ALBA MORENA, cantante: «Creo que muchas veces la industria no va de la música, ni del talento»

La cantante y compositora, Alba Morena, acaba de lanzar «Morena con A», su nuevo álbum lleno de vulnerabilidad y emociones. La artista nos cuenta todo sobre su historia artística, reflexiones personales y próximos proyectos. ¡Sigue haciendo scroll!

Descubre el lado más íntimo de Alba Morena en «Morena con A»

Productora, compositora e intérprete, Alba Morena es una joven catalana nacida en el año 2000 en Salou. Poco a poco ha construido un universo propio y se está estableciendo como una de las artistas emergentes con gran proyección a nivel nacional. Su trayectoria profesional está marcada por la experimentación, la versatilidad, la auto-producción y una búsqueda constante de su propia identidad sonora como cantante. Su música nace desde un lugar muy personal y está atravesada por una sensibilidad que convierte cada emoción y experiencia en algo universal. ¡Escucha su nuevo álbum! Eso sí, te avisamos de que probablemente se te caerá más de una lágrima si tienes las emociones a flor de piel.

En tu infancia recibiste una formación clásica, tocabas el violín y te has especializado en géneros como el jazz y el flamenco. ¿El amor por la música a nivel profesional ha estado siempre presente o es una parte de ti que has descubierto con el tiempo?

Es una cosa que siempre he tenido clarísima. Mi familia es muy melómana, pero es verdad que nos metieron en la música a mí y a mis hermanas desde que tengo tres años. Siempre había sabido que quería dedicarme a ello. Me acuerdo de tener seis años, querer dedicarme a ello, saberlo y tener diarios de cuando era pequeña poniendo «quiero ser cantante profesional, quiero ser música profesional». Es algo intrínseco y curioso, pero estaba en el mundo y ya lo sabía. No había más opciones.

¿Cómo ha sido el paso de empezar en la música clásica a darte cuenta de que querías empezar a desarrollar tu propia voz y plasmar tu sensibilidad musical? 

Fue cuando me puse a estudiar jazz porque dentro de la música clásica, considero que eres un intérprete de una época, de unos cánones y puedes tener interpretaciones dentro de tu interpretación, pero no eres tú como artista o como individuo, queriendo expresar algo. Cuando empecé a estudiar jazz, me di cuenta de que en realidad quería encontrar quién soy yo en la música y hacer mis propias creaciones. Y el jazz te anima mucho a encontrar tu sonido y tu lenguaje. Al empezar a curiosear en el jazz, dije: «Vale, sí, esto es para mí».

Alba Morena estrena «Morena con A», un nuevo disco marcado por la emoción, la experimentación y un sonido más orgánico
Alba Morena estrena «Morena con A», un nuevo disco marcado por la emoción, la experimentación y un sonido más orgánico

Has sido compositora para voces jóvenes como Dianka o para nombres más conocidos en la industria como Ana Torroja o Luz Casal. ¿Qué diferencias hay entre componer para otros y empezar a hacerlo para ti? ¿Por qué sentiste que debías hacer el cambio?

Cuando compones para alguien no es tan vulnerable como cuando compones para ti. Eres esa muleta que acaba haciéndoles terapia, metiéndote en su mundo y en su lenguaje. Cuando te metes para ti, yo lo paso peor, en el sentido de que me puedo hasta emocionar. Al final, estás hablando de tus propias vivencias. Cuando tienes que hablar de una tercera persona, es mucho más libre. Pero sí, yo sabía que quería ser compositora y productora porque cuando lo hacía para mí era como: «Ostras, esto también lo quiero hacer para otra gente».

Trabajar para otra gente también te abre a diferentes mundos y lenguajes que te ayudan a nutrir el tuyo

¿Qué consideras lo más valioso que aprendiste de cada una de ellas? 

Con Dianka intentamos escribir también para mi disco y me encanta cómo escribe ella y su método de escribir, que es mucho más ordenado que el mío. Yo soy más caótica, todo me viene de golpe. Por ejemplo, ha salido un tema que escribí para Jendry, que escribimos juntas en su nuevo álbum, «Como el agua», y es un reguetón que hicimos de broma en veinte minutos para despejarnos, que habla sobre qué haría si fuese rica. Ahí descubrí cómo pasármelo bien. Y con gente como Ana Torroja, soy megafan, son leyendas de España y aprendes por qué lo son.

Tus referentes musicales incluyen a los Beatles o Charli xcx. Antes apostabas por una música más electrónica y ahora has decidido explorar un sonido más orgánico apoyándote en músicos como Manu Blanco, Laura Katze, Edu Pons  o Conrado. Ahora que has probado ambas ¿Qué crees que musicalmente te aporta cada una y cuál ha sido la razón del cambio? 

Musicalmente, la electrónica me encanta y, al final, soy una chica de 26 años que he crecido con esos contextos sonoros. Es imposible desprenderme de la electrónica, pero grabar con gente orgánica sentía que me aportaba una cosa muy necesaria y fresca ahora mismo. Ahora, con toda esta música de IA, esta sobreestimulación y todos queriendo ser full modernos con electrónica —que yo era la primera y lo soy—, necesitaba grabar gente y sentir lo humano, escuchar el error, la desafinación, esa cosa más cruda de bedroom o cuarto. El cambio fue porque ya he llegado a un punto de la experimentación o de trabajar para mucha gente con electrónica, que necesito escuchar algo humano que me haga llorar.

Alba Morena habla con Vanidad sobre «Morena con A», su nuevo álbum, su evolución musical y la búsqueda de un sonido propio
Alba Morena habla con Vanidad sobre «Morena con A», su nuevo álbum, su evolución musical y la búsqueda de un sonido propio

Estamos en una época marcada por la IA, que cada vez irá a más y ya es difícil distinguirla de la realidad, incluso musicalmente. Se habla de que, en los próximos años, la imperfección será lo valioso. ¿Qué consideras que puedes aportar al panorama musical que no pueda hacer una máquina? ¿Qué crees que es lo importante que la industria musical debe cambiar o valorar más?

Yo creo que lo que puede aportar un músico que no puede aportar la IA es que, primero, no tiene las vivencias que tenemos nosotros y, segundo, la IA lo que reproduce es un lenguaje que entiende y que puede reproducirse de una manera muy mainstream, pero, al final, hacer una canción sobre que te ha dejado tu ex o de que te duele que tu padre no esté presente o has perdido a alguien o simplemente estás enamorado, va a ser muy difícil para la IA encontrar esas cosas humanas que creo que nosotros sí podemos dar.

Siento que la música de IA es transferible, como si pudiese ser de cualquier artista, pero alguien humano tiene su propio lenguaje al hacer una canción. Siento que sería difícil para la IA sonar, por ejemplo, a mí.

Yo hago música muy personal y un poco alejada del mainstream

La industria tendría que cambiar justamente eso. Creo que muchas veces la industria no va de la música ni del talento y justamente en este momento, en el que todo es sacar hits para que la gente baile —que es muy necesario y yo la consumo—, también hace falta apostar por música que emocione y que sea imperfecta. Que se arriesgue, igual falta abrirse a eso.

Justamente sobre lo que hablabas de las emociones, a una IA le puedes decir tus sentimientos y te lo puede reproducir muy parecido a tu tono de expresarte.

Claro, pero no va a ser lo mismo. No va a ser como si las va grabando —en un caso hipotético— después de no haber dormido con el Manu, que le ha dejado la novia. Siento que incluso, ya de manera inconsciente, no es lo mismo escuchar un disco de Fiona Apple en el piano en su casa, que decirle a la IA que te haga un disco de Fiona Apple en el piano en su casa. Tampoco consumo música de IA, no he visto hasta qué punto llegan.

Alba Morena abre una nueva etapa musical con «Morena con A», un álbum íntimo en el que apuesta por un sonido más humano
Alba Morena abre una nueva etapa musical con «Morena con A», un álbum íntimo en el que apuesta por un sonido más humano

Tienes tan solo 26 años, eres una cantante ambiciosa y autodidacta que empezó a publicar su música en 2020, en un camino bastante independiente y nada sencillo. ¿Qué es lo que te impulsó a intentarlo?

La necesidad intrínseca de hacer canciones. Cuando hacía canciones y se las regalaba a la gente, me decían que por qué no las sacaba. Al final, también me he sorprendido yo de dónde ha acabado mi vida. Podría no sacar canciones, pero no voy a dejar de hacerlas y me voy a morir haciendo canciones; al final, es lo que hago. Entonces pienso: «¿Por qué no hacerlo?». Y animo a muchísima gente que hace música y les da cosa, que se atreva a sacarla. También está bien rodar eso al mundo, tu «yo de arena», tu propio mundo.

¿Te has sentido alguna vez desmotivada y has estado a punto de dejarlo porque algo de la industria te haya decepcionado?

Sí. Teniendo en cuenta que soy muy sensible, que todas las músicas y músicos que conozco lo somos. En general, la música es muy de sube y bajas; cuando no hay un estímulo bueno constante, es complicado, pero ha sido también años de proceso.

Yo no estoy en la música porque quiera llenar un estadio. No quiero ser una artista así

Es algo súper respetable y me encanta; tengo amigos que sí lo quieren y les apoyo lo más grande. Yo hago música porque quiero que la gente se emocione. ¿A dónde llegue? No lo sé. No creo que a estadios, no me apetece el estadio, pero, al final, la clave para no desmotivarse en la música es la emoción.

Nos han dado tanta dopamina en las redes con que hay que tener muchos likes o escuchas que yo pienso: «Mañana se acabarán los móviles, se acabará esto, ¿y qué quedará?» Que la gente se emocione y que vuelvan a escuchar mis canciones con veinte años. Es mi reflexión. Obviamente, me encantaría encontrar a mi público fiel, pero los artistas que yo admiro son mucho más pequeños y tienen su vida personal. O sea, me encanta el mainstream y yo, por ejemplo, escucho a Karol G, pero no la veo y pienso que quiero eso. Me gusta más otra gente.

Alba Morena, cantante, compositora y productora catalana, presenta su nuevo álbum «Morena con A»
Alba Morena, cantante, compositora y productora catalana, presenta su nuevo álbum «Morena con A»

Hemos escuchado «2º 1ª», «No Vuelvas», «Estaba Clar Que No» y «Alguien Habrá», un trabajo pulido, minimalista y humano. Tus canciones comparten un tono melancólico y suave, pero desgarrador. ¿Qué es lo que te ha inspirado a componer este álbum a nivel personal? ¿Has descubierto algo nuevo de ti?

Me inspiró mucho lo que decíamos de la IA. Ahora quiero hacer algo súper humano. Normalmente, siempre he hecho las canciones con el ordenador delante y produciéndolas de una vez. Y este álbum fue al contrario: me compré un piano de segunda mano de una chica muy maja, rusa, que tenía de conservatorio clásico. Me dio su piano porque se iba de Madrid e hice las canciones piano-voz para no poderme esconder en ninguna excusa de producción, porque muchas veces, cuando compones y produces a la vez, dices: «Ya pensaré esta letra, pero hago esta base». Y no, no me quiero esconder. Voy a hacer una canción que se defienda piano-voz o guitarra-voz. E hice todo el disco así y luego me puse a pensar cómo lo quiero producir. Fue como un ejercicio de encontrarme, y Alba es mucho más pop de lo que yo me esperaba en estas canciones. Y sí, melancólica, pero también con luz.

Tienes bastante criterio personal y, por lo que tengo entendido, «te dan igual las malas lenguas». ¿Cómo haces para escuchar tu propia autocrítica sin dejar que las opiniones de los demás pesen demasiado?

Pues por haber pasado por procesos horribles en los que te comen las voces de los demás, lo pasas muy mal y no confías en ti misma. Y, si hay gente que está pasando por eso, todo irá bien. A todos, cuando somos muy empáticos o muy sensibles, nos pasa, pero es hacer el ejercicio de volver a ti, de encontrar el golpe en la mesa y decir: «Si estoy haciendo esto es porque quiero decir algo al mundo y es lo que tiene que predominar», no las voces que dicen si esto es más o menos hit o si molas o no. Si a mí me gusta y a mí me emociona, ya está. Y lo mismo con las amistades, con el amor y con todo. Es pensar: «¿Yo estoy feliz?». No en si me quiere o no o qué opina de mí. «¿Yo estoy feliz? ¿Quiero esa relación?». Eso es lo importante. Han sido años de terapia y ahora estoy muy bien.

En lo lírico, sueles apostar por lo testimonial e íntimo proyectando tus sentimientos. Tratas temas como el amor, la búsqueda de paz o las partes más oscuras de la juventud. En tu nuevo disco parece haber una mirada más directa hacia ti misma. ¿Cómo sientes que has evolucionado a nivel musical y personal en los últimos seis años? 

Va de la mano. Cuando empecé a sacar música, yo no conocía muchas cosas de la industria y demás, que luego condicionan, pero es estaba en un momento muy triste de mi vida y muy complejo, donde hacer canciones era mi principal terapia. En estos años, al mudarme a Madrid, trabajar para mucha gente y ponerme a trabajar en mí, a probar estilos y cosas, también ha sido encontrar el punto entre que la música sea mi pasión y un trabajo, que eso es un proceso. Que no sea todo mi principal terapia. Con este disco, ya he encontrado mi sonido y siento que he encontrado mi lenguaje, pero, sobre todo, ha sido súper sanador.

Ha sido el resumen de estos seis años en los que yo estaba perdida, triste y dando tumbos hasta que he llegado hasta aquí y ahora que ya tengo mi vida y mi cabeza estables, todo está para poder escribir desde un punto más feliz

Alba Morena se muestra más personal que nunca en «Morena con A», el álbum con el que consolida su identidad artística
Alba Morena se muestra más personal que nunca en «Morena con A», el álbum con el que consolida su identidad artística

Además, el humor y la ironía hacia el dolor se han convertido en tu seña de identidad. De hecho, tu frase estrella es «mis traumas, mis chistes», pero eres muy consciente de que la música como oficio no hará que desaparezcan tus preocupaciones. ¿De qué manera te ayuda a sobrellevar tus demonios internos?

Es muy complicado separar «Alba individuo» de «Alba música» porque, al final, yo soy música. Toda la vida he hecho eso, pero va muy de la mano tener una situación personal o que pase algo, bueno o malo, que vengan melodías e irme corriendo al piano porque tengo que decir esto de alguna manera. Igual que la gente puede escribir en una libreta, a mí me pasa que tengo que hacer una canción de esto. Muchas veces, antes de que se me coma un ataque de ansiedad o una emoción muy grande, como la tristeza, o una emoción muy fuerte, como el estar enamorada, una manera de regularme es hacer una canción. Tengo un montón de canciones que no saldrán de, por ejemplo, haber conocido a un chico, ver que no le gustas tanto y hacer una canción de: «Es que no le gusto tanto», que no saldrá nunca, pero está graciosísimo. Son recuerdos de lo que ha ido pasando en mi vida.

Respecto a tu futuro, ¿tienes a la vista próximos proyectos de los que nos puedas adelantar algo? Si todavía no, ¿Qué te gustaría hacer?

Ahora mismo tengo varios conciertos y lo que quiero es llenarme de conciertos. Le estoy dando vida a este álbum en un live con amigas; está siendo muy bonito, muy imperfecto y me encanta, muy emocionante. Y ya se verá, porque no lo puedo anunciar, pero hay ciertas cosas que pasarán. Pero lo que me gustaría hacer ahora, después de este álbum, es un pequeño postálbum después de toda esta reflexión de «Hombre Malo», historias de mis amigas, cosas que he vivido como reflexión en estos años, es un EP de amor, de que el amor existe porque me he enamorado. Ya llevo bastante tiempo enamorada, feliz y estable y me apetece escribir sobre el amor y canciones más graciosas, no de melancolía. Ahora el amor existe, el mundo va a ir bien, hay que confiar. Es la continuación de mi vida. Ya lleva un tiempo; cuando acabe este álbum, muy bien, quiero transmitir eso.

Alba Morena posa con motivo del lanzamiento de «Morena con A», su nuevo trabajo discográfico y uno de sus proyectos más personales hasta la fecha
Alba Morena posa con motivo del lanzamiento de «Morena con A», su nuevo trabajo discográfico y uno de sus proyectos más personales hasta la fecha

Por último, a raíz de tu propia experiencia ¿Qué consejo le darías a quienes te escuchan y se identifican contigo a nivel personal y musical?

En la vida, que todo tiene solución menos la muerte y siempre vuelve a salir el sol, siempre. Hay que confiar, tener esperanza, y me niego a estar negativa respecto al mundo, que es ahora mismo distópico y muy descorazonador, pero quiero poder dar ese punto positivo de decir: «No, vamos todos juntos, vamos a unirnos, todo se puede, el amor existe, todo existe». Y en la música, lo mismo: confiar en que lo que tiene que ser para ti es y que lo bonito de hacer música es lo que tú estás dando al mundo. Mi propósito es que en veinte años se pueda escuchar mi disco y pienses: «Qué buen disco y qué bonito». Hazlo para ti, disfrútalo y, sobre todo, confía y da mucho amor.

Ainhoa Hadjipavlou @aiiinhooaa_30

Imágenes: cortesía de Universal Music Spain

/

People

/

Te puede interesar