«THE DRAMA»: la romcom de Zendaya y Robert Pattinson que convierte el amor en un campo de minas
A24Zendaya y Robert Pattinson protagonizan «The Drama», una romcom oscura donde la intimidad se convierte en tensión emocional constante. Imagen: Diamond FilmsTheDrama
¿Qué pasa cuando la persona que más quieres te confiesa lo más oscuro que ha hecho en su vida? Kristoffer Borgli (Dream Escenario, 2023) convierte esa premisa en dinamita emocional con «The Drama», una comedia negra al más puro estilo A24 sobre el amor, la culpa y los límites de la verdad, con unos afinadísimos Zendaya y Robert Pattinson al borde del abismo sentimental
Hay algo adictivo en esas comedias románticas donde todo sale mal —mal por torpeza, por timing desastroso o por decisiones cuestionables— y, aun así, el amor consigue abrirse paso: desde el caos encantador de «Bridget Jones’s Diary»(Sharon Maguire, 2001) hasta el desorden emocional de «Eternal Sunshine of the Spotless Mind» (Michael Gondry, 2004) nos gusta pensar que equivocarse forma parte del camino y que, pase lo que pase, todo termina encajando. Pero cuando ese caos se desplaza hacia lugares más incómodos, la cosa cambia porque ya no resulta tan cómico, empieza a doler, el amor no siempre compensa y el desastre deja marca. Es justo en ese punto donde «The Drama» aprieta un poco más, llevando ese desorden a un auténtico campo de minas sentimental.
Zendaya en una escena de «The Drama», la película que explora el amor desde la incomodidad, la duda y la verdad
La película de Borgli funciona como un experimento disfrazado de romcom. Un «¿y si…?» llevado al extremo que pone a prueba algo mucho más interesante que el amor: la capacidad de convivir con la verdad. Porque aquí el conflicto no se reduce a la discusión (spoiler: se discute mucho), sino a algo más incómodo: si una relación puede sobrevivir cuando deja de ser una fantasía y se convierte en un expediente completo.
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Amor, culpa yla anatomía de una confesión
Donde este film encuentra su personalidad es en ese equilibrio entre comedia negra y angustia emocional. Mientras te encoges en la butaca —una experiencia que se acentúa en sala— las respiraciones contenidas y los silencios tensos del público acaban formando una especie de coro colectivo de «Tierra, trágame», o eso al menos es lo que interpreté al ver cómo se revolvía mi acompañante en su asiento.
Lo que empieza como una dinámica de pareja reconocible —chico conoce a chica y tienen una bonita relación— deriva poco a poco en una auténtica guerra psicológica, donde cada palabra pesa más de lo que debería. Y es que, en el fondo, la película no gira tanto en torno a un secreto concreto (que lo hay, y es bastante controversial) sino a algo más corrosivo: la culpa. Esa que se cuela entre dos personas y lo reconfigura todo —lo que sabes, lo que creías saber y lo que intentas ignorar— en una reacción en cadena donde una confesión lo cambia todo.
Zendaya y Robert Pattinson en «The Drama», enfrentándose a una relación marcada por la culpa y los silencios
ZendayayPattinson:unaquímicainnegable
Algo increíble es que Zendaya y Robert Pattinson no interpretan tanto como habitanla película. Se sumergen en una sinergia tan orgánica que con ayuda de cómo el montaje dosifica la información consiguiendo un desgaste progresivo. Cada escena añade una capa más de incomodidad con un ritmo que convierte una conversación en un thriller emocional.
Y ahí está la jugada: no hace falta recurrir tanto a la acción cuando la tensión emocional está tan bien medida, demostrando hasta qué punto una idea narrativa simple puede sostener todo un dispositivo de inquietud.
En ese sentido, la comparación con la película Malcolm & Marie (Sam Levinson, 2023) es inevitable —también liderada por una de las dos mitades de esta pareja—, pero donde aquella coqueteaba con una especie de bergmanismo —término que me acabo de inventar para referirme al tipo de conflicto romántico que exploraba Ingmar Bergman— y se quedaba a medio camino, en parte por sentirse más recitada que vivida, «The Drama» deja que todo se descomponga sin subrayarlo.
Una cena aparentemente normal en «The Drama» se convierte en un incómodo juego de tensiones y secretos
La huella final
Quizá lo más interesante es hacia dónde decide no ir. Lo que queda es una sensación incómoda flotando en el aire: igual conocer del todo a alguien es incompatible con quererle. Porque sí, al final va de una relación, pero sobre todo de algo mucho más inquietante: qué pasa cuando el amor deja de ser relato y se convierte en verdad. Y ahí, sin respuestas fáciles ni refugio posible, es donde la película encuentra su golpe más certero.
Zendaya y Robert Pattinson en «The Drama», la película de A24 que redefine la comedia romántica desde el conflicto emocional