La alfombra roja de los Oscar volvió a demostrar que, en Hollywood, la moda también tiene memoria. La actriz irlandesa Jessie Buckley apareció en la ceremonia de los Academy Awards con un vestido de Chanel que evocaba de forma deliberada una de las imágenes más recordadas de la historia de la gala: el icónico look de Grace Kelly en 1956. Además Buckley, que terminó llevándose el Oscar a mejor actriz por su interpretación en «Hamnet», convirtió ese vestido en un puente entre dos épocas del cine: el glamour clásico del Hollywood dorado y la moda contemporánea de las alfombras rojas…