Nicolas Ghesquière nos lleva de viaje a la Estación Vuitton en su desfile FW25
Final del desfile de Louis Vuitton para la temporada FW25. Imagen: Cortesía de la firma.
Para presentar la colección otoño-invierno 2025/26 de Louis Vuitton, Nicolas Ghesquière ha escogido un edificio emblemático del siglo XIX de París, donde ha celebrado la esencia viajera que tanto ha caracterizado desde siempre a la Maison. Hoy en VANIDAD te contamos todos los detalles acerca del desfile:
La Semana de la Moda parisina está llegando a su fin, y dentro de un calendario lleno de citas más que remarcables, una de las que nunca fallan esLouis Vuitton. Esta vez con una colección que ha destacado por la multitud de personajes diferentes que hemos visto recreados en ella, Nicolas Ghesquière ha tratado de evocar una de las cosas que mejor reflejan a la casa desde sus inicios: su tradición viajera.
Lo mejor del desfile de Louis Vuitton para la temporada FW25
La inspiración de Ghesquière: una estación antigua en el norte de París
Personas que van y vienen, que no conoces de absolutamente de nada, y que lo más probable es que no vuelvas a ver nunca más. Personas de las que seguramente pensarás en lo increíble que se ven con ese look que llevan (y que quizás también te harán pensar en cómo es posible que a las horas que son, les haya dado tiempo de vestirse así), o de las que igual estás pensando justamente lo contrario…
Bolsas, maletines, maletas, muchas maletas… Redondas, cuadradas, alguna de ellas con el monograma de la firma de lujo francesa e incluso algunas con forma de guitarra. Reencuentros y abrazos, pero también despedidas y lágrimas. Sabes de lo que te estamos hablando, ¿verdad?
Precisamente esa estación de tren en la que te estás imaginando es el mismo spot que ha inspirado a Ghesquière para dar vida a la colección de Louis Vuitton para el próximo otoño-invierno.
L’Étoile du Nord, la antigua sede ferroviaria que conectaba el norte de Francia con otros países europeos como Bélgica, Países Bajos y Reino Unido, ha sido el lugar escogido por el director creativo para la presentación de esta propuesta que te desgranamos a continuación:
Un front row de lujo
Acercándonos a las 20:00 horas, el edificio parisino daba la bienvenida a los cientos de invitados que acudían a la presentación de la Maison francesa con el tema «Trans-Europe Express» de Kraftwerk. Allí, aparte de las habituales en los desfiles de la firma, como Ana de Armas, Emma Stone, o Sophie Turner, entre otros rostros conocidos, destacaba también la cantante Lisa, quien disfrutó de uno de los sitios más deseados del desfile, justamente al lado de Anna Wintour.
Una oda a la tradición viajera
Recurriendo esta vez a la nostálgica sensación que provocan las estaciones de tren, Ghesquière subrayó la conexión histórica de Louis Vuitton con el mundo del viaje, homenajeando sus inicios como una firma de artículos de viaje y marroquinería que adquirió su fama mundial por ser la primera marca en crear baúles protegidos con un candado resistente y con la ergonomía perfecta para ser apilables en los trenes con la mayor facilidad, enamorando así a toda la élite viajera de la época.
Una élite viajera más que diversa que se vio reflejada en todo el desfile y que mostró, una vez más, la gran versatilidad que tiene la firma de lujo.
Todas las tendencias que vimos sobre la pasarela
Uniendo un estilo moderno con elementos que nos recuerdan a los años 80, el desfile comenzó con tres estilismos en los que destacaron las prendas pensadas para protegerse de la lluvia, dos en forma de abrigo y una en forma de mono, que dejaban ver por debajo el llamativo estampado que llevaban en las capas inferiores.
Un estampado que no tardamos en abandonar para dar paso a cuadros tartán o tipo vichy en capas y vestidos-bufanda.
Alejándose de ese personaje más sporty de los primeros estilismos, empezamos a ver a una mujer Vuitton mucho más elegante. Sin olvidarnos, por supuesto, del pelo adornando los abrigos y las voluminosas capas de tul en las faldas, el estampado floral hace su primera –de las varias que hubo en el desfile– aparición.
Vestidos satinados con los que la mujer Vuitton podría perfectamente tanto ir a un evento de día, como a pasar una jornada de picnic con su marido y sus hijos en la playa, aparecen en la pasarela seguidos por total looks de gabardinas y grandes capas en denim y lana, así como por vestidos de brillos con jerséis superpuestos, como si nuestra querida chica Vuitton se hubiera tenido que marchar corriendo a la estación de tren.
En la estación Vuitton nos encontramos también con mujeres más adultas, portando monos en raya diplomática, trajes de pantalón o falda o jerséis con una estructura tan perfecta que nadie diría que han estado ciertas horas dentro de un tren.
Tampoco faltó la representación de las típicas mujeres que saben darle el toque chic a un look pijamero a través de los accesorios, que visten con trencas con capuchas y total looks de cuero, así como con conjuntos de punto y unas botas, apunte, bastante curiosas, que parecían también hechas de ese mismo tejido.
El broche de oro: una aparición especial y un final para nada común
Y dentro de esta gran vorágine de personajes en la estación Vuitton, entre los que destacó la aparición de Félix, cantante de Stray Kids, el desfile culminó con una mezcla de estilos bastante curiosa en la que vimos, desde vestidos lenceros y cortavientos, hasta faldas que simulaban chaquetas denim anudadas a la cintura, e incluso algún vestido que emulaba ser una hoodie gigante.
Como broche final, en lugar de la clásica caminata conjunta de las modelos, estas se posicionaron de forma estática en los balcones del lugar, desde los cuales observaron, desde lo alto, a los invitados, testigos de este viaje que Ghesquière ha diseñado para la próxima temporada invernal.