy bien el miedo que he sentido por el paso del tiempo, y la aceptación a la que he  llegado recientemente. Hay cierta sensación de libertad que se respira en temas como «ja no tinc 12 anys», en el puente, o «nou any nova jo» donde me reconcilio con mi yo del pasado y acepto que soy otra persona. No rechazo mi identidad pasada, pero tampoco me engancho a esta. 

Las nueve canciones mantienen una cohesión muy clara, ¿hay un hilo narrativo o  conceptual que has seguido a la hora de construir el disco?  

Lo que he tenido claro es que quería que transmitiera esa rebeldía y energía que se vivió en los 60s con el movimiento «Ye Ye» y principios de los 70s con «Woodstock».  También es verdad que hemos hecho muchos temas para este disco, y nos hemos  quedado con los mejores y los que tenían más coherencia.  

¿Qué canción sientes que define mejor el espíritu del álbum?  

Te diría que o «Maig prou» o «Ja no tinc 12 anys». «Maig prou» transmite la faceta más pícara del disco, más rebelde, mientas que «Ja no tinc 12 anys» resume muy bien la faceta más introspectiva.

En este proyecto hay una estética muy marcada, con referencias a los 60, 70 y 80.  ¿Qué te atrae de ese imaginario?  

Desde pequeña que la música que se ha escuchado en casa ha sido el rock de los  60s-70s. Desde The Cure a David Bowie o incluso a nivel nacional iconos como Concha Velasco. Este último año, al estar indagando en mis primeros referentes musicales,  sentí una curiosidad muy fuerte hacia toda esa visualidad. A partir de ahí, indagué en la Nouvelle Vague, en Nancy Sinatra, Twiggy, Jane Birkin, y otras estrellas que marcaron esas décadas. El naranja es mi color favorito por lo que cuando pensé en qué color quería como mi identidad no dudé ni un segundo. A partir de ahí construí con mi  equipo todo lo que ahora es la parte visual del álbum, y la verdad es que estoy súper  contenta con el resultado. 

MAIG elige las tonalidades anaranjadas como identidad para la presentación de su nuevo disco
MAIG elige las tonalidades anaranjadas como identidad para la presentación de su nuevo disco
¿Cómo trabajas la relación entre lo visual y lo musical? ¿Van de la mano desde el  inicio?  

Para mí, la comunicación visual de una pieza es igual de importante que la música de  esta. Crecí mirando videoclips que me salían por YouTube o MTV, y siempre he sido super cinéfila. Cuando escribo un tema ya me imagino cómo querré que sea el video  que lo acompañe.  

La portada del disco transmite esa sensación de espera o duda… ¿qué querías contar  con esa imagen?  

Quería transmitir la sensación que creo que sentimos mucha gente de mi generación, y  lo que he sentido personalmente este último año, de estar a la espera del paso del  tiempo pero a la vez sentir que las cosas no avanzan y por ende sentirse un poco  desesperado… yo por suerte ya no estoy en ese momento vital y creo que tengo un  camino bastante claro por donde quiero avanzar, pero al final cuando eres joven tienes  muchas dudas, llevas toda la vida acostumbrado a que te digan lo que tienes que hacer,  que tienes que seguir un camino marcado por personas externas (tus padres,  profesores, etc) y de repente haces dieciocho años y eres tú el adulto que tiene que pensar soluciones y encontrar la forma de tirar para delante sin ningún tipo de guía. La  sensación de que dependes de otras personas aún que, como adulto, tu vida dependa  únicamente de tus decisiones presentes y futuras.  

¿Sientes que con este álbum has encontrado tu identidad como artista o que todavía  estás en búsqueda?  

Siento que 100% he encontrado mi identidad. Para llegar a este punto he tenido que  pasar por muchas otras fases de duda y de no encontrarme, y eso también lo  encuentro bonito. No rechazo hacer un giro de 180º en un futuro y pasarme a otros géneros o estéticas visuales, pero de momento estoy muy contenta con esta “era” y  quiero seguir en este camino durante una temporada. Soy una persona muy inquieta por lo que quién sabe dónde estaré de aquí 2 años jajaja.  

¿Qué crees que hace reconocible a MAIG hoy en día?  

Creo que mis letras es mi punto fuerte, al menos yo lo siento así. Es la parte del  proceso donde le pongo más energía, y la que la gente de mi alrededor me acostumbra  a destacar más de mi música. También, con este disco, me gustaría pensar que la gente ve un teléfono o una cosa naranja y piensa en mi. Ojalá sea así.  

¿Te preocupa encasillarte o ahora mismo estás centrada en explorar? 

Pues no me preocupa para nada, porque es una decisión muy consciente que estoy haciendo. Creo que es muy necesario como artista trabajar y focalizarse en un género o  estética cuando empieza, para crear un sello y que la gente la sepa identificar. También  me encanta la idea de romper con este encasillamiento en un futuro, es un reto que sé  que me motivará. 

Este nuevo sonido también se lleva al directo con banda. ¿Qué cambia para ti en el  escenario?  

Lo cambia todo. Yo disfruto mil veces más llevando a Gela, Grabu y Sara conmigo en  directo. Son personas super versátiles y que pueden improvisar si hay algún fallo  técnico, me proporcionan muchísima seguridad y antes de salir al escenario tenemos ya nuestros rituales para calmar los nervios y salir seguros.  

POUR, el nuevo disco de la cantante MAIG, lanzado este pasado 8 de mayo
POUR, el nuevo disco de la cantante MAIG, lanzado este pasado 8 de mayo
¿Qué podemos esperar de tu show en Razzmatazz?  

Lo principal, pasárselo muy bien. Mi objetivo con el show es transmitir la sensación de  estar viendo a una banda de rock en un garito de Londres en los años 60s, y evadirse durante un rato de la realidad externa, vivir el presente. También me gustaría subir a  alguna colaboración.  

Después de este debut, ¿qué te gustaría que pasara con tu proyecto? 

Lo que más me motiva es el directo, me encanta el estudio, pero últimamente con la  banda nos estamos gozando muchísimo los conciertos, por lo que hacer una gira y hacer alguna fecha en otras regiones del país sería brutal. Nunca he visitado por  ejemplo Valencia, y es uno de los sitios que más ganas le tengo.  

¿Qué es lo que te gustaría transmitir a tu público y con qué te gustaría que se  quedase tu audiencia después de escucharte? 

Que no tengan prisa ni miedo a hacerse mayores, y vivan lo máximo que puedan en el presente. A la que te olvidas de esto, haces chas y pasas de los 12 a los 20 en un abrir y cerrar de ojos.  

Quiero que aprendan a poner sus límites, que decir que si no siempre es la mejor opción. Y que las cosas buenas toman su tiempo, la frustración es el peor veneno. 

Alba Arranz @alba.arz

Imágenes: cortesía de UMO agency

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