Muere DOLLY PARTON a los 80 años: los grandes momentos que convirtieron a la reina del country en un icono
Dolly Parton, reconocible por su cabello rubio XXL, maquillaje de colores y estética maximalista, elementos que hicieron de la cantante un icono de estilo. Imagen: @dollyparton
Dolly Parton murió el 25 de agosto en Nashville, a los 80 años, tras una breve enfermedad. Deja tres mil canciones, un parque de atracciones, una fundación que ha regalado más de 300 millones de libros y una imagen (pelucas rubias, purpurina, uñas imposibles) que ella misma diseñó y que la moda lleva décadas copiando. Repasamos sus momentos decisivos y las tendencias que puso en circulación
Dolly Parton: las canciones, looks y momentos que hicieron eterna a la reina del country
Dolly Parton falleció el 25 de agosto de 2026 en el Vanderbilt-Ingram Cancer Center de Nashville, a los 80 años, rodeada de su familia y tras una breve batalla contra un cáncer, según confirmó su representante, Marcel Pariseau. Días antes había reconocido en una entrevista que atravesaba una temporada complicada de salud, algo que atribuyó a haberse descuidado durante los años en que cuidó de su marido, Carl Dean, fallecido en marzo de 2025 después de casi seis décadas de matrimonio.
Nacida el 19 de enero de 1946 en Locust Ridge (Tennessee), en una familia de doce hermanos, Parton construyó una carrera de siete décadas y más de 160 millones de discos vendidos. Su figura funciona como un caso de estudio poco habitual: una artista que controló su catálogo, su imagen y su negocio en una industria que rara vez se lo permitió a las mujeres de su generación. Estos son los momentos que explican su recorrido y las modas que dejó tras de sí.
Las canciones que convirtieron a Dolly Parton en leyenda
Su legado empieza por la escritura. En 1973 y 1974 publicó dos temas que sostienen buena parte de su reputación: «Jolene», la súplica a una rival amorosa que compuso inspirándose en una cajera de banco que coqueteaba con su marido (y de la que más tarde hizo iuna versión impecable Miley Cyrus), y «I Will Always Love You», que escribió como despedida profesional de Porter Wagoner, el veterano que la había fichado para su programa de televisión y del que decidió separarse para desarrollar una carrera propia.
Aquella partida fue arriesgada dentro de una industria que esperaba de sus intérpretes femeninas discreción y gratitud. En 1980 llegó «9 to 5», el himno sobre la explotación laboral en las oficinas que compuso para la película del mismo título, protagonizada junto a Jane Fonda y Lily Tomlin. Las tres canciones cuentan una historia completa en menos de cuatro minutos, con una forma de narrar emparentada con la tradición del folk. Su catálogo supera las tres mil composiciones, una cifra que la sitúa entre las autoras más prolíficas del siglo XX. «9 to 5» le abrió además una carrera paralela en el cine, que continuó con títulos como «El mejor burdel de Texas» (1982) y «Magnolias de acero» (1989).
Dolly Parton, icono de la música country y de la cultura popular estadounidense, posa con uno de sus característicos looks en rosa y denim. Imagen: @dollyparton
La decisión empresarial que cambió la carrera de Dolly Parton
El episodio que mejor define su relación con la industria ocurrió a mediados de los setenta. Elvis Presley quiso grabar «I Will Always Love You», y la víspera de la sesión su representante, el coronel Tom Parker, comunicó a Parton que el cantante solo lo haría a cambio de la mitad de los derechos editoriales. Ella se negó. «Lloré toda la noche», contó años después, y añadió que tuvo que quedarse con el copyright porque había que ocuparse del propio negocio.
La renuncia le dolió entonces y la enriqueció después: cuando Whitney Houston grabó el tema en 1992 para la banda sonora de «El guardaespaldas» y lo convirtió en uno de los sencillos más vendidos de la historia, los ingresos de autoría siguieron siendo suyos. Aquella negativa se cita hoy como una de las decisiones comerciales más rentables jamás tomadas por una compositora, y explica por qué Parton pudo levantar después Dollywood, el parque temático que abrió en 1986 en Pigeon Forge.
Dolly Parton con uno de sus espectaculares vestidos de pedrería, reflejo de la estética maximalista que convirtió en una de sus señas de identidad. Imagen: @dollyparton
Pelucas, purpurina y pedrería: el estilo inconfundible de Dolly Parton
Parton fijó desde joven un repertorio visual reconocible a distancia: pelucas rubias de gran volumen, vestidos con pedrería, tacones altos, uñas largas y maquillaje marcado. Ella misma explicó el origen, que estaba en las mujeres de mala reputación que veía de niña en su pueblo y que le parecían las más hermosas del lugar. De ahí salió su frase más repetida, la de que cuesta mucho dinero parecer tan barata. Esa apuesta por lo artificial adelantó décadas de conversación sobre feminidad performativa y ha alimentado a la moda de forma continuada: Moschino ha desfilado chaquetas con pedrería y minivestidos de lentejuelas con peinados cardados, y el western femenino de flecos, sombreros de ala ancha y estampados de rodeo que reaparece cada temporada en las pasarelas remite directamente a su imaginario. En 2026 llevó ese código a la ropa de calle con «Joleans», su colaboración de vaqueros con Good American.
Dolly Parton se maquilla frente al espejo en una imagen que refleja la construcción de su inconfundible estética de pelucas rubias, maquillaje marcado y glamour country. Imagen: archivo
Dolly Parton, un icono para varias generaciones
La cultura drag reconoció pronto en ella a una aliada. Sus canciones se convirtieron en material habitual de playback en clubes, y su figura inspiró certámenes de imitadoras que ella misma celebró, hasta el punto de contar que se presentó a uno de incógnito y perdió. Ese guiño resume su relación con la propia imagen: la asumía como disfraz y como herramienta. En paralelo sostuvo una labor filantrópica de escala industrial. La Imagination Library, creada en 1995 dentro de la Fundación Dollywood, ha repartido más de 300 millones de libros gratuitos a menores de cinco años en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia e Irlanda.
Donó un millón de dólares a la investigación de la vacuna de Moderna contra la covid, financió a las víctimas de los incendios de Tennessee y pagó matrículas universitarias a empleados de su parque. Su última etapa la mantuvo en circulación entre públicos nuevos. Entró en el Rock and Roll Hall of Fame en 2022, publicó «Rockstar» en 2023, el álbum que alcanzó el número tres del Billboard 200 y se convirtió en el más exitoso de su carrera en solitario. También, en 2024 apareció en «Cowboy Carter» presentando la versión que Beyoncé hizo de «Jolene». La cantante estadounidense la ha despedido estos días llamándola su referencia. Pocas figuras habían conseguido ser al mismo tiempo icono popular, empresaria, filántropa y personaje de culto para públicos tan distintos entre sí.
Dolly Parton junto a Sylvester Stallone en «Rhinestone» (1984), una de las películas que formaron parte de su trayectoria como actriz en Hollywood