Aún resulta algo cercano recordar vagamente la eclosión poppie de 2005, en la que día y noche veías la madrileña calle Fuencarral hasta los topes de jóvenes en busca de delicias coloridas con las que vestirse. Había un lugar especialmente frecuentado, en un pequeño rincón de la planta superior del mercado de dicha calle. Era un lugar poco pretencioso, donde el negro se entretelaba con estampados de lunares y rayas, que escondía un perchero de precios especiales durante todo el año. No se sabe si por la fórmula de esas mezclas o por los precios asequibles, la marca Kling fue creciendo paulatinamente hasta llegar al día de hoy. Sobre esa nueva firma se decía que era una misteriosa marca inglesa que se vendía en mercadillos de Londres, que era en el fondo un espacio multimarca... pero Kling había conseguido, casi sin darse cuenta, crear un maquinaria bien engrasado que empezaba a funcionar. Con una tienda base en la calle Ballesta 6 y un templo más en Fuencarral (mantienen su tienda del Mercado y han ampliado también al número 45), cuentan a día de hoy con un total de 8 tiendas (Irlanda y Francia, entre ellas). Negocio puro y duro, sin egos de por medio. Algo especial ha debido verle Asos porque el portal online se ha echado a la carrera y ha lanzado una minitienda virtual de la firma dentro de su página web, con Lourdes de Russian Red como imagen principal. Puedes verlo aquí, o en el Facebook de Kling. Por Mario Ximénez SI TE HA GUSTADO KLING, ECHA UN VISTAZO A: - EL DESCONTENTO DE MIUCCIA PRADA