El directo de El Último Vecino fue uno de los tres conciertos de la  fiesta "Está Pasando", el radioshow y página web del mismo nombre bajo la batuta de Borja Prieto. Con el subtítulo "goes dark" se celebró el sábado y venía cargadita: grupos prometedores de la escena nacional y una serie de dj para dar ritmo a la noche y que el ritmo no pare. Los primeros en subirse al escenario fueron los logroñeses Pan Total con un synth-pop oscuro propio de los albores de los 80. Después, M A J E S T A D tomó el relevo. La nueva banda de Pepo Márquez (ex Grande Marlaska y The Secret Society), que pone banda sonora todos los jueves en La 2 a "Torres y Reyes", el programa de la presentadora Mara Torres y el humorista Joaquín Reyes, llenó la sala Charada con su sonido electrónico cadente y obsesivo que recuerda en su sensación nostálgica a The XX. Pero lo que estábamos esperando fue ver -de nuevo- en Madrid a El Último Vecino. Arrancó con Qué más da y quienes le veíamos por primera vez nos quedamos boquiabiertos con su actitud sobre el escenario, una especie de crooner entre tímido y desafiante. Fue hilando uno tras otro todos los temas de su disco debut homónimo mientras el ambiente se iba caldeando y el público se desataba a bailar y cantar con Gerard: "y me desalienta el hecho de no tener tiempo" (Otra vez asustado), "antes siempre esperaba tu risa cansada" (Antes siempre esperaba) o "mis padres, mis zapatos, los ángeles/ no me acostumbro a vivir sin mis zapatos" (Los Ángeles). El Charada estaba hasta los topes. Al cantante le sorprendió bastante el hecho de que hubiera tanto público movilizado por un disco que sólo lleva unos meses en el mercado, emocionado exclamó "¡qué de ojos!", y lo agradeció reiteradamente. Continuó moviéndonos con "Riscas" o, el tema más pop y bailable de todos, "Los Nuevos Vecinos" con el que algunos no pararon de saltar. Tras tocar las nueve canciones que componen este primer álbum, sin opción para bises, y cuando aún estaba sobre el escenario sonó Love will tear us apart. Una despedida emocionante para un concierto aplastante. Por María Díaz del Río Fotos Jorge Flores