Aprende a concentrarte, a disfrutar del momento sin preocupaciones y saboreando la vida al máximo. El mindfulness puede ser la clave para tu nueva vida…
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Aprende a concentrarte, a disfrutar del momento sin preocupaciones y saboreando la vida al máximo. El mindfulness puede ser la clave para tu nueva vida…
El mundo a nuestro alrededor parece obsesionado con el mindfulness, el clean eating, el hygge y otras palabras extranjeras. Pero, si son tan famosas, por algo será… ¿no? De todas ellas, el mindfulness nos tiene especialmente intrigados. Vivir el presente en vez de darle vueltas al pasado o preocuparse por el futuro y consigue concentrarte en tus pensamientos, emociones y sensaciones del momento sin juzgarlos, suena muy bien. El mindfulness puede cambiarte la vida ayudándote a conseguir tus metas y disfrutar del presente. Nuestra sociedad actual es una “sociedad futura” en la que siempre estamos pensando en lo que vendrá después y anticipando placeres. Y así, nos perdemos el presente. En vez de dar el primer paso hacia nuestras metas, empezamos por imaginar nuestros éxitos.
Y es que nunca es suficiente y siempre queremos más. Más dinero, cuerpos más sanos, amigos geniales, una carrera estelar y paz interior. Mañana no, ahora.
Con sus orígenes en el budismo y la psicología, el mindfulness es una forma de meditación cada vez más popular en los países occidentales. ¿Preparada para un cambio de mentalidad? Con un poco de práctica y estos sencillos ejercicios conseguirás una nueva actitud…
¡Sal a la aventura del mundo y arriésgate! Experimenta y tolera la ansiedad y la incertidumbre. Deja de arrepentirte, dudar de ti misma e infravalorarte.
¿Qué es lo que más te importa en la vida y lo que más te enriquece? Responde a esta pregunta y conecta con esos aspectos de tu día a día. Si has perdido contacto con las cosas que te llenan, intenta concentrarte en ello mientras meditas y restablece la conexión con tus valores.
Para lo que estés haciendo, cierra los ojos y escucha los sonidos. Estés donde estés. Concéntrate y experimenta lo que oyes, tu respiración, tus pensamientos, tus emociones y tus sentimientos.
El mindfulness es, de hecho, una forma no-religiosa de budismo. ¿Has visto nunca a un monje budista con unos zapatos de Chanel y un vestido de Kenzo? No, porque ellos saben que lo importante de la vida son las experiencias y no las posesiones. Es decir, concéntrate en el proceso de vivir más que en tachar cosas de tu “Lista de la vida perfecta”.
Respirar conscientemente es algo que puedes hacer en cualquier momento del día. Simplemente, haz una pausa de lo que sea que estés haciendo (trabajando, estudiando…) y simplemente concentrarte en respirar. Cuando notes que tus pensamientos empiezan a dispersarse, asegúrate de poner tu atención en respirar. Después de unas 5 respiraciones, vuelve a tu actividad y te sentirás inmediatamente mucho más relajada.
Intenta reconocer tu voz crítica y silenciarla. Tendemos a ser muy duras con nosotras mismas. Así que cuando tu vocecita aparezca, intenta pensar en algo de ti misma que te encanta y de lo que te sientas orgullosa.
A veces, no puedes confiar en tus propios pensamientos, emociones y sentimientos. Intenta dar un paso atrás y observarlos desde la objetividad. Aunque tus pensamientos y emociones son verdaderos, son solo tu propia interpretación del mundo. Especialmente cuando te estás juzgando a ti misma es importante ser más objetiva para mejorar tu vida personal y profesional.