DÍA MUNDIAL de la RELAJACIÓN: cómo y por qué bajar el ritmo es esencial

El 15 de agosto se celebra a nivel mundial el Día de la Relajación, una fecha ideal para reflexionar sobre cómo el ritmo frenético que llevamos impacta en nuestra vida y sobre la necesidad de bajar revoluciones en pro de nuestra salud emocional…

En un mundo que no se detiene, donde la productividad se glorifica y el descanso suele verse como un lujo, el Día Mundial de la Relajación nos recuerda algo fundamental que a menudo olvidamos: parar no solo es necesario, es imprescindible. 

Por ello, este día, celebrado cada 15 de agosto, invita a bajar el ritmo, soltar el piloto automático y reconectar con uno mismo. Desde Vanidad te contamos cómo afecta el estrés a nuestra vida y, lo más importante, cómo, aunque lo creas imposible, puedes bajar revoluciones.

Consejos para bajar ritmo y reducir estrés
@rosalia.vt

Cómo afecta el estrés en la vida y las relaciones sociales

Estamos tan acostumbrados a escuchar de amigos, familiares e, incluso, de nosotros mismos, cómo el ritmo estresante del día a día nos arrastra a una rueda de productividad constante que nos sume en una rutina de cansancio y desmotivación, que rara vez nos detenemos a cuestionarlo. 

Lejos de brindarnos felicidad, esta dinámica en la que la que el estrés es el protagonista, no solo afecta a nuestro estado de ánimo, sino que también influye negativamente en nuestras relaciones. 

Tal y como explica Marina Bazaga, psicóloga sanitaria y directora de Somos Conducta, «el problema surge cuando el estrés se convierte en algo continuado y va más allá de una respuesta fisiológica y psicológica puntual. Es decir, cuando vivimos en un estado de estrés constante debido a presiones laborales, familiares o sociales. En este contexto, nuestros recursos se agotan, y la constante activación del sistema de «lucha o huida» acaba afectando nuestra salud física y emocional». 

En este sentido, la experta señala el impacto que este estado puede generar en nuestra vida. «Emocionalmente, el estrés crónico puede generar un cansancio constante, haciéndonos sentir abrumados y menos capaces de disfrutar de la vida. Nos volvemos más sensibles a las frustraciones cotidianas, lo que afecta nuestro bienestar general».

En cuanto a las relaciones con nuestro entorno personal, estas también pueden verse afectadas y es que, según señala Bazaga, el estrés puede crear una aparente barrera emocional. «La irritabilidad y la falta de energía dificultan estar presentes para los demás, y es común que surjan malentendidos o conflictos debido a nuestra dificultad para lidiar con nuestras emociones de manera efectiva».

Día Mundial de la Relajación
@gisele

¡Stop! ¿Qué podemos hacer para bajar el ritmo?

Para abordar el estrés continuado, es importante que valoremos distintos factores que nos rodean y es que la presión laboral, responsabilidades familiares o dificultades económicas pueden alimentar este ciclo. Por eso, la psicóloga advierte que no solo es importante gestionar el estrés, sino también reflexionar sobre el entorno que lo perpetúa.

Además, podemos sumar a nuestra rutina prácticas que nos ayuden a respirar, soltar y decir hola a la calma. ¿Te animas a ponerlas en práctica en este Día Mundial de la Relajación?

1. Respira conscientemente

«Tomarnos un momento para respirar de forma pausada y consciente nos ayuda a conectar con esa parte de nosotros que permanece intacta, más allá de lo que estemos experimentando», indica la directora de Somos Conducta. Además, explica que esta práctica sencilla no solo puede traer calma al cuerpo, sino también obtener la perspectiva necesaria para tomar decisiones más racionales y menos impulsivas.

2. Da una oportunidad a prácticas relajantes

El yoga es una práctica física reconocida por su capacidad para inducir a la relajación y bienestar emocional. De hecho, cuenta con beneficios tanto físicos como mentales. «A nivel físico, tonifica los músculos del cuerpo, proporciona más flexibilidad, fuerza, resistencia, permite oxigenar y movilizar todas las células y órganos del cuerpo» indica Mercedes de la Rosa, fundadora y CEO de Zentro Urban Yoga.

En lo que se refiere a la parte emocional, «nos enseña a traer la mente al presente, al aquí y al ahora, a través de la respiración, a dejar de deambular entre pasado y futuro, que es lo que nos provoca estrés, ansiedad y nos dificulta vivir plenamente». Así, practicar yoga regularmente puede llegar a disminuir los niveles de estrés y sus síntomas, como la falta de atención, concentración, agitación e insomnio.

Cómo celebrar el día mundial de la relajación
@blancapadilla

3. La pausa como acto de productividad

A veces, menos es más, y el descanso es esencial para seguir adelante de manera efectiva. La psicóloga hace hincapié en que hacer una pausa consciente, incluso cuando parece que estamos demasiado «ocupadas», puede ser uno de los mayores actos de autocuidado y productividad. 

4. Mimos a uno mismo

El autocuidado también puede encontrarse en los pequeños placeres del día a día. Escuchar tu podcast favorito mientras caminas, perderte en una conversación inspiradora mientras cocinas o seguir tu ritual de belleza con calma, son formas de bajar revoluciones y reconectar contigo misma. Sin darte cuenta, tu mente se relajará, tu respiración se suavizará y tu energía se renovará.

5. Reflexiona y establecer límites saludables 

Reflexionar sobre nuestras prioridades nos permite identificar qué actividades, relaciones o compromisos nos nutren y cuáles nos drenan. A partir de ello, establecer límites saludables se convierte en un acto de autocuidado, al igual que decir «no» cuando es necesario.

Ahora que ya sabes los beneficios que tiene saber gestionar el estrés y parar, ya sabes cuál es el siguiente paso: incluir estas técnicas de relajación en tu rutina diaria.

 

Alba González Ferreiro @albagferreiro

Imágenes: Instagram.

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