¿Qué esconde realmente la sede de adidas en ALEMANIA? Te contamos en exclusiva todos sus SECRETOS

Hemos viajado hasta Herzogenaurach, Alemania, para celebrar con adidas el lanzamiento de las «Adistar Control 5» y de paso conocer de cerca su gran sede central para contarte todos sus secretos. ¡Sigue leyendo!

¿Cuántas veces te has preguntado cuál es la razón que hay detrás de que un producto de una determinada marca cueste lo que cuesta, en comparación con otras? Lo cierto es que solemos caer en la creencia común de pensar que, supuestamente, es por factores que no llegan del todo a darnos una explicación, como los materiales escogidos, la cadena de producción, o una razón tan criticada como es incluso el nombre de la marca que hay detrás del producto. Pero lo cierto es que estamos muy equivocados. 

Detrás de todo ello hay algo más, algo que nadie imagina y algo que Vanidad ha tenido la suerte de poder conocer de primera mano junto a adidas en su sede central de Herzogenaurach, en Alemania. Un lugar donde todos aquellas personas que trabajan allí nos han abierto las puertas de la que prácticamente es ya su casa para enseñarnos todos los secretos de una de las marcas más influyentes de nuestra generación.

Imagen: Vanidad
Imagen: Vanidad

¿Qué hay detrás de cada diseño de adidas?

Si hay tres palabras las cuales definen perfectamente la marca adidas, estas son funcionalidad, moda e innovación. Tres palabras que han definido el ADN de la firma durante sus 76 años de trayectoria, y que a día de hoy, siguen haciéndolo. 

El ojo siempre puesto en la funcionalidad 

Por una parte, no podemos dejar de lado la obviedad de que estamos hablando de una firma deportiva, y por ello deben cerciorarse de ofrecer el máximo rendimiento en todas sus áreas de diseño. Esto es algo que llevan consiguiendo con creces desde sus inicios, desde aquellas primeras zapatillas de running creadas en 1949 para las que Adi Dassler se rompió la cabeza pensando en cómo, en aquel momento, podía crear un sistema que proporcionara la estabilidad necesaria para los corredores en la zona del tobillo, cómo podía ofrecer un modelo más ligero como fueron aquellas primeras SL confeccionadas en nylon, o cómo diseñar una zapatilla que fuera versátil y apta para cualquier situación, como hizo con las primeras Adistar 2000 con los tacos de la suela intercambiables.

Imagen: Vanidad
Imagen: Vanidad

La firma que ha puesto de moda llevar chándal

Pero Dassler no solo creaba zapatillas funcionales, sino que también hacía moda. Y no, no vamos a caer en hablar de que adidas es la marca que ha hecho que sea cool ir con un pantalón de chándal a cualquier lugar, ni de la fiebre que hemos estado viviendo por algunos de sus modelos estos últimos años. 

Ya allá por el 1949, Dassler se preocupó por idear un emblema representativo que hiciera que la gente se fijara en las zapatillas. En aquel momento, cuando la televisión a color aún era un sueño, las marcas en el mundo deportivo eran algo que pasaba completamente desapercibido. Pero esto solo duró hasta el momento en el que el fundador de la marca decidió incorporar esas tres icónicas rayas anchas a sus diseños, de forma que así ni siquiera el movimiento de los deportistas unido a la baja calidad de las televisiones de la época  pudieran hacer que sus zapatillas pasaran desapercibidas.

Imagen: Vanidad
Imagen: Vanidad

La innovación, siempre por bandera

Dicho todo esto, ya no hace falta daros ninguna razón más de por qué innovación es una palabra que define perfectamente a la marca, pero aún así, lo vamos a hacer. 

No solo hablamos de innovación en cuanto a sus resultados, sino a sus procedimientos. Y eso es el punto principal que hace que una adidas cueste lo que cuesta. Detrás de cada uno de sus diseños, ya estemos hablando de una zapatilla específica de fútbol, o de una simple camiseta para salir a correr, hay toda una obra de ingeniería, literalmente hablando. 

Imagen: Vanidad
Imagen: Vanidad

No solo pasan varios meses de trabajo desde que surge la idea del producto hasta que finalmente se termina el primer prototipo, sino que después de ello hay un intensivo proceso de prueba y error en el que los modelos pasan por su innovation lab, un lugar en el que máquinas, simuladores y medidores que utilizan la más elevada tecnología prueban todas y cada una de las características de cada producto para asegurarse de ofrecer al cliente el 100% de la calidad en todas sus promesas.

Imagen: Vanidad
Imagen: Vanidad

Y ese amigos, es su secreto mejor guardado. No son los materiales los que hacen que una zapatilla de adidas cueste un precio superior a otras del mercado, sino todo lo que hay detrás de ese modelo. Las horas de trabajo invertidas en la idea, sumadas a las horas de trabajo humano utilizadas no solo en la fabricación, sino también en el diseño, y por supuesto, todo el proceso de testeo que ha tenido esa zapatilla antes de llegar a tus pies. Y quien dice zapatillas, dice sudaderas, pantalones, y todos sus productos.


Lucía Cubelos @luciacubelos

Imágenes: Cortesía de la marca e imágenes propias de Vanidad.

/

Moda

/

Te puede interesar