Con «Forever», María Escarmiento reafirma el hyperpop como lenguaje del pop actual y demuestra que España también lidera esta revolución sonora.
María Escarmiento es una de las referentes españolas del «hyperpop». Imagen: @mariaescarmiento
María Escarmiento es una de las referentes españolas del «hyperpop». Imagen: @mariaescarmiento
Con «Forever», María Escarmiento reafirma el hyperpop como lenguaje del pop actual y demuestra que España también lidera esta revolución sonora.
El hyperpop ya es un género consolidado que ya está reescribiendo las reglas del pop global, y María Escarmiento llega con «Forever» para demostrar que España también tiene voz propia en esta revolución sonora. Gracias a figuras pioneras e internacionales como Charli XCX y SOPHIE que llevaron sus códigos al mainstream, el hyperpop se ha instalado aquí como un lenguaje destacable del pop contemporáneo. María lo ha hecho suyo con su toque, fusionando esa herencia digital con ritmos makineros y confesiones que dicen lo que nuestra generación muchas veces piensa y no puede expresar.
El hyperpop surgió a finales de los 2010 como un género definido por su exageración deliberada: acelera el pop, distorsiona voces y juega con lo absurdo para revelar verdades profundas. PC Music y artistas como Charli XCX lo catapultaron con discos como «how i’m feeling now» (2020) o «Crash» (2022) que normalizaron sus rasgos en listas y festivales. Hoy, en 2026, es un género maduro y se puede ver en los mejores festivales de nuestro país. Asimismo, su consolidación permite que nuevas voces lo reclamen y lo hagan suyo.
En España, muchos artistas se han sumado a esa ola. Nombres como María Escarmiento, Rakky Ripper o incluso ecos en otras artistas como Luna Ki han incorporado sus herramientas como sintetizadores saturados, drops impredecibles y letras que coquetean con la vulnerabilidad digital para crear un hyperpop con raíz local.

María Escarmiento encarna esa consolidación. Tras su paso por OT y a lo largo de toda su carrera ha jugado con los códigos del hyperpop, pero fue en «COSAS DE BRUJAS» (2023), donde terminó de consolidarlos y los llevó al centro de su propuesta, especialmente en EPs como «iCandy». Este nuevo álbum significa la continuación lógica de este camino ya que es una reafirmación más segura y más ambiciosa de todo lo que ya venía haciendo. Ella misma ha dicho que «el hyperpop es la música del futuro», y en todos sus trabajos hay canciones que no tienen nada que envidiar a otras de grandes artistas internacionales.

«Dope forever» abre el álbum sampleando el icónico wake up in the morning feeling like de Tik Tok de Kesha. En esta canción podemos ver claramente como María evoca esa nostalgia digital-glam de los 2000. Una canción sobre la autoestima que resume todo el disco destilando juventud eterna en un hyperpop que fusiona herencia global con orgullo local.

«Son de amores», en colaboración con Danisan47 y DetunedFreq, toma el título del clásico de Andy y Lucas, referentes del pop español de los 2000, y lo convierte en un meme generacional hyperpop. María suelta pullas como: «tú te la pasas jugando al Fortnite», «no espabiláis» y «it’s giving nothing» sobre dops impredecibles y sintes saturados.
«Siempre juntas», feat. Ade Martín y Shangai Baby es el himno a esa amistad que resiste a todo: «te acuerdas de cuando volviste de Nueva York» o «estabas tan tranquila pero no fue suficiente». María canta la confianza inquebrantable «siempre juntas/sin preguntas», incluso con la distancia: «da igual si estás lejos/nos sobran complejos». Guitarras distorsionadas, sintetizadores y una batería que empuja el ritmo con pullas como «y si quieres que te diga que ese tío es una mierda te lo digo» y ese «Adelaida deja de fumar» tan auténtico. Las amigas como salvavidas generacional.

«Lo siento (una pena)» es más tranquila, con su armonía calmada y con sus drops inesperados, evocando a su compañero Alequi en esa intimidad compartida. Luego irrumpe una guitarra popera de los 2000, anclando el hyperpop en nostalgia accesible. Frases profundas que son vulnerabilidad total disfrazada de ligereza.
«Una nueva canción» es una crítica a nuestra generación acelerada, con ritmos que cambian impredeciblemente y una estética Y2K brillante. Con frases melancólicas que evocan las grandes baladas folclóricas españolas, pero filtradas por glitch hyperpop.
«Llaman y llaman y llaman» feat. Julieta es el bombazo que todos esperábamos con dos de las voces más conocidas del hyperpop español fusionándose por fin. Se nota el toque club de Julieta con ese ritmo adictivo que te lleva directo a la pista pero con los sintetizadores típicos de María envolviéndolo todo.
«A la mierda el namasté freestyle» estalla con una base hyperpop pura con sintetizadores saturados y glitches arcade al estilo anime que detonan a una crítica brutal a la sociedad de modas en la que vivimos, centrada sobre todo en el postureo autoayuda.

«Nadie puede hacerlo como nosotros» evoca directamente a «DEMASIADO CALLADO» de «COSAS DE BRUJAS», esa química espectacular con Fran Laoren que todos siempre pedimos de vuelta. Tiene esa mezcla perfecta de sintetizadores y ritmo hipnótico para encender escenarios con su complicidad única.
«Iconic» feat. Samantha Hudson parece sacada del disco «BRAT» de Charli XCX. Recuerda a «Von Dutch» con esa base acelerada de club y muy saturada. Podría convertirse en un banger hyperpop internacional perfectamente. Y, sobre todo, se nota el toque personal de Samantha.
«Tuyo primero» suena a la Casa Azul con una base tontipop que evoca esa alegría naïve y melodías flotantes, pero con sintetizadores hyperpop. Mete el is this love, is this love that I’m feeling ochentero de Whitesnake, balada pura de los 80, para hablar de que está en las nubes, una euforia romántica que la música misma te hace sentir.
«Espiral despiadada», con Vau Boy, recuerda a «COSAS DE BRUJAS», con glitches hyperpop y drops explosivos muy suyos, pero a la vez más madura ya que no habla tanto de la euforia teen sino hay más introspección cruda sobre el agotamiento emocional.

«Parques, flores y gente» cierra el disco a la perfección con una base melancólica y tranquila, incluso con cuerdas sutiles y sonidos iniciales que evocan a lluvia, lo cual trae calma tras todo lo que hemos escuchado en el disco anteriormente. Una introspección limpia y reflexiva.
«Forever» traza un arco perfecto: del subidón de digital-glam de «Dope forever» al suspiro melancólico de «Parques, flores y gente» María Escarmiento sabe hacerlo como nadie en el hyperpop, por eso es una de las mayores exponentes aquí en España.
Con «Forever», María Escarmiento se consolida como una de las figuras clave del hyperpop español actual. Este álbum captura a la perfección a nuestra generación con la euforia digital, el agotamiento emocional y las amistades eternas. María reclama el género para España, pero con una ambición internacional. María Escarmiento desde luego que no sigue tendencias, sino que las dicta. «Forever» suena a un futuro que ya vivimos.
Arlette Martínez @arletteemartinez
Imágenes: cortesía de Instagram.