Si amas «LOS BRIDGERTON», estas 5 ficciones históricas son tu próxima obsesión
Escena romántica de la 4º temporada de «Los Bridgerton» en Netflix, el fenómeno global que reinventó el drama de época con romance, escándalos y estética Regencia. Imagen: @bridgertonnetflix
Desde su estreno en Netflix en 2020, «Los Bridgerton» ha revitalizado el drama de época con una fórmula que combina romance, escándalo y una estética deliberadamente contemporánea. Si ya has devorado sus cuatro temporadas y buscas series y películas similares, aquí van otros cinco títulos
Desde su estreno en diciembre de 2020 en Netflix, «Los Bridgerton» se ha convertido en un fenómeno global que ha traído el revival de los dramas de época. Creada por Chris Van Dusen y producida por Shonda Rhimes, la serie adapta las novelas románticas de Julia Quinn y sitúa su acción en la alta sociedad londinense de la Regencia. A lo largo de sus cuatro temporadas (la cuarta estrenada en enero de 2026), la ficción ha seguido los romances y escándalos de los ocho hermanos Bridgerton en un universo donde el matrimonio es estrategia social y, por tanto, el deseo es una forma de rebelión.
Más allá de su trama romántica, «Los Bridgerton» supuso un punto de inflexión estético. Su apuesta por un casting diverso en un contexto histórico tradicionalmente representado de forma homogénea, el uso de versiones orquestales de pop contemporáneo y una puesta en escena exuberante transformaron el género en una experiencia deliberadamente moderna. El resultado fue una combinación de escapismo, crítica social ligera y melodrama consciente que convirtió la serie en una de las producciones más vistas de la plataforma y abrió la puerta a un renovado interés por los dramas de época. Aquí van cinco títulos que dialogan con el espíritu de «Los Bridgerton» desde registros distintos:
¿Fan de «Los Bridgerton»? Estas ficciones históricas te engancharán más de lo que imaginas
1. «Cumbres borrascosas»
La novela de Emily Brontë, publicada en 1847, ha generado adaptaciones durante más de un siglo porque su historia va mucho más allá del decorado victoriano en el que se inscribe. «Cumbres borrascosas» narra la llegada del joven y misterioso Heathcliff a la finca de los Earnshaw, donde es acogido por el patriarca de la familia y crece junto a Catherine. Lo que comienza como una conexión salvaje e instintiva entre dos niños marginados por su entorno se transforma, con los años, en una relación marcada por el orgullo, los celos y las jerarquías sociales.
La nueva versión de 2026, dirigida por Emerald Fennell y protagonizada por Margot Robbiey Jacob Elordi, vuelve a situar la historia en el centro de la conversación cultural. Fennell, que ya ha demostrado su interés por explorar el deseo, el privilegio y la perversión de las jerarquías sociales, propone una lectura deliberadamente contemporánea del clásico. La elección de una banda sonora a cargo de Charli XCX refuerza esa intención: introducir sensibilidad pop en un relato decimonónico no es un simple guiño estético, sino una declaración de principios. Igual que «Los Bridgerton» utiliza versiones orquestales de hits actuales para subrayar que el deseo es atemporal, esta adaptación apunta a un romanticismo entendido desde códigos emocionales y sonoros del presente.
Margot Robbie y Jacob Elordi en la nueva adaptación de «Cumbres borrascosas», el clásico romántico dirigido por Emerald Fennell
2. «The Crown»
«The Crown», creada por Peter Morgan y estrenada en 2016 en Netflix, traslada el drama de época al terreno institucional. La serie recorre el reinado de Isabel II desde su juventud hasta el siglo XXI, explorando no solo los grandes acontecimientos políticos (la crisis de Suez, el thatcherismo, la transformación mediática de la monarquía) sino también las fracturas íntimas que atraviesan a la familia real. A lo largo de sus seis temporadas, el relevo generacional del reparto (Claire Foy, Olivia Colman e Imelda Staunton en el papel de la reina, junto a Matt Smith, Tobias Menzies o Jonathan Pryce como el príncipe Felipe) subraya el paso del tiempo como elemento narrativo central. Aquí el conflicto no es un baile ni un cortejo, sino la tensión constante entre deber público y deseo privado.
Más que recrear el lujo palaciego, «The Crown» analiza el poder como representación. Cada gesto, cada silencio y cada decisión sentimental se convierten en cuestión de Estado. En ese sentido, dialoga con el fenómeno de «Los Bridgerton» desde otro registro: si la serie de Shondaland convierte la reputación en moneda social dentro del mercado matrimonial, «The Crown» muestra cómo la imagen es una herramienta política que sostiene la legitimidad de una institución.
Protagonistas de «The Crown», la serie de Netflix que retrata la historia reciente de la monarquía británica
3. «Orgullo y Prejuicio»
«Orgullo y Prejuicio» una comedia moral sobre clase, autoestima y lectura social. Publicada por Jane Austen en 1813, parte de una premisa aparentemente sencilla (la necesidad de casar bien a cinco hermanas en la Inglaterra rural) para desplegar una disección afilada de las jerarquías económicas y sentimentales de su tiempo.
La versión cinematográfica de 2005, dirigida por Joe Wright y protagonizada por Keira Knightley y Matthew Macfadyen, reintrodujo la historia a una nueva generación con un tono más sensorial y una puesta en escena más íntima. Knightley compone una Elizabeth Bennet más impulsiva y terrenal, menos contenida que en otras versiones, mientras que el Mr. Darcy de Macfadyen enfatiza la vulnerabilidad bajo la rigidez social. La fotografía naturalista, los silencios prolongados y una banda sonora envolvente refuerzan la idea de que el conflicto romántico es también una cuestión de percepción: cómo leemos al otro y cómo nos leemos a nosotros mismos.
Si lo que te engancha de «Los Bridgerton» es la tensión entre «lo que quiero» y «lo que debo», «Pride and Prejudice» devuelve ese conflicto con un pulso más irónico y con diálogos que siguen marcando el estándar del género.
Keira Knightley en «Orgullo y prejuicio», la adaptación cinematográfica de la novela de Jane Austen dirigida por Joe Wright
4. «Outlander»
El elemento diferencial es el cruce de géneros: histórico, romance, aventura y ciencia ficción conviven en «Outlander», la serie basada en las novelas de Diana Gabaldon y estrenada en 2014. La historia arranca en 1945, cuando Claire Randall, una enfermera británica recién salida de la Segunda Guerra Mundial, viaja a Escocia con su marido y, de forma inexplicable, es transportada al año 1743. Allí queda atrapada en plena tensión jacobita, en un territorio marcado por luchas políticas, violencia estructural y códigos de honor rígidos.
Su encuentro con Jamie Fraser, un joven guerrero de las Highlands, articula el eje romántico de la serie, pero también la obliga a negociar constantemente entre dos épocas y dos sistemas de valores. «Outlander» utiliza el viaje temporal para tensar dos ideas simultáneamente: el pasado como espacio de fascinación estética (paisajes salvajes, kilts, clanes, épica histórica) y el pasado como escenario de brutalidad material, especialmente para las mujeres.
Escena de «Outlander», el drama romántico ambientado en la Escocia del siglo XVIII basado en las novelas de Diana Gabaldon
5. «Downton Abbey»
Si «Los Bridgerton» te da el brillo de la alta sociedad, «Downton Abbey» te enseña la arquitectura completa: arriba y abajo, nobleza y servicio, tradición y modernidad. Creada por Julian Fellowes y estrenada en 2010, la serie se sitúa en una mansión aristocrática del Yorkshire de principios del siglo XX y sigue tanto a la familia Crawley como al personal que mantiene en funcionamiento la casa. A lo largo de seis temporadas (y dos películas posteriores), la ficción atraviesa acontecimientos históricos como el hundimiento del Titanic, la Primera Guerra Mundial o la transformación del sistema de clases británico, integrándolos en la vida cotidiana del hogar.
«Downton Abbey» entiende la casa como un organismo social donde cada personaje ocupa un lugar preciso dentro de una jerarquía que parece inmutable, pero que se resquebraja con el paso del tiempo. Las herencias, los matrimonios estratégicos y las aspiraciones personales dialogan constantemente con el trabajo invisible del servicio. La serie muestra cómo se sostiene el privilegio y cómo empieza a erosionarse cuando la modernidad cuestiona esos equilibrios.
Reparto principal de «Downton Abbey», la serie histórica sobre aristocracia y clases sociales en la Inglaterra del siglo XX