¿Desde cuándo la decoración de la casa de tu abuela es tendencia? Te lo contamos con
nuestras novedades favoritas (y de lo más estilosas)
Espacio diseñado por Kave Home con estética de casa vintage o de «abuela». Imagen: cortesía de la marca
Espacio diseñado por Kave Home con estética de casa vintage o de «abuela». Imagen: cortesía de la marca
¿Desde cuándo la decoración de la casa de tu abuela es tendencia? Te lo contamos con
nuestras novedades favoritas (y de lo más estilosas)
¿En qué momento el aparador de caoba, la lámpara con flecos y el jarrón de porcelana que sobrevivió a tres mudanzas se convirtieron en objeto de deseo? La casa de tu abuela ya no es un recuerdo detenido en tonos sepia: es la nueva inspiración entre interioristas, estilistas y cazadores de tesoros «vintage». Lo que antes olía a alcanfor hoy huele a tendencia. El «crochet» salta del respaldo del sofá a las pasarelas deco, las vajillas florales se fotografían como si fueran arte contemporáneo y el terciopelo vuelve a conquistar salones que presumen de nostalgia sin complejos. La estética «de toda la vida» se reinventa con ironía y mucho savoir-faire, demostrando que el pasado, bien editado, siempre tiene futuro.
Porque sí, la abuela tenía razón: mezclar estampados no era un error, era carácter. Y ahora que el minimalismo impoluto empieza a cansar, abrazamos el maximalismo emocional, las piezas con historia y los detalles que cuentan algo más que un algoritmo. Te lo contamos con seis novedades de lo más estilosas que actualizan ese imaginario castizo y entrañable: guiños retro, reediciones inesperadas y objetos que convierten cualquier piso anodino en un refugio con alma. Prepárate para mirar el salón familiar con otros ojos.
Venga, ahora que ya has dejado el minimalismo de lado, y los tonos blancos y cremas ya no son tu pan de cada día, atrévete con la decoración que amaba tu abuela en los años 70, y que tú también vas a querer en tu casa en pleno 2026.
La casa de una buena abuela siempre se ha caracterizado por los jarrones y floreros que podíamos encontrar en esas baldas que mirábamos de niños desde esa perspectiva infantil tan característica. Por eso ahora nos vuelven locos. Queremos formas, colores. Queremos divertirnos con los elementos que hacen menos plana nuestra rutina en casa. Por eso hemos fichado el jarrón más bonito de todo Internet. Y lo mejor, es made in Spain, y por si no conoces la firma, su nombre es La Oficial. Absolutamente lo «putomás».

Si había algo que gritaba «¡Alerta, estás de visita en casa de la yaya!», eran aquellos juegos de menaje de cocina que llenaban la estancia y le daban ese inconfundible aire tradicional. Sin embargo, en nuestra búsqueda de piezas chic que conserven esa esencia vintage, hemos redescubierto un clásico que nunca falla: el salero y el pimentero. Personalmente, me transportan directamente a la cocina de mi abuela Feli, que todavía los conserva… y los utiliza cada día. Con sus icónicas formas de tomate y limón, estas piezas combinan nostalgia y frescura en un diseño renovado, con un brillo especial que les aporta un aire moderno sin perder su encanto de siempre. Puedes encontrarlos en la web de la marca española Really, donde abundan auténticas joyitas para quienes saben apreciar los pequeños detalles.

En esa línea que demuestra que la casa de la abuela está más de moda que nunca, este espejo de pared en madera de mango de Sklum es pura confirmación. Su marco de madera con delicado relieve evoca esos espejos robustos y con carácter que siempre colgaban en el pasillo, pero ahora se reinventa en clave sofisticada. Una pieza que aporta calidez, luz y ese encanto artesanal que convierte cualquier rincón en un espacio con historia… y muchísimo estilo.

Siguiendo esta tendencia que tanto nos apasiona la lámpara Traviata de Sézane es el ejemplo perfecto de cómo lo clásico vuelve con estilo. Su base en madera de fresno con vetas únicas, combinada con una pantalla de yute o tela cruda, recuerda esas lámparas artesanales que iluminaban los hogares de siempre, pero lo hace con un aire renovado que encaja en salones, dormitorios o rincones con personalidad. Una pieza que no solo ilumina, sino que aporta calidez y un toque muy chic a cualquier espacio.

Dormir en casa de tus abuelos era sinónimo de acostarse en camas muy preparadas, con muchas capas, sábanas estampadas y colchas de lo más divertidas. Y aunque más adelante, la moda del interiorismo apostó por los tonos neutros y la sencillez lejos de los estampados, hoy esas camas llenas de color que nos arropaban de niños vuelven a estar a la orden del día. Si no que nos lo digan a nosotras, que estamos obsesionadas con los juegos de cama de Zara Home y sus mil estampados, colores y formas.

Nada nos evoca más a esas casas decoradas a principios de los 70 que una buena butaca. Ese sillón donde tu abuelo pasaba horas leyendo y tu abuela haciendo ganchillo (por lo menos los míos). Ahora este tipo de muebles vuelve a llenar espacios cumpliendo su papel como protagonista de muchos salones. Por eso, no nos hemos podido resistir ante el modelo Amsen de Kave Home, porque nos ha transportado a esos hogares que nos criaron, que nos quisieron, que nos acompañaron. La madera oscura, la forma setentera, el acero… es una vuelta a la infancia vista desde los ojos del diseño de interiores.

Esto no es un simple artículo. Es un homenaje a las abuelas, a su forma de entender el «hogar» como concepto, que lejos del minimalismo te abrumaba con estímulos, colores y esa forma tan acogedora de verlo todo.
Héctor Chueca Bartos @hector_chueca
Imágenes: cortesía de las marcas.